La Iglesia regala una nueva tierra a los primeros refugiados climáticos

Puede ser un cambio climático global o puede que no, pero desde hace años el agua del mar está invadiendo las Islas Carteret, en…

Puede ser un cambio climático global o puede que no, pero desde hace años el agua del mar está invadiendo las Islas Carteret, en Papúa Nueva Guinea, que tienen solo un metro y medio por encima del nivel del mar, y los últimos huracanes no han hecho sino empeorar las cosas haciendo la situación de sus habitantes insostenible.

Sus 1.360 habitantes deben ser trasladados, y las Obras Misionales Pontificias de Australia, junto con la diócesis localde Bouganville (la de los isleños, que cubrelas Islas Salomón del Norte), les están ayudando a empezar una nueva vida en Timputz, la isla principal de la zona.La diócesis les ha proporcionado 76 hectáreas de tierra para este reasentamiento y dará apoyo pastoral, espiritual, educativo y sanitario a esta comunidad.
La prensa del mundo entero, cuando ya en 2003 el Gobierno de Papúa dio permiso para la reubicación (pero no fondos) hablaba de "los primeros refugiados climáticos".
Las Islas Carteret son un atolón en forma de anillo que sumanunas 80 hectáreas.Una tormenta en diciembre de 2008 azotó las Islas Carteret y destruyó las cosechas y los árboles destinados a la alimentación. El agua salada empezó a matar a buena parte de la vegetación.
John Griffiths, del movimiento de Schoenstatt, consultor ambiental y director diocesano de misiones deLismore (Australia) ha trabajado mucho para lograr el reasentamiento."De arena y con sólo un metro sobre el nivel del mar, las islas son vulnerables a las tormentas y tsunamis. La erosión se ha acelerado hasta un nivel alarmante y la gente está preocupada por su futuro", afirmaba.
Griffiths señala que el hambre a que dio lugar la catástrofe y una dieta pobre han afectado especialmente a la salud de los niños. "La gente se muestra reticente a abandonar sus hogares pero ahora se han dado cuenta de que deben hacerlo por sus hijos".
Bougainville es una hermosa zona tropical, pero no un paraíso:la región se está recuperando de una larga década de guerra (1988-1998) que costó la vida a 15.000 personas, el 8,3 por ciento de la población. Las infraestructuras de Bougainville se vieron destruidas y está llevando mucho tiempo volver a levantar escuelas, hospitales e iglesias.
El director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Australia, Martin Teulan ha dicho que las Obras Misionales Pontificias de todo el mundo "han dedicado fondos durante años para renovar las infraestructuras y ha proporcionado equipos para los hospitales, escuelas y comunidades", y ha expresado que seguirán ayudando directamente a las personas realojadas.
La diócesis deBougainville, en las Islas Salomón del Norte, que pertenecen aPapúa Nueva Guinea, cuenta con unos 183.000 habitantes, de los que el 80 por ciento son católicos. Su obispo, el marista Henk Kronenberg, pastorea sus 31 parroquias con la ayuda de24 sacerdotes y 48 religiosas.
Hermanitasde los Ancianos valencianas describen el tifón deFilipinas: en Samoa, Cáritas se moviliza
La España socialista, entre los 7 países que menos asilos conceden: menos del 5 por ciento de peticiones

Campaña católica para dar papeles en lo más remoto de Burkina Fasso
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=15424
Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>