La Biblia y la guerra

Caín y Abel: muerte entre hermanos de un mismo Padre

La Biblia narra en un lenguaje alegórico, poético, el origen del mal y la muerte en el mundo, una ruptura inicial con el orden querido por Dios. Es la narración del Génesis, con la tentación de la serpiente, la encarnación del Mal, a la Mujer, para que esta a su vez convenza al hombre, a Adán, a ser como Dios. A partir de este hecho y del relato de la expulsión del Edén, podemos decir que empieza la prehistoria humana tal y como la entendemos. Y uno de estos grandes males es la guerra. La muerte entre hermanos de un mismo Padre, Dios, que tan bien explica el conflicto entre Caín y Abel, que ha sido visto como una alegoría de la lucha entre pastores trashumantes y agricultores.

Estas narraciones corresponden, según las tradiciones contenidas en la Biblia, a la formación del pueblo de Israel, que puede situarse en el siglo XIII a.C. cuando los semitas, una parte de ellos, huyeron de Egipto. Solo en el siglo X a.C., en las épocas de David y Salomón, se inician las primeras colecciones de textos que recogen las más antiguas tradiciones orales, que a su vez, se refieren algunas de ellas, como es el caso del Génesis, a fechas remotas, desde la creación del Mundo a partir de otras tradiciones culturales anteriores interpretadas, a la luz de la fe en el Dios creador, único y personal de Israel. Una historia que se extiende hasta Jacob, cuando este se asienta en Egipto con sus hijos, lugar donde se iniciará la historia especifica de Israel, que expone el segundo libro del Pentateuco, El Éxodo.

En aquella prehistoria encontramos narrado el origen de la guerra, más como una inclinación al mal del corazón humano, que como resultado de organizaciones sociales concretas.

Esta visión bíblica no era bien correspondida por los análisis históricos, sobre todo aquel que tenía el trasfondo Roussoniano del “buen salvaje”, tan propio de la corriente principal de la tradición Ilustrada continental. La guerra era resultado de una mayor organización social, de los intereses de poderes, más que surgida de la parte oscura del corazón humano. La idea, dicha deprisa y sin matices, era que en los estadios más primitivos, los “postgénesis”, se podía hablar de agresiones entre ese y aquel individuo, pero no de guerra. Esta no existía como tal en la fase de los cazadores–recolectores, y solo habría empezado con la sedentarización agrícola, con la propiedad, en definitiva; esto es, con una determinada estructura social.

Pero, los últimos descubrimientos señalan lo contrario. Los cazadores ya guerreaban entre sí antes de que existiera propiedad y territorios definidos. Ya existían enfrentamientos en el Paleolítico y Mesolítico hace más de 12.000 años. Esto es lo que presenta el investigador Jean Guilaine del College de France, uno de los máximos expertos mundiales en el Neolítico, en su última obra “Caïn, Abel, Ötzi: l’heritage néolithique”. Lo constatan numerosos hallazgos, como los restos de una gran matanza cerca del lago Turkana en Kenia hace 10.000 años. Existen otros restos que señalan encuentros y muertes masivas incluso anteriores, de 12.000 años atrás.

Así, la tradición bíblica y la homérica (siglo VIII a.C) la tradición Rigveda, el texto más antiguo en sánscrito, en torno al siglo XV a.C. y en definitiva todas las narraciones más antiguas que nos cuentan de héroes y batallas, seguirían una pulsión humana destructiva mucho más antigua. El mal, este mal, se encontraría en la ruptura inicial con Dios, en el Pecado Original y en su huella humana, la narración bíblica que no es historia en el sentido técnico del término, nos estaría relatando el origen y desarrollo inicial de la historia de la Humanidad.

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2 Comments

  1. 1

    Cita al final del artículo: ” la narración bíblica que no es historia en el sentido técnico del término, nos estaría relatando el origen y desarrollo inicial de la historia de la Humanidad.”. Respondo yo que si andamos en que ciertos relatos bíblicos no son “historia”, mal empezamos, se puede extrapolar a los evangelios y decir que tampoco son historia y la que se lía. En cuanto a los humanos existentes anteriores a los 12.000 años esto no concuerda con las genealogías de los patriarcas bíblicos, lo han calculado los creacionistas, o tal vez ¿se prefiere quedar contentos con la ciencia Oficial?.

  2. 2

    Sobre la Bíblia y la guerra, referente a las matanzas de niños y mujeres en las conquistas de pueblos enemigos, existe un libro titulado GENOCIDIOS EN LA BÍBLIA cuyo autor es un protestante. Sobre los “genocidios en la Biblia”, cosa curiosa, no existe ningún libro por parte de autores católicos, y pregunto yo donde estan los intelectuales católicos para debatir estos temas.

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