La Biblia en su contexto: el Señor realiza su venida cada día en su Iglesia

Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad

La homilía de San Agustín en este primer domingo de adviento es bien interesante ya que dice que “el Señor realiza su venida cada día en su Iglesia”.

Aquí el texto de este gran santo para meditar:

“Y entonces verán al Hijo del hombre que viene sobre una nube en gran poder y majestad (Lc 21,27). Veo que eso puede entenderse en dos sentidos. Puede venir en la Iglesia cual sobre una nube, como no cesa de venir ahora, según lo dicho: ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder viniendo sobre las nubes del cielo (Mt 26,64). Pero entonces vendrá con gran poder y majestad, porque aparecerá más en los santos su poder y majestad divina, porque les aumentó la fortaleza para que no sucumbieran en la persecución. Puede entenderse también que viene en su cuerpo, el que está sentado a la derecha del Padre, en el que murió, resucitó y ascendió al cielo, según está escrito en los Hechos de los Apóstoles: Dicho esto, una nube lo recibió y lo ocultó de sus ojos. Y allí mismo los ángeles dijeron: Así volverá, como le habéis visto ir al cielo (Hch 1,9.11). Por eso tenemos motivos para creer que vendrá no sólo en su cuerpo, sino también sobre una nube; vendrá como fue, y al irse una nube lo recibió.

Es difícil juzgar cuál de los dos sentidos es el mejor. El sentido obvio indica que al decir: Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad se entiende que viene por sí mismo y no por su Iglesia, cuando venga a juzgar a los vivos y a los muertos. Pero debemos escrutar las Escrituras y no contentarnos con ojear la superficie. Para nuestro ejercicio están adaptadas de tal modo, que a fin de penetrarlas mejor, hemos de examinar lo que sigue. Primero dice: Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad. Luego continúa: Cuando eso comience a acaecer, mirad y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra redención. Y les dijo esta semejanza: Mirad la higuera y los otros árboles; cuando producen fruto sabéis que está cerca el verano. Pues del mismo modo, cuando viereis que esto se realiza, sabed que está cerca el reino de Dios (Lc 21,28-31). Al decir: Cuando viereis, ¿a qué puede referirse, sino a lo que hemos citado? Y una de las cosas citadas es: Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad.

Vemos que los dos evangelistas mantienen el mismo orden. Marcos dice: Y las virtudes que están en los cielos se estremecerán. Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y gloria. Y lo que Lucas refería a la higuera y a todos los árboles, Marcos lo refiere a sólo la higuera: Aprended de la higuera esta parábola: Cuando sus ramas están tiernas y nacen las hojas, conocéis que se acerca el verano. Pues del mismo modo, cuando viereis que se realiza todo esto, sabed que está cerca, a las puertas. ¿A qué se refiere Cuando viereis que se realizan estas cosas, sino a lo que citó antes? Y una de esas cosas es: Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y gloria; y entonces enviará a sus ángeles y reunirá a sus elegidos. Luego no será entonces el fin, sino la cercanía del fin.

Quizá se diga que las palabras Cuando veáis que se realizan estas cosas, no se refieren a todas ellas, sino a algunas, y que se exceptúa esa parte: Y entonces verán venir al Hijo del hombre, etc. Porque esta parte será ya el fin, no su proximidad. Pero Mateo declara que no se ha de exceptuar nada al decir: Cuando viereis que se realizan estas cosas, las virtudes de los cielos se estremecerán y entonces aparecerá el signo del Hijo del hombre en el cielo, y entonces llorarán todas las tribus de la tierra. Y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad. Y enviará a sus ángeles con una trompeta y grande voz, y congregarán de los cuatro vientos a sus elegidos, de lo más alto de los cielos a su ínfimo extremo. Del árbol de la higuera, aprended la parábola: cuando ya echa ramas tiernas y nacen las hojas, sabéis que se acerca el verano. Pues así, cuando viereis estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas (Mt 24,2933).

Luego sabremos que está cerca cuando viéremos todas estas cosas y no sólo algunas; y entre ellas está esa de ver al Hijo del hombre venir, y enviar a sus ángeles y reunir a sus elegidos de las cuatro partes del mundo, es decir, de todo el mundo. Todo esto constituye la hora novísima, cuando el Señor venga, o bien en sus propios miembros, o bien en toda la Iglesia, que es su Cuerpo, como una nube grande y fértil que se viene extendiendo por todo el mundo desde que él comenzó a predicar y decir: Haced penitencia, porque se acerca el reino de los cielos (Mt 4,17). Luego quizá todas esas señales que los evangelistas dan de su venida, si se comparan y analizan con mayor esmero, puedan referirse a la venida que el Señor realiza cada día en su Iglesia, en su Cuerpo, de cuya venida dijo: Ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder venir sobre las nubes del cielo. Exceptúo aquellos pasajes en que promete y afirma que se acerca su venida última en sí mismo, cuando juzgará a los vivos y a los muertos, y la parte final de las palabras de Mateo, en que se refiere evidentemente a esa venida, de cuya inminencia daba antes ciertas señales”.

 

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3 Comments

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    Siempre consulto con la Biblia, siento como Dios me guia con ella, me mantengo en contacto, es un roce. Pero a veces no es fácil su interpretación. Hubo un periodo de tiempo, en el que cuando la abría al azar y señalaba con los ojos cerrados, siempre me ponía que mi piel se llenaría de gusanos .una y ..otra vez.. Además esto estaba en un contexto de un castigo. Y yo decía Dios mío por qué? Que hice mal?. Unos meses después empezó a picarme la piel que era una locura, nada lo calmaba, ni sumergirme en agua dulce ni salada ni meterme en aceite . . nada. Tenía manchas rojas que luego se tornaban moradas y luego empezaban a manar agua. Cada vez que iba a urgencias le decía al dermatólogo, tiene que ver con algo que como pero no se que es … siento mal el estomago y el me decía: escuche, el estomago tiene sus enfermedades y la piel las suyas, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Me daba una medicación, hacía el tratamiento y volvía igual, biopsias y nada. Luego me mandaron al medico de alergias, así estuve mas de dos años, las pruebas daban negativo. Gracias a Dios contaba con el alivio de la cortisona. Un día que salía de casa para ir a la iglesia, mi familia agotada también, me decían: si ve ya ves lo bien que te va! . Y al hablar a Dios y al buscar una respuesta suya en la Biblia decía: QUE NO DIGAN QUE ES COSA MIA, NO ES COSA MIA!!! y me decía VIVIRAS. Un día dijo la doctora que me iba a hacer la prueba del helicobacter y dio positivo. Me dio tratamiento (OCA) y gracias a Dios todo se solucionó. Al final, reuniendo las claves vi que no era un castigo. Si una noticia. Que Dios está pendiente de mi. Que ve mi pasado presente y futuro. Que me dice ESTOY AQUI Y NUNCA SERÁS VIUDA DE DIOS. y que yo quiero cobijarme tranquila a la sombra de sus alas.

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      16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.
      17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
      2 Corintios 3:16-18 Biblia Reina-Valera 1960
      Yo era catolico, pero al convertirme al cristianismo, Dios me dio Salud espiritual, perdón de pecados y paz en mi alma. El Señor te bendiga, click aqui: https://www.youtube.com/watch?v=KLxNdBOgX1Y

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