La Iglesia, ante la eutanasia infantil aprobada en Bélgica: es “la transgresión de la prohibición de matar”

Bélgica se ha convertido en el primer país del mundo que aprueba la eutanasia infantil sin límites de edad. El Congreso de los Di…

Bélgica se ha convertido en el primer país del mundo que aprueba la eutanasia infantil sin límites de edad. El Congreso de los Diputados belga dio el visto bueno definitivo este jueves, 13 de febrero, a este polémico proyecto con 86 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones.

La ley quedó aprobada tras un agrio debate en la Cámara y la insistencia de los democristianos valones y flamencos para que se suspendiera. Ahora, los menores con enfermedades incurables podrán acogerse a esta terrible práctica, siempre que cumplan unos requisitos estrictos entre los que destaca el demostrar capacidad de discernimiento.

Con respecto al debate que ha suscitado la aprobación de la nueva ley, a lo largo de los últimos meses, los obispos de Bélgica han expresado con frecuencia sus temores sobre la extensión de la eutanasia a los menores. Han sido numerosas sus declaraciones al respecto con la misma idea de fondo: con esta ley se banaliza la muerte al tiempo que se recorta en cuidados paliativos.

Una cuestión dolorosa y cruel

Por su parte, la mayoría de los grupos políticos reconocieron que la eutanasia pediátrica es una cuestión dolorosa y cruel sobre la que nadie quiere decidir, pero reiteraron que es necesario hacer frente a esta realidad social y aseguraron que en Bélgica se ha reflexionado ampliamente sobre la medida. Una vez que los diputados belgas ha dado el visto bueno a este proyecto de ley, ya sólo falta que el rey Felipe refrende la medida.

El objetivo de la normativa aprobada definitivamente por el Parlamento es permitir a niños y adolescentes optar a la eutanasia médica en supuestos muy restringidos, cuando padezcan un “sufrimiento físico insoportable y su muerte a corto plazo sea inevitable”.

Holanda era, hasta el momento, el único país que incluía a los menores en la terrible práctica de la eutanasia, con un requisito de edad fijado en una horquilla entre 12 y 18 años, según el caso. Bélgica ha dado un paso más al optar por evaluar la madurez mental del menor en lugar de establecer una edad de referencia

Médicos en contra

Según informa la agencia Zenit, el texto final establece que será el médico encargado del caso quien evalúe si el menor es capaz de adoptar la decisión, pero tendrá que consultar previamente a un psiquiatra infantil. En la actualidad, Bélgica ya prevé el derecho a la eutanasia a partir de los 15 años para jóvenes emancipados.

Numerosos profesionales de la medicina han contestado con virulencia a una ley que estiman no responde a ninguna demanda de la sociedad ni del sector sanitario, sino más bien a las cábalas electorales de unos políticos que esta misma primavera concurren a las elecciones generales.

Así, la iniciativa aprobada ha recibido las críticas del primer Congreso Internacional de Cuidados Paliativos Pediátricos celebrado esta semana en India y que incluyó en su declaración final un "llamamiento urgente al Gobierno belga para que reconsidere su decisión".

Los expertos reunidos en el congreso internacional han defendido que todos los menores en estado terminal deben tener acceso a los medios adecuados para controlar el dolor y los síntomas, así como a cuidados paliativos de alta calidad. "Creemos que la eutanasia no forma parte de la terapia paliativa pediátrica y no constituye una alternativa", dice la declaración.

También unos 40 pediatras belgas han publicado una carta abierta para advertir de que consideran "precipitado" la tramitación de esta ley y señalar que no existe una demanda social ni médica para dar este paso. Una carta similar a la que se habrían sumado hasta 160 pediatras, según informan los medios locales, se remitió ayer a los grupos políticos en la víspera del voto para pedirles que lo aplazasen hasta la próxima legislatura.

Por su parte, los líderes de las principales confesiones religiosas de Bélgica (cristianos, musulmanes y hebreos) han mostrado reiteradamente su rechazo a la ley. En este sentido, el pasado 6 de noviembre emitieron un comunicado conjunto oponiéndose a la legalización de la eutanasia para menores. “La eutanasia de las personas más frágiles es inhumana y destruye los fundamentos de nuestra sociedad”, denunciaban. “Es una negación de la dignidad de estas personas y las deja al juicio, es decir, a la arbitrariedad de quien decide”, añadían.

En la nota, difundida por la agencia Cathobel, los jefes religiosos destacaban también que están “en contra del sufrimiento físico y moral, particularmente de los niños”, pero explicaban que “proponer que los menores puedan elegir su propia muerte es una manera de falsear su facultad de juzgar y por consiguiente su libertad”. “Expresamos nuestra viva inquietud frente al riesgo de banalización creciente de una realidad tan grave”, concluían.

La cifra de eutanasias practicadas en Bélgica alcanzó un récord histórico en 2012, con un total de 1.432 casos, un 25% más que en el año precedente, según datos de la Comisión Federal de Control y de Evaluación de la Eutanasia.

En Europa, la eutanasia activa (con asistencia médica) está despenalizada, además de en Bélgica, en Holanda, Luxemburgo y Suiza.

Comunicado de los obispos de Bélgica

“Los obispos de Bélgica están profundamente decepcionados con la aprobación dada por la Cámara de Diputados a la Ley sobre la ampliación de la eutanasia para los menores. Lamentamos la adopción de una ley que muchos expertos consideran que es innecesaria y tiene muchos defectos.

Los obispos compartimos la opinión de aquellos que, en el debate sobre la eutanasia, se han pronunciado de forma inequívoca en contra de la ley, de acuerdo a su experiencia o conocimientos.

Apoyamos plenamente los derechos del niño, de los cuales los derechos al amor y al respeto son los fundamentales. Pero el derecho del niño a pedir su propia muerte supone ir demasiado lejos. Se trata de la transgresión de la prohibición de matar, que constituye la base de nuestra sociedad humana.

Los obispos tememos que esta nueva ley abre la puerta a una futura ampliación a las personas con discapacidad, a las personas con demencia, a los enfermos mentales o a aquellos que están cansados de vivir. Insistimos que es necesario implementar lo que hace falta para combatir al máximo el dolor y el sufrimiento y para que todos aquellos -profesionales y voluntarios- que acompañan a las personas enfermas y que sufren, sean apoyados de la mejor manera posible”.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>