La nueva exposición de la Sábana Santa aviva el debate sobre su autenticidad

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Durante 44 días, la ciudad de Turín vuelve a ofrecer a la cristiandad la contemplación de la Sábana Santa, diez años después de su última aparición pública y autorizada por Juan Pablo II con motivo del Jubileo de 2000.

La exposición incluye un recorrido que acompaña al visitante a través de imágenes inéditas y de alta resolución. Durante la Ostensión, el domingo 2 de mayo el Papa Benedicto XVI celebrará una Misa en la plaza San Carlo de Turín.

Con motivo de la muestra, ha vuelto a la actualidad el debate sobre la autenticidad de la Síndone que viene manteniendo la comunidad científica desde finales del siglo XIX y la cristiana desde el XIV.

Por todo ello, recogemos a continuación un resumen de las principales investigaciones científicas que se han realizado para intentar datar la pieza y comprobar su autenticidad; enumeramos los principales argumentos que apuntan a su veracidad y recogemos también las recomendaciones a los visitantes de la muestra por parte del presidente de la comisión diocesana de la Síndone, monseñor Giuseppe Ghiberti.

Para zanjar dudas respecto al debate en torno al Santo Sudario, asegura monseñor Ghiberti que "el mensaje que trae en sí mismo va más allá del debate científico sobre su autenticidad".

Las contradictorias tesis científicas

El sudario se ha analizado con todo tipo de técnicas sin que haya acuerdo sobre su naturaleza ni datación.

El veredicto del carbono 14. En 1988 tres laboratorios independientes de Zurich, Oxford y Tucson concluyeron que el sudario es medieval. Aunque hasta el Vaticano aceptó el dictamen, la propia comunidad científica pronto planteó dudas.

El principal elemento distorsionador es el incendio de 1532 que dañó parte del tejido al ser perforado por una gota de plata fundida del relicario en el que se guardaba aunque, sin embargo, no afectó a la figura –hecho que aumentó su aura y que a su vez aumentó las medidas de seguridad.

Hay muchos factores que ponen en duda el resultado como la grasa de los dedos que la han tocado o remiendos posteriores al incendio. Hay hasta un 20% de casos en que el resultado de la prueba es imposible. Por ejemplo, se dataron las vendas de una momia egipcia mil años más recientes que el cuerpo. El propio inventor del método de datación con carbono, Harry Gove, reconoció que “aún no se ha determinado la contaminación específica que tiene el Lienzo”.

La tesis pictórica. Aduce que la figura habría sido plasmada en la Edad Media con pintura. Un estudio microscópico en 1979 del Instituto McCrone halló pigmentos de ocre rojo y bermellón en témpera al colágeno. Sin embargo, al año siguiente, el doctor Allen Adler, de la corporación sindonológica STURP, negó esos resultados al encontrar proteínas de sangre.

Imagen tridimensional. Cabe destacar otros estudios que invalidaría la tesis pictórica: un analizador militar de imágenes vía satélite (el VP-8) indicó en 1976 que la figura del Lienzo fue estampada por un cuerpo tridimensional. A la misma conclusión llegó un estudio de animación. No obstante, una proyección en 3D realizada por otro equipo de diseñadores encontró irregularidades anatómicas –brazos y rostro demasiado alargados- aunque los métodos de tortura y la crucifixión podrían explicar esta distorsión.

Negativo fotográfico. A finales del siglo XIX los Saboya, monarcas de Italia, autorizaron al fotógrafo Secondo Pia a que plasmara el sudario con motivo de una exhibición. El resultado reveló una imagen sorprendente pues los negativos invertían los colores y permitían apreciar el rostro con todo lujo de detalles.

Diez motivos que sustentan la autenticidad de la Sábana Santa

1. Sobre los párpados se encontraron dos monedas acuñadas en tiempo de Pilato (29-30 d.C.) siguiendo así el rito hebraico de sepultura.

2. No es una pintura. No contiene pigmentos, tinta, polvos sino restos de sangre (hemoglobina del grupo AB). Sólo un cadáver pudo producir una imagen tridimensional que se comporte como negativo fotográfico.

3. La correspondencia -desde el punto de vista forense- entre el estado del hombre de la sábana y la tortura descrita en los Evangelios (corona de espinas, flagelación, golpes, viga de 50kg sobre la espalda, la arena en rodillas y nariz fruto de las caídas).

4. Desde el mismo punto de vista, el cartílago de la nariz está roto debido a una caída; se aprecia contusión en el pómulo derecho; contracción del pulgar debido a los clavos que rompen los nervios de la mano; el pie izquierdo se sobrepone al derecho, se clavaron conjuntamente con un solo clavo; la herida del costado tiene una forma elíptica del mismo diámetro que una lanza romana: 4.4 cm x 1.4 cm y el hecho de estar en el costado derecho se explicaría por la práctica romana de dar este golpe a un enemigo mientras protege su corazón con el escudo que lleva en la mano izquierda.

