La ideología de género niega las diferencias sexuales

1. Introducción La ideología de género es un mecanismo de control y de poder que se pretende instaurar sobre las personas en nue…

1. Introducción

La ideología de género es un mecanismo de control y de poder que se pretende instaurar sobre las personas en nuestra sociedad actual, como un modelo que destruye el bien familiar y con el que a la larga dejaría de existir la familia y la sociedad. A pesar de que la primera base de la sociedad es la unidad familiar, que origina la convivencia de la sociedad, a nivel político esta ideología ya ha sido introducida en muchos sectores: familiares, sociales, políticos y está arraigada en varios países.

Este tipo de ideología tiene en común elementos de imposición y entrenamiento psicológico y en su forma de manifestarse tiene que ver con el marxismo o ideologías totalitarias, que en sí mismas no son aceptadas, pero terminan por imponerse, unas en poco tiempo, otras en dos generaciones, lo que no se sabe es cuánto tiempo perdurarán.

2. ¿Qué es la ideología o perspectiva de género?

Se le llama "teoría de género" o "perspectiva de género", pero en realidad es una ideología muy bien estructurada, lleva un cuerpo con su carga de doctrina, se presenta bien argumentada y coherente en sí misma, y es una estructura cerrada sobre ella misma a otra realidad. Las personas que lo utilizan en su pensamiento quedan capturadas, ya que al no tener apertura a otros enfoques quedan encerradas en estas ideas.

Este tipo de doctrina ideológica no quiere vínculos con la realidad, ya que no le interesa la realidad como lenguaje, como hechos, como naturaleza y como fundamento del modelo vital, familiar y social. Elaboran un sistema de ideas de pensamiento que, al no estar enraizadas en la naturaleza humana, se pueden enfocar como puras abstracciones sin contacto alguno con lo real, por tanto se puede decir que niegan dos realidades fundamentales:

Una, al ser humano en su libertad y la apertura a la visión transcendente.

Dos, por otra parte, al orden natural establecido, tal como lo conocemos en la objetividad ordinaria y en la forma que tenemos como humanos de expresar el lenguaje.

Así, el ser humano queda en un movimiento circular de ideas elaboradas o impuestas, rompiendo con su núcleo más verdadero, su dimensión corporal y tangibilidad con la Tierra y la Ecología como orden natural de las cosas y de la vida del hombre, relativizando esta ideología la Tierra y lo trascendente y absolutizando el orden cerrado de las ideas que lo someten.

Al trastocar los tres elementos básicos a la realidad del hombre, la Tierra como hábitat natural del hombre, lo Trascendente que le ayuda a ser libre y las ideas que le ayudan a pensar y a enjuiciar la realidad para dominarla y vencer los obstáculos, crea en la mente un sistema cerrado ideológico de lo que el hombre cree que es en sí mismo que le impide pensar hacia abajo la Tierra y su cultivo o hacia el Cielo su libertad, por eso está encadenado en sí mismo y en el “yo” de sus ideas.

Esta ideología no busca la verdad que se manifiesta en el orden de la naturaleza y en la búsqueda de libertad, tampoco le interesa el bien personal, ni el bien de los demás, ya que al ser ideas sin enraizar en la realidad, han destruido el núcleo fundamental del ser personal, su centro intimo de arraigarse con la tierra, con la corporalidad, con la libertad.

Y así, al falsear la realidad, lo que puede aportar es entremezclar verdades de lo que ya existe con lo nuevo que introducen en sus propuestas, Así la ideología de género utiliza el relativismo del todo vale menos la doctrina ideológica que es cerrada y se debe imponer. Ejemplo: en la anterior legislatura socialista no había subvenciones para determinados proyectos, excepto que en los programas para la mujer se hablara de la ideología de género.

3. ¿Qué pretende esta ideología?

Está claro que no es un servicio para el bien personal, ni para el bien común. Tiene un objetivo bien preciso y es el control ideológico sobre el máximo número de las personas. Es un control sobre las voluntades, para así poder ser utilizadas para fines ajenos a la propia felicidad personal, familiar, social y política manifestadas en el bien común, que hace que todas las personas se sientan seguras, libres y afirmadas en su dignidad y en su ser personal.

Es una ideología generalmente ambigua y en muchas ocasiones engañosa, utilizando los conceptos del lenguaje cambiados con una finalidad precisa para alcanzar su objetivo. Las razones se presentan como obvias, cuando el que las quiere utilizar está actuando sobre las personas presionando a los demás que están en grupo. Y todo ello en función de un provecho que el propio defensor de la ideología no lo manifiesta claramente, y así el engaño es con los términos del lenguaje como algo habitual, ya que en el relativismo y en la pérdida de valores sociales todo llega a ser válido.

4. ¿Por qué la ideología de género desdibuja la realidad natural?

La ideología de género, al partir de las ideas en clave cerrada y abstracta, niega por principio aquello que existe en la naturaleza, el orden creado, y eso tiene una repercusión grave sobre las personas, cuya naturaleza es sexuada como varón y como mujer, por tanto seres corpóreos espirituales.

