La Iglesia mexicana, ante la desaparición de los 43 estudiantes: “que estas tragedias no vuelvan a suceder”

Miles de personas se movilizaron este miércoles, 8 de octubre, en varios estados de México para protestar por la desaparición de …

Miles de personas se movilizaron este miércoles, 8 de octubre, en varios estados de México para protestar por la desaparición de 43 estudiantes normalistas de la Escuela Rural de Ayotzinapa en la localidad de Iguala, en el estado mexicano de Guerrero. Una de las marchas más multitudinarias ha tenido lugar en la capital del país, México DF.

Cabe recordar que el pasado 26 de septiembre se produjo la desaparición de esos 43 estudiantes, después de que se registraran enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante una manifestación en la que hubo además seis muertos y 17 heridos. Por el momento se desconoce su paradero, aunque se han exhumado 28 cuerpos -que están siendo identificados- de unas fosas comunes cercanas al lugar del suceso.

Solo en la capital, alrededor de 7.000 personas salieron a las calles para reclamar justicia por los ataques en Iguala y exigir que aparezcan con vida los 43 estudiantes desaparecidos.

También se han sumado a las movilizaciones anunciadas por los padres de los 43 desaparecidos los estados de Veracruz, Morelos, Michoacán, Puebla y Oaxaca. En estas zonas, cientos de personas han participado en el corte de vías como señal de protesta por la poca información aportada por las autoridades.

La voz de la Iglesia

Ante estos hechos, el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, ha expresado en la web de la Conferencia del Episcopado Mexicano su "dolor y el de la Iglesia Católica por todas las secuelas que se han surgido, a partir de la tragedia de Iguala".

En un texto que lleva por título "El caso de Iguala: desafío para todos", el arzobispo Garfias considera que "es preciso que veamos el dolor, también como una oportunidad para generar solidaridad con todos los que sufren y responsabilidad para que estas tragedias no vuelvan a suceder".

"La tragedia que tuvo lugar en Iguala, con sus asesinados y desaparecidos ha derivado en una crisis con alcance político en el estado de Guerrero y ha visibilizado problemas que agobian a los guerrerenses y que necesitan ser abordados con toda responsabilidad por todos los actores sociales y políticos", continúa.

El arzobispo de Acapulco se muestra preocupado por "el aumento de víctimas de las violencias en varias regiones del estado, que necesitan ser atendidas adecuadamente de acuerdo con lo establecido en la Ley General de Víctimas. Esto hace pensar en la necesidad de una Ley Estatal de Víctimas que asuma las tareas de justicia restaurativa que se requieren en estos casos".

"Los miles de crímenes que se han acumulado en los últimos años necesitan ser aclarados y se requiere la reparación del daño para sus familias", advierte.

También le preocupa "la desconfianza de la población hacia las instituciones públicas, que han mostrado su vulnerabilidad ante las organizaciones criminales, la cual va creciendo generando un profundo daño social y político".

Hace un llamamiento a las autoridades del país para "que se realice la investigación completa de los hechos y se informe puntualmente a las víctimas y a la opinión pública de los avances de dicha investigación".

Al arzobispo concluye su escrito resaltando que es necesario buscar la paz en Guerrero, "la paz que implica perdón y atención, cercanía y acompañamiento a las víctimas. No conviene atizar odios ni ánimos de venganza, ni conviene que se quiera sacar provecho político o de otra índole del sufrimiento de tantas familias guerrerenses que necesitan nuestro apoyo y cercanía".

Hazte socio

También te puede gustar