Italia, Berlusconi, España y Zapatero

Es una evidencia que Berlusconi transmite una mala imagen al exterior. El último hecho, aunque no sea atribuible a su responsabilidad directa, …

Forum Libertas

Es una evidencia que Berlusconi transmite una mala imagen al exterior. El último hecho, aunque no sea atribuible a su responsabilidad directa, es haber quedado fuera de las elecciones del próximo 28 y 29 de marzo dos listas fundamentales del Pueblo de la Libertad PDL. Una por no haberla presentado a tiempo, otra porque las firmas que la avalaban no eran todas correctas. Afectan nada menos que al Lacio, la región de Roma y a la Lombardía, el motor económico de Italia. El gobierno ha intentado con una argucia legal evitar esta catástrofe pero la autoridad electoral por el momento se opone.

La lista de elementos polémicos de Berlusconi sería larga, pero esto no puede hacer perder de vista otra realidad: Italia está mucho mejor situada que España ante la crisis y tiene un mejor enfoque para resolver problemas estructurales graves. Ha hecho los deberes más y mejor. Las diferencias para el 2010 son claras: su PIB crecerá el 1% mientras que el nuestro continuará siendo negativo en un 0,6% y, lo que es más espectacular e importante, su tasa de paro será del 8,5, cuando la de España se situará en el 20%. Más del doble. El porcentaje actual de personas sin trabajo en Italia es prácticamente el mismo que el que tenía España en su mejor momento económico. Con esto ya está todo dicho.

Por otra parte, ha avanzado muchísimo camino en conseguir ligar flexibilidad laboral con seguridad para el trabajador. Su esquema puede resumirse en estos términos:

España gasta mucho más por parado que Italia, pero el porcentaje que se dedica a la formación laboral es superior en aquel país. Aquí se dan peces allí se intenta dar una caña para pescar. La duración de la prestación por desempleo es cuatro veces inferior a la española, pero, atención, al mismo tiempo, presenta un modelo de protección laboral vinculado a las pensiones que, a su vez, recoge lo que hace tiempo que ya viene aplicándose con éxito en Austria. Consiste en lo siguiente: los empresarios dotan un fondo especial para cubrir la indemnización por despido, de la que es titular el trabajador, y que conserva y se lleva con él al abandonar la empresa con independencia de la causa. Esto reduce el coste del despido para el empresario, puesto que no lo ha pagado de una sola vez, estimula la movilidad del trabajador y disminuye los conflictos sobre las causas del despido. Este dinero que el trabajador posee puede ser rescatado en parte para adquirir su vivienda habitual o sufragar cursos de formación por su cuenta. Y si no lo utiliza se va acumulando hasta el fin de su vida laboral. Son fondos gestionados externamente como parte del sistema privado de pensiones. Es otro enfoque de la flexiseguridad, en este caso a cargo de un país latino, y no incurre en los elevados costes del de Dinamarca.

España necesita aprender de otros países, sobre todo en el terreno económico. Si hay cosas que funcionan bien, lo lógico es que las adoptemos adaptadas a nuestra realidad. Y de haberlas hailas. Y también es necesario reflexionar: ¿cómo es posible que un país donde los gobiernos no se caracterizan por su eficacia, y en esto comparte naturaleza con España, puede tener un paro tan reducido, a pesar de que, como sucede en nuestra casa, la economía sumergida tiene peso?

El presidente Zapatero en su reciente entrevista se refería a las ciento y tantas medidas que había adoptado el Gobierno ante la crisis y lo presentaba como un dato positivo. Es terrible, porque indica exactamente todo lo contrario Cuando se han adoptado tantas medidas y las cosas además están como están, simplemente lo que se está señalando es que se ha perdido la brújula de navegar en la crisis económica. Mirar a Italia sería un ejercicio higiénico.

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