La Biblia en su contexto: El que sigue a Cristo no descansa, se refresca

El relato es muy breve. Los discípulos vuelven de una gira apostólica. Jesús les lleva a un lugar apartado para que descansen, pe…

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El relato es muy breve. Los discípulos vuelven de una gira apostólica. Jesús les lleva a un lugar apartado para que descansen, pero la multitud da con ellos. Jesús ve a la multitud y le embarga una inmensa piedad hacia ella: están como ovejas sin pastor. Entonces se pone a darles largas instrucciones. Con esta frase termina el texto escogido para hoy: ovejas sin pastor a las que Cristo quiere dar la Buena Noticia.

La breve frase de Mc 6, 34 evoca un mundo: toda la tradición bíblica acostumbrada a hablar de Dios como del "pastor de Israel" (cf Is 40, 11 y más tarde, Jr 23, Ez 34, Za 9-14), título dado también a Moisés (Is 63, 11), a los reyes y, sobre todo, al rey mesiánico, anunciado por Jr, Ez y Zac. Pues Jesús, apiadándose de las multitudes "porque eran como ovejas sin pastor", significa, para quien sabe leer, que Jesús mismo es el pastor escatológico que llegó.

Es importante observar el cuadro que Me creó con estas frases introductorias del milagro de la multiplicación de los panes (6, 30-34). Comienza con el regreso de los discípulos de su misión, de su "noviciado pastoral". Ellos cuentan con alegría todo lo que hicieron. Y Jesús, dando un ejemplo a la futura Iglesia, los invita a descansar en su presencia, en un lugar desierto (el desierto, en Me y en muchas páginas de la Biblia, es el lugar en donde Dios habla a su pueblo). Necesitan un "feedback". Pero entonces llega lo inesperado (Dios siempre es inesperado). Llegando a su lugar desierto, encuentran una multitud de gente, que les ha tomado la delantera, corriendo por tierra al lugar a donde ellos se dirigían en la barca. Decepción en el proyecto humano, pero hora de gracia en el proyecto de Dios. Jesús se mueve a compasión, cualidad primordial de Dios (cf Ex 34, 5-6), y asume la tarea de pastor de estas ovejas que no tienen pastor y que vinieron de todas partes para unirse a su pastor (imágenes de Ez 34 y 36). Inclusive, se encuentran en territorio pagano (la otra orilla del lago), como las tribus dispersas, que serán reunidas en el día de Yavé (cf Mc 13, 27). En otras palabras, una inesperada situación humana se convierte en una realización de la reunión escatológica del rebaño de Yavé. Por la incansable "compasión" de Cristo, se prepara la mesa para el banquete escatológico.

El simbolismo del pastor, en el AT, tiene varias facetas. En los textos clásicos de Jr, Ez y Za encontramos la oposición entre el buen pastor (Dios o su enviado) y los malos pastores, que son los jefes de Israel, o, históricamente hablando, de Judá, pues Israel (norte) ya no existía como grandeza político-religiosa (cf fiesta de Cristo rey / año A). Que el significado del buen pastor oscila entre Yavé y su enviado no es un problema para el lector oriental: él sabe que el pastor no es necesariamente el dueño del rebaño; puede ser su ejecutivo. En Sal 22 , Jr 23, 1-3, Ez 34, 1-22, el pastor es el mismo Yavé; en Jr 23, 4-6 y Ez 34, 23-24 y, sobre todo en Za 9, 14, se trata de su(s) enviado(s). El NT ve la realización de esta figura en Jesucristo (Mc 6, 34; 14, 27 cf 16, 7 y par; Jn 10; 1P 2, 25).

Actualización

1. Jesús llama a los apóstoles a un lugar solitario para “descansar” (ναπαύεσθε gr. anapaúesthe. Denota Refrescar, reposar). En nuestro ministerio necesitamos también momentos para refrescar, meditar y orar con nuestro Padre. Descansar no es olvidarse de todos como hacen muchos que dicen que necesitan “estar en cero”. El que sigue a Cristo no descansa, se refresca para emprender con más bríos su tarea.

2. El Señor sintió “compasión” (σπλαγχνίσθη gr. esplangchnísthe. Ser movido desde las entrañas) por todas las personas que estaban como ovejas sin pastor. El sentimiento de todo ser humano debe ser como el de Jesús, debe moverle desde las entrañas la forma como muchas veces el hombre es maltratado, asesinado y humillado. Hoy parece que los sentimientos del hombre son pocos, se es indiferente ante tanta maldad, ante el quebrantamiento de las leyes de Dios.

3. Al final, el Señor se “puso a enseñarles” muchas cosas. El verdadero cristiano es aquella persona que se instruye de las Sagradas Escrituras, su apoyo en su vida es Dios, y la única manera de conocerlo y estar cerca de él es leer su Testamento para todos los seres humanos.

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