5. Los restos de sangre siguen las leyes de la hemodinámica que estudia la circulación sanguínea, el flujo cardiovascular y el comportamiento de las heridas.

6. La imagen soporta altas temperaturas y agua. Es fluorescente bajo rayos ultravioletas.

7. En la tela hay restos de polen de más de 58 plantas, de las cuales 17 son típicamente europeas aunque la mayoría ya no existen en la actualidad. El polen más frecuente se ha identificado como típico de la zona del lago Tiberíades y la zona limítrofe al Jordán.

8. El tipo de tejido corresponde al que usaban en el Medioriente (restos de cotón entre las fibras de lino) y similar a los encontrados en sepulturas en Siria, Pompeya y Egipto.

9. Recorrido histórico. Durante los primeros diez siglos numerosos documentos se refieren a la Sábana relatando milagros o conversiones y, aunque no se pueda determinar dónde estuvo exactamente en cada periodo (documentos incompletos, de localización desconocida), no parece razonable dudar de su existencia puesto que numerosas fuentes reivindican su posesión y la veneración por las primeras comunidades cristianas.

10. Se le hace referencia desde el principio: en dos Evangelios canónicos (Juan 20,6 y Lucas 24,12 mencionan la sábana doblada en el sepulcro) y en tres apócrifos (Hebreos, Actos de Pilato y Nicodemo).

Entrevista al monseñor Giuseppe Ghiberti, presidente de la comisión diocesana de la Sábana Santa

En una entrevista publicada por la agencia Zenit, monseñor Giuseppe Ghiberti sostiene que no hay que esperar a tener certezas científicas sobre el santo sudario para acercarse desde la fe a la reliquia, ni tampoco afirmar que es auténtico sólo por ser un objeto que se anima a venerar desde la Iglesia Católica.

Más bien apunta que una persona familiarizada con el relato evangélico de la Pasión lo reconoce perfectamente en lo que ve en la tela. Asimismo, considera que la sábana ejerce la función de precursora, vale por lo que representa más allá de lo que es en sí misma.

Respecto a la dualidad entre fe y demostración científica, dice que le interesa la ciencia pero que no supedita su fe a la espera de una eventual demostración científica. Es decir, “el resultado (la autenticidad o no) no influye en lo que significa la Sábana Santa, al mensaje que trae consigo”. Contrapone que “el santo sudario no es objeto de fe”. Así como los Evangelios y la consciencia son básicos para el creyente, “la Sábana no es una verdad fundamental sino un medio más para creer”. Sin embargo, revela que si la ciencia demostrara que esa sábana envolvió el cuerpo de Jesús, sería un hecho importantísimo para su corazón.

Abundando en el significado que aporta la Sábana para los creyentes asegura que nos revela “un cuerpo destruido por la tortura”. De la experiencia de recibir a miles de visitantes reconoce que “la gente siempre nos pide estar más tiempo aunque para quién ha podido estar largo tiempo en contemplación de la reliquia, como me ha sucedido a mi, uno casi debe esforzarse para no huir puesto que te convierte en testigo de un sufrimiento inefable”. En este sentido, resuenan las palabras de Juan Pablo II “no se nos podía amar más”.

Preguntado por si la incertidumbre de la autenticidad del Santo Sudario podría ser un mensaje educativo de Dios a los creyentes, monseñor Ghiberti responde que Dios nos invita a concentrarnos en la esencia del mensaje, es decir, el envío de su hijo encarnado, muerto y resucitado. Destaca la humildad y pobreza de la encarnación de Dios en Jesús, la forma mediante la cual la divinidad se hace corpórea.

Respecto el escepticismo predominante ante la situación de incerteza se pregunta si muchos creyentes creen verdaderamente en la Resurrección y la presencia real de Jesús en la Eucaristía. “Muchos de los que van a misa regularmente creen que algunas de las verdades fundamentales de nuestra fe son formas de decir las cosas”.

Apostilla que puesto a que la mayoría de vivencias de nuestra experiencia son hechos no extraordinarios, mantenemos una actitud relativista ante lo extraordinario.

Finalmente, nos da algunas recomendaciones si queremos visitar la reliquia. “Vale la pena crear un ambiente silencioso, evitar hacer comentarios, hacer experiencia personal de ese momento. Asimismo recomienda “no llegar sin preparación, de repente”. Por otro lado, recuerda que “hay la posibilidad de confesarse o de hacer adoración en la capilla de la misma catedral.

Por encima de todas las consideraciones concluye: “se trata de acoger una muestra del amor infinito de Jesús”.

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