La mujer de blanco‘, de Wilkie Collins

La mujer de blanco es reconocida por todos como una auténtica obra maestra. Además lo es en un género habitualmente denostado que es el policial. Como…

La mujer de blanco es reconocida por todos como una auténtica obra maestra. Además lo es en un género habitualmente denostado que es el policial. Como decía Chesterton, que también hizo sus pinitos con detectives, "Sólo hay una cosa que me divierta más que escribir novelas policíacas: leerlas".

Esta novela de Collins, apareció primero por entregas en un semanario dirigido por Dickens. Ya en ese momento el público esperaba con ansia el nuevo capítulo. La obra no ha perdido vigencia y, quien se aventure a leerla sufrirá, sin duda, cada vez que haya de dejarla para otros menesteres. Quizás, como me sucedió a mí, alguna noche la pase casi en vela para acabarla. Ahí está su grandeza.

Collins forma parte de los autores que crea personajes de los que sabemos algo más que el nombre. Es posible imaginarlos y hasta adentrarse en su psicología, que está muy lejos del encefalograma plano de la mayoría de personajes de ficción actuales. De esa manera cada personaje habla según quien es y no como la impostada voz  de un autor ventrílocuo.

Por ello es capaz de escribir esta novela partiendo de diferentes puntos de vista. Cada personaje narra lo que él ha conocido y a partir de esos datos se va construyendo una obra en la que el lector accede a los fragmentos de una investigación que se va abriendo paso no sin dificultades.

Cada página deseamos saber más, en una verdad que se va mostrando parcial pero ordenadamente, en la que no faltan las sorpresas pero nunca tropiezas con el mal gusto, en el que llegas a sentir con los personajes y su indignación es la tuya lo mismo que sus  alegrías.

A una novela policial eso es lo que se le pide, que mantenga la tensión de la trama de tal manera que el paso de cada página no sea un ejercicio gimnástico sino un acto de lectura. Wilkie Collins lo logra con maestría. Es un maestro.

Esta traducción, revisada para la edición, ha sido publicada por Homo Legens. Esta editorial cuida todos los aspectos del libro. Entre ellos cabe agradecer que hayan retornado a la novela su título original. En España esta obra era conocida como La dama de blanco. Acierta plenamente el editor al traducir fielmente el inglés. Es más acorde con el personaje y el argumento.

Collins es un autor que vale la pena leer porque no solo entretiene sino que adecua el paladar para reconocer los verdaderos gustos. Hay tanta mala literatura que si uno no se cuida un poco acaba atrofiado.

Wilkie Collins, y su excelente La mujer de blanco, salen en nuestra ayuda. Además, algunos de los personajes que intervienen, como el señor Fairlie o el Conde Fosco, proporcionan un contrapunto divertido que no daña para nada el argumento ni reduce la tensión.

LA MUJER DE BLANCO
Wilkie Collins
Homo Legens
Madrid 2006
779 páginas
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