El argumento de la ideología de género al negar la naturaleza de las personas creadas afirma la igualdad de sexos. Sí, todos son género, que es no ser nada, ya que se diluye el cuerpo, la persona en las ideas y pierde la seguridad personal corporal e intelectual. No le da salida a la verdad de encontrarse con el orden natural establecido, que es real ya que existe por sí mismo en la realidad física. Así, lo que aparentemente podría ser bueno, como la igualdad de derechos ante la ley con sus diferencias biológicas como varón y mujer, termina en una gran contradicción, ya que el sexo en la naturaleza sólo existe en dos realidades. Nos encontramos con otras denominaciones formuladas según los deseos subjetivos personales y la orientación sexual: homosexuales, gays y lesbianas, heterosexuales, bisexuales, transexuales.

Niega el aspecto más visible del ser sexuado, signo evidente de la realidad física y de la identidad del código genético, que lleva la marca del ADN en todas las células como varón y como mujer con su cariotipo determinado establecido en los cromosomas: 46XX para la mujer y 46 XY para el varón, lo que hace posible dos sexos en la naturaleza. Los casos de hermafroditismo o anomalías patológicas del proceso de sexuación se determinan por el ADN haciendo un cariotipo y siempre se sabrá su sexo.

Esta ideología, al afirmar el género por encima del sexo y del proceso de sexuación del ser humano, cae en una limitación intelectual que no tiene nada que ver con el ser personal, al menos en su dimensión corpórea. Así la persona, al no tener la referencia corporal, sino solo el género, es víctima de su propio deseo, que no es capaz de orientarlo hacia la salida verdadera, el hombre que se abre a la naturaleza creadora más allá de sí mismo, ya que el género no tiene ninguna salida, no es el cuerpo, no es la persona y no es el Espíritu que hace crecer al hombre hacia una mayor plenitud.

La teoría o perspectiva de género podría aspirar a ser ensayada en círculos pequeños que lo practican y que viven así, pero adquiere un sentido de globalización al ser apoyada por fuerzas políticas en forma de leyes y organismos internacionales como la ONU, siendo divulgada por los medios de comunicación.

5. ¿Cómo se introduce la ideología de género en el lenguaje?

Es cierto que en el lenguaje se define el género masculino o femenino, sin que tenga relación alguna con la sexuación y sí con las cosas. Por ejemplo, la silla es de género femenino y el armario es de género masculino pero en este caso sin connotación sexual. El fundamento en los seres humanos es que hay un sexo biológico que nos es dado varón-mujer, incluso en el mundo animal macho y hembra. Y esto es un hecho, es una verdad científica y hay condicionamientos del mismo sexo biológico. Las hormonas corporales que actúan en los estados de ánimo determinan su sexo psicológico diferente en varones y mujeres, las hormonas sexuan el cuerpo y el cerebro de forma distinta en cada sexo, dan su sexo psicológico o “género” masculino o femenino y determinan roles distintos. El que pretende hacer iguales a los varones y mujeres se encuentra con la realidad del sexo biológico y hormonal.

Toda persona puede construir libremente y desde lo racional con su inteligencia y voluntad con total autonomía su proyecto vital, su forma de vivir en el mundo, pero no desde el deseo sexual o la orientación sexual que está condicionada a la corporalidad.

Hace 40 años se empezaron a introducir en España las primeras nociones de género unidas al sexo como sinónimos, pero posteriormente se habló sólo del género, hablando del sexo construido socialmente atribuido a roles, contraponiendo lo biológico a lo social. En la actualidad se habla sólo de género. Y la sexualidad y la forma de vivirse están en juego, al igual que el matrimonio y la complementariedad de los sexos.

La introducción de un tipo determinado de educación sexual y afectiva en las escuelas poco o nada tiene que ver con el ser biológico sexuado, presenta la igualdad de roles en los niños/as desde la más temprana edad, ya que el aprendizaje en los niños muestra mayor receptividad. Eso diluye el núcleo verdadero del ser persona y sus manifestaciones de crecimiento en una personalidad armónica.

Así, una educación sexual y afectiva, requiere la formación del ser humano en sus aspectos biológicos en sus etapas de sexuación, la formación de caracteres sexuales primarios y secundarios en varón y mujer según la evolución personal y de formación de los niños, la forma de procreación en el matrimonio y el embarazo, los valores morales de familia y convivencia personal y social.

La afirmación del sexo y el proceso de sexuación es fundamental ya que son los cimientos del ser humano, recuperar los valores de lo masculino y lo femenino con las diferencias de expresión y los roles que cada persona elija vivir, pero sin negar la corporalidad y la procreación, ya que es un hecho y fundamento de la vida. Sin eso no existe nada, ya que la vida no es posible en su vertiente natural.

El género como ideología es un "constructo social" que niega la antropología del ser humano y requiere ser asentada en lo biológico y lo personal, el género en abstracto no corresponde a la verdad del ser personal, ya que en sí mismo es una realidad imposible. El género afirmando el varón en su masculinidad y la mujer en su femineidad es la base para asentar los cimientos verdaderos como personas, destacando la especificidad de cada sexo y la complementariedad de los mismos.

Hazte socio

También te puede gustar

One comment

  1. 1

    aunque estos aticulos son del 2012, para mi son como hechos del dia de hoy 28 de octubre 2016, una vez mas me ha gustado, la felicito, me gusta su forma de escribir.

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>