Juristas cristianos señalan los rasgos anti-familia y laicistas de la propuesta de Estatuto catalán

Publicamos la crítica que ha realizado la Asociación Duran i Bas de Juristas Cristianos a la propuesta de nuevo Estatuto de Autonomía para Cataluña. E…

Publicamos la crítica que ha realizado la Asociación Duran i Bas de Juristas Cristianos a la propuesta de nuevo Estatuto de Autonomía para Cataluña.
 

El debate político en Cataluña ha estado marcado los últimos meses por la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía. Como foro de reflexión sobre los problemas de la sociedad y para ofrecer a nuestros conciudadanos posibles respuestas a estos problemas, colaborando en la consecución del bien común, desde la Asociación Duran i Bas de Juristas Cristianos ofrecemos nuestra opinión sobre la mencionada propuesta.

A nuestro parecer, el debate en torno al modelo de Estado ha hecho olvidar la importancia de debatir con serenidad cuál es el modelo de sociedad que queremos.

Este olvido ha sido patente en los medios de comunicación y en el ámbito político, incluso –aunque con excepciones- entre aquéllos cercanos al humanismo cristiano. Esto ha permitido a la Ponencia introducir en el redactado actual algunos artículos en los que se aprecia un intento de imposición de un modelo de sociedad que otorga al laicismo y a la ideología de la desvinculación el carácter de principios del derecho catalán.

En este sentido, junto con la ausencia a cualquier mención de las raíces cristianas de Cataluña, se pueden citar los siguientes artículos de la propuesta de Estatuto:

Art. 39.2. Los poderes públicos de Cataluña tienen que garantizar la protección jurídica, económica y social de la familia en sus diversas modalidades.

Art. 39.7. Los poderes públicos de Cataluña tienen que promover la igualdad de las diferentes uniones estables de pareja con independencia de la orientación sexual de sus miembros. La ley tiene que regular estas uniones y otras formas de convivencia y sus efectos

Art. 40.1. Los poderes públicos tienen que garantizar la transversalidad en la incorporación de la perspectiva de género (…) en todas las políticas públicas.

Los artículos transcritos suponen un absoluto desconocimiento del importante papel que tienen en la sociedad el matrimonio y la familia. La Ponencia parece no tener en cuenta que el matrimonio es el marco idóneo de constitución de la familia, célula básica de la sociedad y comunidad humana donde tiene lugar la generación y educación de nuevos ciudadanos. La estabilidad, progreso y subsistencia de la sociedad política depende de la vitalidad de la institución matrimonial y familiar. ¿Cómo pueden hablar de mejorías para Cataluña si ponen obstáculos que estorban su futuro?

Más allá de estas consideraciones, la propuesta del Estatuto incorpora un precepto que ya justificaría, por sí solo, una valoración negativa. Así, el artículo 21.1 dispone que:

Art. 21.1 Todas las personas tienen derecho a la enseñanza pública y de calidad y a acceder en condiciones de igualdad. La Generalitat ha de establecer un modelo educativo que garantice este derecho y en el cual la enseñanza pública es laica.
En primer lugar, encontramos otra contradicción:¿ se puede hablar de libertad en Cataluña con una escuela intervenida? El Estatut tendría que garantizar una escuela libre para una sociedad libre. La educación no es un servicio público: es una actividad libre de interés general.

Ahora bien, este artículo además es inconstitucional. La propuesta de Estatuto impone a todos los padres la educación “laica” en la enseñanza pública.

 
El Tribunal Constitucional ha afirmado que “todas las instituciones públicas, y especialmente los centros docentes, tienen que ser ideológicamente neutrales” (STC 5/1981). También el Tribunal Supremo ha considerado que “en un sistema público basado en el pluralismo y la aconfesionalidad del Estado, los centros docentes tienen que ser ideológicamente neutrales” (STS de 24 de enero de 1985). Esta neutralidad se concreta, a juicio del TC, en que la Constitución establece “una órbita de libertad privada y de terreno acotado para el poder público, impidiendo formaciones ideológicas imperativamente predispuestas desde el Estado” (ATC 276/1983, de 8 de junio, FJ 1, en obiter dicta), incluso hablando en la ATC 359/1985, de 29 de mayo (FJ 4), de derecho “a la neutralidad ideológica de los Centros docentes públicos”.

El Tribunal Constitucional, en el ATC 40/1999, de 22 de febrero, recordó que con la educación “se trata d’asegurar que los alumnos reciban una formación adecuada para el lleno desarrollo de su personalidad, proporcionándolos el bagaje cultural necesario para el legítimo y lleno ejercicio de la libertad ideológica, comprensiva de todas las opciones que suscita la vida personal y social”.

 
Desde el momento en qué el proyecto de Estatuto opta por una concreta opción –la enseñanza laica- está dificultando que la educación pueda, realmente, estar al servicio del pleno desarrollo de la personalidad de los alumnos.

Por las razones expuestas, la Asociación Duran i Bas de Juristas Cristianos manifiesta públicamente su desacuerdo con la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, en los términos de su redacción actual.

Barcelona, a 14 de septiembre de 2005 

Junta Directiva de la Asociación Duran i Bas de Juristas Cristianos

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