Juan Pablo II, en estado crítico “con visible participación, se asocia a las continuas oraciones”

La vida de Juan Pablo II se consume en Roma, en medio de la solidaridad general de fieles y autoridades, y los ciudadanos que acuden a la Plaza de San…

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La vida de Juan Pablo II se consume en Roma, en medio de la solidaridad general de fieles y autoridades, y los ciudadanos que acuden a la Plaza de San Pedro y a la Ciudad Eterna a rezar.

Aunque por la mañana del viernes el anciano Pontífice estaba "sereno, lúcido y consciente", celebró misa, participó en su habitual viacrucis de los viernes y en la liturgia de las horas desde su cama, a las siete de la tarde el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, anunció que el Papa empeoraba. 

Navarro Valls -médico de formación- señaló que el Papa sufre de insuficiencia cardiovascular y renal y que sus parámetros biológicos están notablemente deteriorados. En un breve comunicado, el portavoz de la Santa Sede afirmó que:

"Las condiciones generales y cardiorespiratorias del Santo Padre se han agravado nuevamente. Se registra un aumento de la hipotensión arterial, mientras la respiración es superficial. Se ha creado un cuadro clínico de insuficiencia cardiocirculatoria y renal. Los parámetros biológicos están notablemente afectados. El Santo Padre, con visible participación, se asocia a las continúas oraciones de quienes le asisten", dijo Navarro.

Por la mañana, ya se había anunciado que la presión arterial del anciano Pontífice es inestable. Según Navarro Valls, Juan Pablo II fue informado "desde el primer momento" de la gravedad de su situación, hasta el punto de que preguntó "si era estrictamente necesario su traslado al hospital". "Al conocer que no, quiso permanecer en el Vaticano", subrayó el director de la Oficina de Prensa, quien recordó que el Papa sufrió en la tarde del jueves un paro cardiovascular y un "choque séptico" que llevó a que uno de sus colaboradores le administrase el sacramento de la Unción de Enfermos.

Aunque su situación fue estabilizada con el suministro de antibióticos, con los que se intentaba hacer frente a la infección en las vías urinarias, el cuadro general ha empeorado posteriormente. El mismo viernes por la mañana, el Santo Padre estuvo presente en una Misa y recibió a algunas personalidades de la Curia, entre ellos los cardenales Angelo Sodano, Joseph Ratzinger, Camillo Ruini y Giovanni Lajolo, tras lo cual pidió la lectura de las 14 estaciones del Vía Crucis, consciente de que era viernes.

La preocupación era la nota dominante en el Vaticano, junto a una cierta resignación ante lo que parece un desenlace trágico irreversible que no se había producido en el momento de cerrar esta edición de ForumLibertas.com. "Hágase la voluntad de Dios", resumió el cardenal italiano Ersilio Tonini, mientras el purpurado polaco Andrea Deskur dijo que Juan Pablo II "se apaga serenamente". Joaquín Navarro Valls aseguró que, en las próximas horas, informará sobre la evolución de la salud del pontífice, y precisó que la Sala de Prensa del Vaticano estaría abierta toda la noche del viernes al sábado, lo que da a entender la extrema situación en la que se encuentra.

Mientras tanto, las autoridades locales de Roma mantuvieron una reunión de urgencia para elaborar un plan de acción ante la previsible afluencia de decenas de miles de personas en los próximos días. "Ha sido una reunión dirigida exclusivamente a organizar de la mejor manera posible las cuestiones relativas al orden público en vista de la llegada de centenares de miles de peregrinos, preocupados por la salud del Pontífice", indicó el prefecto (gobernador civil) de Roma, Achille Serra.

Por el momento, las medidas de seguridad ya han sido reforzadas en las inmediaciones del Vaticano, con el despliegue de policías, carabineros (policía militarizada) y agentes municipales. El estado de salud del Papa ha afectado a la campaña para las elecciones regionales italianas del 3 y 4 de abril, ya que los partidos han suspendido los actos finales de hoy, pero la cita con las urnas se mantiene, según el Ministerio del Interior.

Miles de fieles rezan por Juan Pablo II

Las escenas de dolor y el fervor religioso se suceden en la Plaza de San Pedro, donde desde primeras horas del viernes 1 de abril, se han ido concentrando miles de personas, entre fieles, turistas y curiosos, para interesarse por la salud del Papa. La avenida que lleva al Vaticano, la Vía de la Conciliación, fue cerrada al tráfico a primera hora y se reforzó la seguridad en torno la Plaza de San Pedro, que permanece, al igual que la Basílica, abierta a los transeúntes.

Muchas personas rezan de rodillas por la salud de Juan Pablo II, como dos jóvenes italianas que se abrazaban y repetían entre lágrimas "se está muriendo, se está muriendo". Algo más confiados se mostraba un grupo de muchachos españoles, que afirmaron que no dejarían de rezar porque, pese a reconocer que la situación es crítica, mantienen aún la esperanza.

A las misas matutinas en la Basílica de San Pedro, acudieron más personas de lo habitual para rezar por el anciano Karol Wojtyla, de 84 años. Algunas de ellas habían pasado toda la noche de vigilia en las cercanías del Palacio Apostólico del Vaticano. También se reza por el Papa en iglesias de todo el mundo católico, incluido su país natal, Polonia, donde los fieles afluyen masivamente a los templos para pedir por su salud. Mientras tanto, decenas de periodistas, fotógrafos y equipos de televisión transmiten de forma continua desde las inmediaciones de San Pedro, donde vigilan decenas de policías, carabineros (policía militarizada) y agentes municipales. 

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