La gloria de los niños‘, de Luis Mateo Díez

Luis Mateo Díez (Villablino, León 1942) nos deleita con esta nueva novela en la que la imaginación y la vida van de la mano. La acción se desarrolla e…

Luis Mateo Díez (Villablino, León 1942) nos deleita con esta nueva novela en la que la imaginación y la vida van de la mano. La acción se desarrolla en unos pueblos apenas esbozados en la descripción y cubiertos por neblinas recurrentes. De esa manera el ambiente fantástico sirve de marco apropiado para una historia, que es la de un niño y su bondad, pero que reúne en sí la de muchos otros niños huérfanos de la posguerra.

Pulgar -es el nombre del protagonista- recibe de su padre moribundo el mandato de reunir a sus otros tres hermanos. A esa tarea se dedica el niño, que tiene a la vez las características de la más tierna infancia y algunos rasgos que lo vinculan a la picaresca española. Quizás todos los niños españoles han sido siempre así.

Pulgar se convierte en el prototipo de la inocencia, que siempre es anhelada. No en vano el niño recuerda las palabras de su Madrina: “Eres un niño poderoso y firme porque la vida te hizo necesario, y en la fuerza de tu inocencia cualquiera puede depositar la confianza. La gloria de que todos fuéramos como tú sanaría al mundo”.

Esta Madrina, que sólo conocemos a través de los recuerdos de Pulgar es para él como un hada que lo va conduciendo para que no desfallezca en el cumplimiento de su misión y conserve siempre esa ilusión y esa bondad. También en los distintos encuentros, con personajes que pueden ser de la posguerra o pertenecer a cualquier tiempo mítico, se ve la estructura de una recopilación de cuentos. Estos parecen cumplir la función de distraer al niño de su misión, pero no lo consiguen, porque es de corazón fuerte.

Y para eso está la Madrina, que siempre aparece entre los sueños y el recuerdo para que no desfallezca. Es por ello este un libro mágico, lleno de personajes a la vez irreales y posibles, que nos retrotrae a nuestra propia infancia y nos permite admirar la heroicidad que se esconde en la inocencia.

En unas declaraciones a Europa Press el autor reconoció una triple influencia literaria: "Los hermanos Grimm representan el gran patrimonio de los cuentos populares y Charles Dickens escribió aventuras humanas entrañables". El autor anónimo de El lazarillo de Tormes también se deja caer, de forma que "la estructura de la novela tiene algo de picaresca", a pesar de que, en esta ocasión, el protagonista no tiene "nada de pícaro".

Luis Mateo Díez es miembro de la Real Academia de la lengua, y el libro está excelentemente escrito. Pero, además, resulta ser una fábula extraordinaria sobre la niñez y la importancia de que no se pierda. Especialmente oportuna para nuestros tiempos en que la televisión, algunas pretensiones educativas y muchos roles sociales, se la escamotean a los niños. Por eso podemos decir de él que es fabuloso, y en todos los sentidos de la palabra.

LA GLORIA DE LOS NIÑOS
Luis Mateo Díez
Alfaguara
Madrid 2007
224 páginas

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