La fuga de la monja Forcades a la política: qué dice la Iglesia y los precedentes

La monja Teresa Forcades se exclaustrará, es decir, dejará el convento de las benedictinas de Montserrat, con permiso del Vaticano y del…

La monja Teresa Forcades se exclaustrará, es decir, dejará el convento de las benedictinas de Montserrat, con permiso del Vaticano y del obispo de Sant Feliu de Llobregat, Agustí Cortés, el próximo lunes, día 15, para concurrir a las elecciones autonómicas del 27S.

Eso es lo que al parecer sucederá, según han informado fuentes próximas a la monja. Según esas mismas fuentes, el movimiento Procés Constituent, que ella misma impulsó junto al economista Arcadi Oliveres celebraría el próximo domingo día 14 una asamblea en la que se decidirá si Forcades encabeza una lista propia o bien se suman a la de la CUP, que son las dos propuestas que han sido más votadas por los seguidores de este movimiento. En cualquier caso, fuentes próximas a la monja aseguran que esta última no es su opción.

Las mismas fuentes han explicado que la "exclaustración" autorizada por el Vaticano y por el obispo, significa que Forcades no dejará de ser religiosa, como hubiese sucedido con una dispensa, y que podrá regresar al convento cuando finalice el plazo de un año prorrogable hasta tres.

La idea de Forcades es presentarse a las elecciones autonómicas del 27S y, como la legislatura anunciada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, sería sólo de 18 meses, regresar al convento de Sant Benet de Montserrat en dos años.

Ve “patriarcal y misógina” a la Iglesia

Según las mismas fuentes del entorno de la religiosa benedictina, que en su último libro de reciente publicación afirma ver "patriarcal y misógina" a la Iglesia, afirman que “Teresa Forcades no dejará de ser monja, mantendrá todas las prerrogativas y podrá regresar al convento cuando quiera, sale de él con el mismo permiso que si fuera para cuidar a un familiar enfermo”, según recoge EFE. Además, se asegura que la benedictina habría viajado recientemente a Roma para obtener el plácet del Vaticano y que también ha recibido el visto bueno del obispo Cortés.

La asamblea de Procés Constituent se celebrará durante todo el domingo en el colegio Escolapios de Terrassa (Barcelona) y parece probable que gane la opción de que la monja encabece la candidatura dado el respaldo y ánimos que está recogiendo en los actos públicos que celebra, según las fuentes.

“Sus charlas tienen mucho éxito y hay mucha gente ilusionada que le pide que se presente”, ha señalado una colaboradora suya, que ha recordado que hay más de 47.500 personas que se han adherido al movimiento Procés Constituent. La salida del convento de la monja coincidiría también con su próximo viaje a Gaza en un convoy humanitario que llevará material médico a este territorio palestino.

Pero, ¿qué dice la Iglesia?

El monje franciscano Ramon Domenech, doctor en Derecho Canónico y miembro del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, recordaba recientemente en relación a las monjas Forcades y Lucía Caram que "están descolocadas" y "su misión es otra", no "estar todo el día en los platós de televisión", como se está demostrando desde hace ya algún tiempo.

Domenech aseguró en declaraciones a la agencia EFE que el Derecho Canónico no contempla ninguna dispensa temporal del hábito para dedicarse a la política. “El Derecho Canónigo no habla tampoco de que no puedan dedicarse a la política", ha explicado el experto, franciscano desde 1959, que se licenció en Derecho en la Universidad de Lleida y se doctoró en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca.

"Yo creo que el problema se ha desmadrado porque las dos religiosas se han apartado de su sitio. Todo el mundo puede defender sus ideas. Lucía Caram ha hecho una obra buena con los pobres, pero a mí me parece que ahora las dos se han descolocado un poco porque su misión es otra", ha insistido el canonista.

El padre Domenech cree que la Iglesia no aplicará ninguna medida contra las dos monjas, a pesar de que "son contemplativas, de clausura, y andan todo el día de plató en plató de televisión", ha criticado el miembro del Tribunal Eclesiástico de Barcelona.

"El Derecho Canónico dice que las religiosas contemplativas son personas dedicadas a la oración y al recogimiento. Una religiosa tiene una identidad y una misión. La identidad es su institución, que ella ha escogido libremente. Y su misión es lo que hace dentro de ella", ha añadido.

"Eso que ha dicho Forcades de que pedirá la exclaustración por dos años me ha hecho reír. No existe en el Derecho Canónico. Si cuelga el hábito después no puede volver", ha dicho el franciscano, que ha añadido que sí existe la dispensas de servicios para atender a familiares enfermos o por estudios, pero sin dejar de ser religiosos. "Dispensa de votos y volver a profesar, eso no existe en el Derecho Canónico. Creo que Forcades lee las normas según su criterio. Dar una dispensa por razones políticas, es la primera vez que lo oigo", ha afirmado el canonista.

Según Doménech, cada congregación -benedictina en el caso de Forcades- tienen sus normativas particulares y para que se dedique a la política sería suficiente con un permiso de sus congregaciones o del dicasterio de la Congregación de la Vida Consagrada, el ministerio vaticano para las órdenes religiosas.

Los precedentes en la Iglesia

En Latinoamérica existen dos precedentes de religiosos que quisieron entrar en política. Son los casos de Ernesto Cardenal en Nicaragua y Fernando Lugo en Paraguay.

Fernando Lugo es un obispo católico reducido al estado laical al entrar en política. El 11 de enero del 2005 el papa Juan Pablo II acepta su renuncia y pasa a ser obispo emérito de la diócesis de San Pedro. En el año 2006 pide al Vaticano permiso para alejarse de su condición religiosa para dedicarse a la política.

El 30 de junio de 2008, Fernando Lugo recibió una dispensa del Papa Benedicto XVI para ejercer la presidencia de Paraguay desde el 15 de agosto, informó oficialmente el representante de la Santa Sede, monseñor Orlando Antonini. La dispensa le concede al obispo su retorno al estado laical, que le da derecho a recibir los sacramentos como católico, pero con pérdida de su estado clerical. (No puede administrar los sacramentos como los religiosos). Antonini aclaró que si Lugo vuelve a pedir su incorporación a la Iglesia católica como obispo cuando finalizara su gobierno de 5 años, el caso debería volver a ser analizado por la Santa Sede.

Por su parte, Ernesto Cardenal, uno de los mayores representantes de la teología de la liberación, fue increpado severamente en 1983 por Juan Pablo II durante su visita oficial a Nicaragua, frente a cámaras de televisión que transmitían a todo el mundo, mientras el poeta permanecía arrodillado ante él en la misma pista del aeropuerto. El Papa recriminó a Cardenal que propagara doctrinas apóstatas y formara parte del gobierno sandinista. Cardenal era partidario de una "revolución desprovista de venganza" y colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional en la lucha contra el régimen de Somoza y fue nombrado ministro de Cultura el mismo día de la victoria de la Revolución Nicaragüense, 19 de julio de 1979. Ocupó este cargo hasta 1987, año en el que el ministerio se cerró por razones económicas.

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