La Iglesia, un clamor contra la guerra en Siria: Francisco pone a cristianos (y no cristianos) a rezar por la paz

El Papa Francisco sigue insistiendo en la necesidad de una resolución pacífica al conflicto de Siria que está sumida en una guerr…

El Papa Francisco sigue insistiendo en la necesidad de una resolución pacífica al conflicto de Siria que está sumida en una guerra civil. Para ello el Santo Padre ha puesto en marcha todas las herramientas a su alcance para lograr la máxima visibilidad de su llamada. A su convocatoria de ayuno y oración por Siria para este sábado, 7 de septiembre, se ha sumado su llamada al G20, el encuentro con los embajadores en la Santa Sede, sus twitters y la petición de los obispos estadounidenses al Congreso de que voten contra la intervención militar de Obama.

Numerosos líderes de otras religiones han hecho suyas las palabras del Papa y se han adherido a su convocatoria por la paz: judíos, musulmanes e incluso laicistas se han sumado a la petición de Francisco por Siria. Por ejemplo, el Gran Muftí de Siria, Ahmad Badreddin Hassou, líder espiritual del islam sunita en el país, conmovido por la llamada por la paz, expresó su deseo de ir a San Pedro para la vigilia de oración anunciada por Francisco. Aunque esta eventualidad no se verifique, por razones de seguridad o de cualquier otro tipo, el muftí invitó a su comunidad a “acoger el llamado que extendió el Papa a todas las religiones, para rezar por la paz en Siria”. La agencia Fides confirmó con fuentes locales que grupos de musulmanes, comunidades tribales, los drusos, los ismaelitas y otros integrantes de la sociedad siria se unirán a la oración.
La última hora es que el obispo de Roma pidió a los líderes mundiales que a partir de hoy se reúnen en la cumbre del G-20 en Rusia que “no queden indiferentes” ante la guerra civil en Siria y volvió a pedir que “abandonen cualquier pretensión de una solución militar” en ese país. “A los líderes de los Estados miembros del G-20 les pido que no queden indiferentes ante el drama que vive desde hace tanto tiempo la querida población siria”, subrayó en la carta remitida al presidente ruso, Vladimir Putin, en su calidad de anfitrión de la reunión. El pontífice argentino exhortó a estos países a que “ayuden a encontrar las vías para superar los diferentes enfrentamientos y abandonen cualquier pretensión de una solución militar”.
Francisco consideró que aunque el encuentro del G20 tiene un carácter principalmente económico, los líderes de estos países no podrán evitar “reflexionar sobre la situación en Medio Oriente y en Siria”. “Desgraciadamente, duele constatar que demasiados intereses han prevalecido desde que comenzó el conflicto en Siria, impidiendo encontrar una solución que evitase la inútil masacre a la que estamos asistiendo”, agregó.
Asimismo, instó a los países poderosos a “perseguir con coraje y determinación, una solución pacífica mediante el diálogo y la negociación entre las partes involucradas con el apoyo de toda la comunidad internacional”. “Las guerras constituyen el rechazo práctico a comprometerse para ligar las grandes metas económicas y sociales que la comunidad internacional pretende alcanzar como, por ejemplo, los llamados Objetivos del Milenio”, sostuvo.
Carta a Putin para evitar “soluciones militares”
El Papa Francisco envió una carta al presidente ruso, Vladimir Putin, anfitrión del G20, en la que pide a los líderes de los países miembros que no queden “indiferentes” ante el conflicto en Siria y eviten “soluciones militares”.
Asimismo, recordó a los Gobiernos “el deber moral” de favorecer cualquier iniciativa “para promover la asistencia humanitaria de todos aquellos que están sufriendo a causa del conflicto tanto fuera como dentro del país”.
El Vaticano informó además de que el Secretario para las relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, se reunió con los embajadores de todos los países ante el Vaticano, en total acudieron 71 diplomáticos, para expresarles la posición de la Santa Sede respecto al conflicto en Siria.
Los diplomáticos fueron convocados especialmente para transmitirles la preocupación de Su Santidad el papa Francisco y de la Santa Sede por la paz en el mundo con especial atención a Medio Oriente y en particular a Siria. En su discurso, monseñor Mambertí señaló que “en la concreta situación histórica marcada por la violencia y guerras en muchos lugares, la voz del Papa se eleva en un momento particularmente grave y delicado del largo conflicto sirio, que ha visto ya demasiado sufrimiento, devastación y dolor a los cuales se unen tantas víctimas inocentes de los ataques del 21 de agosto pasado, que han suscitado en la opinión pública mundial horror y preocupación por las consecuencias de la posible implicación de armas químicas”.
Por ello, explica el ‘ministro de Relaciones Exteriores’ del Vaticano, "delante de hechos similares no se puede silenciar, y la Santa Sede espera que las instituciones competentes sean claras y que los responsables rindan cuentas a la justicia".
Desde el inicio del conflicto, tal y como recuerda monseñor Mamberti, "la Santa Sede fue sensible al grito de ayuda que venía del pueblo sirio, en particular de los cristianos, sin dejar de manifestar desde el inicio con claridad su posición, como en otros casos, de considerar la centralidad de la persona humana, sea cual sea su etnia o religión, y de la búsqueda del bien común para toda la sociedad.
