Israel y Palestina siguen alimentando la “espiral de odio”

La violencia se ha vuelto a desatar entre Israel y Palestina. Cinco israelíes han sido asesinados en una sinagoga a cuchillo y pistola a manos…

La violencia se ha vuelto a desatar entre Israel y Palestina. Cinco israelíes han sido asesinados en una sinagoga a cuchillo y pistola a manos de dos asaltantes que fueron minutos después abatidos por la policía. El último de una serie de nuevos ataques que no hacen más que empeorar la tensión entre ambos bandos.

Actos terroristas que han cambiado de estrategia pero no de resultado. Tal y como afirmaba la corresponsal para The Guardian en Jerusalen, Harriet Sherwood, estos ataques son muy distintos a los de la segunda entifada, normalmente protagonizados por suicidas que se inmolaban con explosivos en algún logar público lleno de israelíes.

Los atacantes han abonado los explosivos y llevan a cabo sus acciones con pequeñas armas de mano como cuchillos o pistolas que esconden y que utilizan para atacar a diestro y siniestro una vez llegan al lugar indicado. Además son actuaciones poco organizados, casi espontáneos y sin preparación. A diferencia de los ataques bomba, no provienen de grandes organizaciones terroristas sino de pequeños grupúsculos o simplemente de gente que personalmente decide llevar a cabo tales asesinatos. Hecho que hace mucho más difícil su prevención.

Ataque diferentes pero que seguramente tendrán las mismas consecuencias. Como castigo por los ataques a israelíes el gobierno sigue ordenando la demolición de las casas de los familiares de los suicidas y atacantes. Según Yaakov Amidror, ex secretario de seguridad del primer ministro, “tenemos que aumentar el precio que los atacantes tienen que pagar por tales actos”, lo que les ocurra a sí mismos no les preocupa, pero “ si su familia sufre por sus acciones, quizás se lo piensen dos veces”.

Otro castigo es la retirada de las visas de libre circulación o incluso la expulsión de Jerusalén. Los palestinos que viven en Jerusalén tienen unas visas que les permiten desplazarse por el territorio israelí con casi total libertad. Permisos de los que los palestinos que viven fuera de territorio israelí no disfrutan.Los familiares de los atacantes pueden llegar a perder estas visas como consecuencia de tales ataques. Y es que, según las autoridades israelíes, “este es el precio que deben pagar las familias, algo que los atacantes deben tener en consideración. Si ellos atacan a judíos, sus familiar perderán los derechos de vivir bajo soberanía israelí”, avisa Amidror.

Medidas que, como hemos dicho, ya se tomaron durante otros periodos de conflicto pero que, en vez de desincentivar los ataques, aumentaban el odio y la confrontación. Algunos todavía tendrán grabadas en la retina las imágenes de mujeres palestinas llorando mientras demolían sus casas después de que su hijo se inmolara en cualquier plaza o centro comercial. Mujeres que, pese a la pena de perder todo lo que tenían, aseguraban ante los periodistas, estar orgullosas de sus hijos por haber puesto su granito de arena “para la liberación del pueblo palestino”.

Dos mujeres palestinas observan como el gobierno de israel derrumba su casa

Tampoco ayudan las respuestas desproporcionadas de Israel en territorio palestino. Ataques, normalmente aéreos que, además de destrozar objetivos terroristas, se cobran la vida de miles de “daños colaterales” que, igual que los judíos que rezaban en la sinagoga, ninguna culpa tienen de tal situación.

Como ya se dijo en este mismo diario, todas estas actuaciones solo hacen que aumentar la "espiral de odio": “un fenómeno por medio del cual cada acción armada viene justificada por la que el enemigo ha hecho inmediatamente antes. Acción que no se queda sin respuesta por tal enemigo y que acaba provocando “acciones y reacciones” continuas que, en vez de acercar a las partes a un desenlace final, las aleja y hace de tales conflictos un sin fin de crímenes contra el ser humano terribles y espantosos”.

Por el momento ni las acciones de los terroristas palestinos ni las desproporcionadas respuestas israelíes romperán esta espiral. ¿Quién abandonará rencores y deseos de venganza y empezará a luchar de verdad por la paz?

Quizás esto no sea posible. Justamente en el evangelio de hoy lodice Jesús: "Jerusalén, ¡si al menos tú comprendieras en este día lo que conducea la paz! Pero no: está escondido a tus ojos. Llegará un día en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el momento de mi venida".

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>