‘Indignados’, luces y sombras de sus propuestas: ¿qué hacer con el problema de la vivienda?

Siguiendo con el análisis de las propuestas que los ‘indignados’ han presentado en las asambleas celebradas en las acampadas planta…

Forum Libertas

Siguiendo con el análisis de las propuestas que los ‘indignados’ han presentado en las asambleas celebradas en las acampadas plantadas durante estas últimas semanas en diferentes ciudades españolas, especialmente en Madrid y Barcelona, veamos en esta ocasión las que plantean qué hacer con el problema de la vivienda.

Una primera observación sobre las propuestas que hacen con respecto al problema de los pisos es que algunas de ellas tienen su origen en organizaciones que les asesoran.

“Estamos asesorando al Movimiento 15-M en todas estas cuestiones en la comisión de Economía para ofrecer alternativas razonables”, señalaba por ejemplo Manuel Pardo, presidente de Adicae, en la información publicada por el diario El Mundo el pasado 29 de mayo.

En la acampada de Sol, en Madrid, los ‘indignados’ destacaron la posibilidad de eliminar los suelos en las hipotecas, algo que impide beneficiarse de las bajadas del euribor.

Otra de las cuestiones que propusieron fue aprobar la dación en pago, es decir saldar la deuda que se tiene con el banco únicamente con la entrega del piso hipotecado.

En una tercera propuesta consideraron necesario que los tasadores sean independientes y que no sean los bancos quienes los envíen, para tener una tasación más independiente y justa.

También creen que se deberían expropiar las viviendas en stock.

De estas cuatro primeras propuestas que surgieron de las asambleas, se puede considerar que las tres primeras son razonables, aunque tienen en los propios bancos su principal oposición.

En cuanto a la cuarta, la propuesta de expropiación, cabe recordar que esa decisión atentaría contra un principio de garantía básica de la sociedad que es la propiedad.

Una quinta propuesta sugiere que el embargo del piso se lleve a cabo en base a la tasación inicial o que el banco no se pueda adjudicar la vivienda por menos del 80% de su valor.

Su última iniciativa analizada en esta información tiene que ver con las viviendas que tienen en stock los bancos para expropiar. En este caso, los ‘indignados’ consideran que hay medidas viables, como que, a cambio de las ayudas del Frob, el Estado pueda gestionar los pisos vacíos para ponerlos en alquiler.

Hay que insistir en que algunas de estas propuestas no son iniciativas directas de los jóvenes manifestantes. Desde la plataforma de Afectados por la Hipoteca, por ejemplo, se respaldan estas últimas medidas porque “darían solución a las más de 270.000 familias que se han quedado sin casa y con una deuda de por vida”.

Los bancos, enfrente

Sin embargo, no parece que la banca esté de acuerdo con estas propuestas y más bien las rechaza de plano. Los bancos y cajas argumentan que “la dación encarecería las hipotecas porque nos obligaría a subir los tipos de interés al asumir mucho más riesgo”.

El sector también afirma que la tasación es variable, ya que los inmuebles son activos que también están sujetos a las leyes del mercado. Como conclusión, insisten en que la expropiación es un verdadero “despropósito”.

Hay que observar que los tipos de interés guardan también relación con los costes del dinero, garantías de devolución y con el mercado, es decir la competencia entre bancos. Por tanto, si se encarecieran tanto que restringiesen mucho el acceso, automáticamente habría algún banco que ante la disminución de la demanda bajaría los precios, como ha pasado con los depósitos. Por otra parte, que no sea fácil el acceso a la propiedad de un piso hace más razonable la compra del mismo.

Todo apunta en la dirección de que sería conveniente disponer de un buen stock de alquiler y en este sentido la medida más razonable sería que se utilicen los propios stocks de viviendas de los bancos para poder arrendarlos. De esa manera, ayudarían a quienes necesitan vivienda y paliarían en parte su propio problema.

En cuanto a la idea de que un piso es una inversión hay que señalar que es una afirmación relativa, ya que incorpora de alguna manera dos errores. El primero es que se trata de una inversión, sí, pero que necesitas para vivir. El segundo es que, a modo de inversión, no siempre sube el precio de la vivienda. Sólo hay que recordar que en los últimos 40 años ha sido así al menos en un par de veces; en la actual crisis, pero también en la del 92.

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