En este punto recordó los llamados de Benedicto XVI en ocasión del mensaje Urbi et orbi, de los discursos al cuerpo diplomático advirtiendo sobre la necesidad de abrir un ‘diálogo constructivo’ entre las partes y favorecer la ayuda humanitaria a la población.
Del mismo modo, desde el inicio de su pontificado también el papa Francisco "ha hecho referencia en más ocasiones a la situación en Sira ya a partir de su primer mensaje pascual Urbi et orbi, a menos de un mes de su elección". Como tampoco han faltado las repetidas intervenciones de los Observatorios permanentes de la Santa Sede en la Organización de las Naciones Unidas.
También el nuncio apostólico en Damasco, monseñor Mario Zenari, confirmó la posición de la Santa Sede en varias ocasiones y manifestó su preocupación y la cercanía del santo padre a la querida población siria. Un conflicto que como consecuencia ha provocado más de 110.000 muertos, innumerables heridos, más de 4 millones de desplazados internos y más de dos millones de refugiados en países vecinos.
Frente a esta trágica situación, señaló monseñor Mambertí, "se hace absolutamente prioritario hacer cesar la violencia, que continúa sembrando muerte y destrucción y que arriesga implicar no solo a otros países de la región, sino también a tener consecuencias impredecibles en varias partes del mundo.
"Junto al compromiso para el cese de la violencia es de suma importancia redoblar la exigencia y la urgencia del respeto del derecho humanitario. Es también urgente la asistencia humanitaria a gran parte de la población y en este aspecto doy gracias por la generosidad de muchos de sus Gobiernos a favor de la población siria que sufre", resaltó monseñor Mamberti.
Asimismo confirmó el compromiso de la Iglesia católica en primera línea con todos los medios a su disposición en la asistencia humanitaria a la población, cristiana y no cristiana.
Los obispos estadounidenses se movilizan
La Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB) también se está movilizando con vigor en contra de la posible acción militar internacional en Siria. En una nueva llamada, la USCCB pidió a los católicos que se pusieran en contacto con sus representantes en el Congreso para pedirles que voten en contra de la “resolución que pretende autorizar el uso de la fuerza militar en Siria” en respuesta al “atroz ataque con armas químicas” en contra de “civiles inocentes”. Piden, además, apoyar una acción guiada por los Estados Unidos y en colaboración con la comunidad internacional, “para un inmediato cese al fuego en Siria y para llegar a una auténtica e inclusiva negociación de paz”.
Los obispos llamaron a los fieles mediante una “Action Alert”, un llamado a la acción, en la que se resalta que “tanto la Santa Sede como la Conferencia episcopal condenaron los ataques químicos pero siguen estando convencidas de que solamente el diálogo puede salvar vidas y llevar la paz a Siria”.
El viernes pasado, en una carta dirigida al Secretario de Estado estadounidense John Kerry, el obispo Richard E. Pates, presidente de la Comisión episcopal Justicia y Paz, había afirmado que “el camino del diálogo y de la negociación entre todos los elementos de la sociedad siria, con el apoyo de la comunidad internacional, es la única opción que puede conducir al fin del conflicto”.
El contenido de la carta enviada al Secretario de Estado fue retomado en una declaración que lleva las firmas del mismo obispo Pates y del cardenal Timothy Dolan (arzobispo de Nueva York y presidente de la Conferencia Episcopal estadounidense): “Estamos angustiados –se lee en el documento– por el terrible sufrimiento del pueblo sirio y afirmamos nuevamente la necesidad del diálogo y de la negociación para resolver este conflicto que ha producido tanta devastación”.
El Nobel de la Paz de Obama, en jaque
La intención de Obama de llevar a los Estados Unidos a una nueva guerra (al igual que hicieran sus recientes antecesores en el cargo) pone en jaque su nunca entendido Nobel de la Paz, un Nobel que se entregó a penas llevaba unos meses en el cargo y motivado más por su discurso pacífico que por alguna acción concreta.
En este sentido, el Comité Nobel del Parlamento de Noruega solicitará que se retire al presidente de los Estados Unidos el Premio Nobel de la Paz 2009 debido a su intención de realizar una intervención militar en Siria, pese a la oposición internacional.
A través de un comunicado, difundido por la agencia Ria Novosti, el organismo señaló que la decisión se basa en que “las políticas seguidas por el presidente Obama, tanto en lo referente a política exterior, especialmente en Oriente Medio y Norte de África, como el inaceptable recorte en libertades de los ciudadanos de su país y del resto del mundo, con la utilización de programas espía como PRISM, el mantenimiento de la prisión de Guantánamo, etc. hacen que considere totalmente inadecuado que ostente este galardón, por no ser merecedor del mismo”.
En el comunicado, el Comité Nobel del Parlamento recordó que “este premio se otorga a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”, tal y como aparece en el testamento de Alfred Nobel.
El lunes pasado, el Nobel de Física y vicepresidente de la Academia de Ciencias de Rusia, Zhorés Alfiórov, dijo que sería justo que los laureados con el “Nobel de la Paz” iniciaran un proceso para privar a Obama de este galardón. "Me sorprendió cuando Obama fue galardonado con este premio (en 2009). No lo podía comprender. No se merece el Premio Nobel de la Paz, no tenían que habérselo concedido", señaló Alfiórov.

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