De la moda unisex a la moda sin género: una perspectiva ideológica

Custo apuesta en Nueva York por una moda sin género y un colegio elimina las faldas de sus alumnas porque podría generar problemas de exclusión de los jóvenes transgénero

La moda unisex o simplemente unisex, es el término con que se conoció una tendencia social internacional en las décadas de 1960 y 1970, que buscó diluir las diferencias de género entre hombres y mujeres, en materia de apariencia, vestimenta, comportamiento y hasta nombres personales. En aquel entonces no existía la teoría de género o no había conseguido el grado de aceptación social de la que goza en la actualidad, por lo tanto, era moda sin más implicaciones, estaba desconectada de teorías sociales.

La generalización del uso del pelo largo por parte de los varones y del pantalón por parte de las mujeres, simbolizó el movimiento unisex (los tejanos constituyeron la moda del momento y ejemplificaban a la perfección esa tendencia), aunque sin expresar profundamente el cambio de las relaciones entre los géneros, y en la reflexión cultural sobre la naturaleza misma del sentido ideológico del género. Este hecho está cambiando y ahora se está intentando vincular esa tendencia estilística al género neutro, derivado de las teorías de género.

Este proceso predetermina una identidad y forma parte de la tercera ola ideológica: la primera fue la del feminismo de género, la segunda la de la identidad sexual de gays y lesbianas y ahora estamos en pleno proceso de implantación de la de los transgéneros. En ese proceso se quiere convencer a la sociedad de que se trata de un tema importante que afecta a las supuestas libertades de muchas personas. Se pide que la sociedad y las instituciones se adapten a estas personas. No se pide que se les considere en determinados conceptos sino que se quiere remodelar la sociedad a su imagen y semejanza. Ese ejemplo lo vemos en los lavabos únicos: como ese colectivo no tiene supuestamente género se impone un lavabo sin género, a pesar de que la gran mayoría de personas de identifican con el hecho de que son mujer o hombre.

Custo Dalmau y un colegio

Recientemente hemos visto dos ejemplos de esta previsible imposición cultural. En su 21ª temporada en la New York Fashion Week, la marca de ropa Custo Barcelona aterrizó con el desfile de inspiración deportiva deluxe y biónica, una colección que constituye una apuesta total por lo agénero. Un concepto que antes sería en unisex ahora se rebautiza en sin género y las teorías ideológicas ganan cuotas de presencia a través del lenguaje.

Los uniformes neutrales diseñados para la escuela Priory School de Lewes (Reino Unido) (Priory School)

Los uniformes neutrales diseñados para la escuela Priory School de Lewes (Reino Unido) (Priory School)

Lo mismo ha sucedido en el colegio privado Priory en Lewes (East Sussex, sur de Inglaterra). ForumLibertas informaba recientemente que el centro ha decidido acabar con las faldas para las chicas. Pantalón gris, zapatos negros, camisa y corbata será el nuevo uniforme para niños y niñas. La razón: las quejas recibidas sobre el largo de la falda de las niñas y las posibles problemas de exclusión de los jóvenes transgénero. De nuevo la nueva imposición ideológica está presente.

 

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One comment

  1. 1

    Bueno cada vez esta pasando con más productos, intentar eliminar las barreras de genero para que tu producto pueda ser vendido a más gente, que gran idea de marketing disfrazada en pseudo libertat de eleccion.

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