Jurar, prometer y comprometerse

Lo primero y lo segundo si existe implica lo tercero. Se jura ante Dios con independencia de la mayor o menor sintonía de militancia cristiana …

Lo primero y lo segundo si existe implica lo tercero. Se jura ante Dios con independencia de la mayor o menor sintonía de militancia cristiana u otra confesión religiosa. Se afirma o se niega la verdad de algo en asuntos que tienen trascendencia social aunque uno se profese ateo.

Nadie viene obligado en conciencia a manifestarse autor de un delito o de una fechoría ante un tribunal. Pero sin mentir, sin decir falsedad. Por esta razón y desde tiempo inmemorial se piden los juramentos en declaraciones judiciales a imputados, acusados y testigos. Desde tiempo reciente se ofrece –incluso a cargos públicos en el momento de recibir el cargo- la facultad de la promesa como alternativa al juramento.
Lo que no es de recibo es la inexistencia de lo uno o de lo otro. Pues lo que se pide, lo que se exige, es el compromiso ante la colectividad para esclarecer la verdad de unos hechos en el caso de un juicio. Puede alguien callarse y optar por no responder. Si así se actúa por ejemplo en la celebración civil o eclesiástica de un matrimonio no hay compromiso (no hay sí quiero) y por tanto no hay matrimonio celebrado, al margen que luego se detecte que hay vicio de consentimiento u otro impedimento y por tanto proceda su nulidad. En un cargo público lo mínimo que se exige es su promesa al servicio de la sociedad por lo menos ante el texto de la Constitución del Estado del que es servidor público.
El asunto es más serio ante un tribunal. Pero aún así se respeta por doquier la libertad personal. Ningún juez le dice a una persona ¿jura vd. o promete vd. que vd. es el autor del delito que se le imputa? Un no por respuesta no sería mentir. Es una pregunta que no se le formula a nadie en esos términos. No mentiría un sacerdote preguntado sobre un secreto de confesión ante su negativa a confesar. Lo que sípregunta el juez es por ejemplo ¿estaba vd. tal día a tal hora en tal lugar? Cabe el no sabe, no contesta o el no entiendo ante preguntas capciosas intencionadas de los letrados. Lo que no cabe es decir sí si es no, o decir no si es sí. No cabe mentir falseando la respuesta personal ante una pregunta directa delante de un tribunal. No cabe contradecirse.
De ahí la importancia de la presencia de un crucifijo. Recuerdo que en cierta ocasión fui citado en un juicio como testigo presencialde un accidente de circulación. Lo presencié y le di mis datos a la guardia urbana, anotándome en mi agenda lo que había presenciado. El juicio se produjo al cabo de dos años. Agradecí por dentro y mucho la presencia del crucifijo en la sala y la pregunta inicial de su señoría el juez a mi persona: “¿jura vd. decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?”. Es como en las películas pero en serio. En aquel momento supe muy bien que tal vez por mi testimonio los familiares de una chica de raza negra que yacía inerte en el suelo cobrasen lo debido del Seguro Obligatorio y del Seguro Voluntario de Responsabilidad Civil de un vehículo cuyo conductor no se dio a la fuga.
El compromiso es ese. Para mí y para todos cuando nos encontramos en situaciones imprevistas. En esa el comportamiento global ciudadano en un paso de peatones fue permanecer allí hasta la llegada de la autoridad para desaparecer de escena a continuación. El día del juicio, esperando la entrada en la sala, se encontraba un agente de la autoridad y un servidor. Dentro el conductor (visualmente lo reconocí), un familiar de la víctima y los abogados ¿Qué le sucedió a la chica? Nunca lo sabré. Cuando llegó la ambulancia permanecía inerte junto al bordillo de una calle de doble dirección. Todos cuantos estábamos en el paso de peatones contemplamos como daba vueltas sobre sí misma totalmente inerte así como la moto que yacía en medio de la calzada con su conductor levantándose del suelo y tratando de levantar la moto.
No cabe lavarse las manos como testigos cobardes en situaciones imprevistas. Porlo menos agradecería mucho la implicación de los testigos si el afectado fuese yo o un familiar mío. En ese caso concreto sólo me supuso un día de trabajo (de obligado permiso) y un desplazamiento de Barcelona a Lleida. ¿A la víctima y a sus familiares qué les supuso ese juicio con mi testimonio? Mi compromiso ese día fue éste. El día del accidente mostrarle mi DNI a la guardia urbana.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>