La ONU, tras los pasos del Papa: NO a las armas nucleares

El presidente de la Comisión de Armas de Destrucción Masiva de las Naciones Unidas, Hans Blix, presentó este jueves, 1 de junio, en la sede de este or…

El presidente de la Comisión de Armas de Destrucción Masiva de las Naciones Unidas, Hans Blix, presentó este jueves, 1 de junio, en la sede de este organismo en Nueva York un informe con 60 recomendaciones para acelerar la eliminación de las “armas de terror” en el mundo, entre ellas la de ilegalizar las armas nucleares.

 

En una guerra nuclear no habría vencedores, sino sólo víctimas. La verdad de la paz exige que todos los gobiernos inviertan su orientación encaminándose hacia el desarme nuclear”. No son palabras de Blix, sino del Papa Benedicto XVI, en quien parece haberse inspirado la ONU para presentar su informe. El Pontífice hizo esta referencia a las armas nucleares en su mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz, el 1 de enero de 2006.

 

Blix presentó sus recomendaciones al secretario general de la ONU y al presidente de la Asamblea General de este organismo, afirmando que “las armas nucleares deben ser declaradas ilegales por el derecho internacional del mismo modo que lo fueron las biológicas y las químicas”. El informe hace referencias a la fragilidad del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y se hacen propuestas para avanzar en las negociaciones en la Conferencia de Desarme de Naciones Unidas.

 

Según el presidente de la Comisión de Armas de Destrucción, aunque existe una diferencia entre las armas nucleares y las otras armas de destrucción masiva, todas ellas tienen en común que son armas de terror que pueden “matar a miles de personas en un sólo ataque” y cuyos efectos persisten en el medio ambiente y en el cuerpo de las víctimas, a veces indefinidamente”. Por ello, abogó por relanzar las negociaciones sobre desarme con el fin de “reducir el peligro que plantean los arsenales actuales, impedir la proliferación y hacerlas ilegales de una vez por todas”.

 

Referencia al terrorismo

 

“También sugerimos que la ONU prepare bien una cumbre en un par de años donde se puedan discutir adecuadamente los temas de desarme, no proliferación y el uso de armas de destrucción masiva con fines terroristas”, dijo Blix, antiguo jefe de observadores de las armas de destrucción masiva en Irak. En este sentido, también lamentó la falta de acuerdo en estos temas por parte de los líderes que asistieron a la Cumbre Mundial del año pasado en Nueva York.

 

La misma referencia al peligro que supone el terrorismo fundamentalista ya la había hecho el Papa en su mensaje En la verdad, la paz, donde aseguraba que “hoy en día, la verdad de la paz sigue estando en peligro y negada de manera dramática por el terrorismo que, con sus amenazas y acciones criminales, es capaz de tener al mundo en estado de ansiedad e inseguridad

 

Por otra parte, en una entrevista concedida a Radio Naciones Unidas, Blix se refirió asimismo a situaciones actuales como las de Irán, Corea del Norte e Irak. Respecto a este último país, lamentó nuevamente que no se le diera más tiempo para concluir la investigación sobre las supuestas armas de destrucción masiva, antes de que Estados Unidos invadiera el país.

 

El informe elaborado por la Comisión que preside Blix lleva como título: Las armas del Terror: Liberando al mundo de las armas nucleares, biológicas y químicas. La citada comisión está compuesta por un grupo de expertos creado en 2003 a petición del Gobierno sueco y financiado por este y por una fundación canadiense.

 

Armas nucleares y defensa, planteamiento falaz

 

En su mensaje En la verdad, la paz Benedicto XVI denunciaba el falaz planteamiento que hacen muchos países cuando argumentan la necesidad de armarse nuclearmente para preservar la seguridad: “¿Qué decir, además, de los gobiernos que se apoyan en las armas nucleares para garantizar la seguridad de su país? Junto con innumerables personas de buena voluntad, se puede afirmar que este planteamiento, además de funesto, es totalmente falaz. En efecto, en una guerra nuclear no habría vencedores, sino sólo víctimas. La verdad de la paz exige que todos —tanto los gobiernos que de manera declarada u oculta poseen armas nucleares, como los que quieren procurárselas— inviertan conjuntamente su orientación con opciones claras y firmes, encaminándose hacia un desarme nuclear progresivo y concordado. Los recursos ahorrados de este modo podrían emplearse en proyectos de desarrollo en favor de todos los habitantes y, en primer lugar, de los más pobres”.

 

El Papa, además, hacía un llamamiento a la Comunidad Internacional para que tenga la valentía de confrontar el desarme: “El anhelo que brota desde lo más profundo del corazón es que la Comunidad Internacional sepa encontrar la valentía y la cordura de impulsar nuevamente, de manera decidida y conjunta, el desarme, aplicando concretamente el derecho a la paz, que es propio de cada hombre y de cada pueblo”. Al mismo tiempo, recordaba que “la Organización de las Naciones Unidas ha de llegar a ser un instrumento cada vez más eficiente para promover en el mundo los valores de la justicia, de la solidaridad y de la paz”.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>