La emergencia por hambruna en Níger también afecta a Malí, Mauritania y Burkina Faso

Se habla de 8 millones de personas cuya vida corre peligro en 4 países africanos: Malí, Mauritania, Burkina Faso y Níger. En este último país, la situ…

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Se habla de 8 millones de personas cuya vida corre peligro en 4 países africanos: Malí, Mauritania, Burkina Faso y Níger. En este último país, la situación es especialmente grave por la sequía y una plaga de langostas, y afecta a 3,6 millones de ciudadanos, de los que 800.000 son niños que podrían morir de hambre por malnutrición severa, según las Naciones Unidas. Entre las organizaciones que están sensibilizando al mundo, destacan Manos Unidas, Cruz Roja y Media Luna Roja e Intermón Oxfam. Ante esta penuria provocada por la hambruna en Níger, Manos Unidas ha abierto una cuenta de emergencia cuyos fondos se destinarán a procurar alimentos (mijo, maíz, tapioca y frijoles) para esta población severamente castigada, así como a procurar refuerzo nutricional a niños y madres a través de los centros de Maradí, Zinder y Agadez.

 

Situado en África occidental, Níger es uno de los países más pobres del mundo. La mayoría de sus casi 12 millones de habitantes carecen de acceso a servicios públicos por ser la cobertura de las prestaciones estatales casi nula. La tasa de natalidad es la tercera más alta del mundo (6,75 nacimientos por mujer), al igual que lo son la de mortalidad infantil (según el relator especial ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, uno de cada cuatro niños en Níger no llegan a cumplir los cinco años y muchos de los que sobreviven sufren lesiones irrecuperables debido a la malnutrición) y la de mortalidad general. Los nigerinos tienen una esperanza de vida de tan sólo 42,1 años y una de las rentas per cápita más bajas del mundo, lo que lleva a esta nación africana a ocupar el puesto 176 de 177 dentro de la clasificación según el Índice de Desarrollo Humano (IDH) publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 2004.

 

Los habitantes de Níger padecen las consecuencias del cambio climático, de la alteración del ciclo de las lluvias y de las plagas de langostas, que azotaron la región del Sahel el año pasado. Por ello, el rendimiento de las cosechas ha sido prácticamente nulo, lo que provoca escasez de alimentos y un incremento de los precios de los productos básicos en los mercados locales. La situación, ya de por sí desesperada, puede verse agravada en los próximos meses con la llegada de la estación húmeda, por el aumento de los casos de malaria y las diarreas. Los más afectados por la hambruna son los niños, que ya sufren índices de mortalidad extremos y están aquejados de muchas enfermedades endémicas. El Programa Mundial de Alimentos considera que se necesitan por lo menos 12 millones de dólares para atender de urgencia a 1,2 millones de nigerinos.

 

La organización católica española, que lleva 45 años desarrollando proyectos en el Tercer Mundo gracias a los donantes y a los voluntarios, apela una vez más a la generosidad de los ciudadanos y pide su colaboración para paliar, en la medida de sus posibilidades, la injusta situación a la que se ve abocado el pueblo de Níger. Las aportaciones recaudadas en la cuenta de emergencia se harán llegar a los socios locales que la entidad tiene en el país africano.

 

BANCO   POPULAR (REF:  EMERGENCIA  NÍGER)

0075-0001-85-0606786759

 

Por su parte, Intermón Oxfam ha incrementado estos días, de forma significativa, sus actividades de ayuda humanitaria en estos países. La ONG acaba de decidir destinar más de 1 millón de euros a la crisis provocada por la combinación de la plaga de langostas y la sequía. Concretamente, ha iniciado dos proyectos: Uno, dirigido al 20 por ciento más pobre de las comunidades afectadas en el centro y el oeste del país, consiste en suministrar alimentos por trabajo, que llegan a beneficiarios contratados por la organización para realizar obras que benefician a la comunidad, y todo a cambio de comida para la familia. La otra acción, en Malí, consiste en incrementar las actividades en la región de Gao, donde la escasez de alimentos es un problema crónico. Finalmente, en el norte de Burkina Faso, Intermón tiene previsto iniciar pronto un proyecto de distribución de cereal y semillas a 6.000 personas del poblado de Arbinda.

 

Y en cuanto a Cruz Roja, cabe destacar que la organización ha hecho un llamamiento de emergencia por 11,6 millones de euros, con el objetivo de contribuir a los esfuerzos internacionales para prevenir que la inanición se generalice en la región de Sahel, que incluye los 4 países afectados. Además, con esta operación, se buscan medios de subsistencia para que las comunidades puedan hacer frente a futuras crisis. A los dos países más afectados por la hambruna, se han desplazado las Unidades de Respuesta ante Emergencias (ERUS) para logística y comunicaciones, con la idea de apoyar toda la operación. Distribuir comida, establecer centros móviles nutricionales y entregar semillas son los principales objetivos de la acción.

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