La Pantera Rosa: tonterías del inspector Clouseau

El género es el de la llamada "comedia física": gente torpe que cae, rompe cosas, choca estúpidamente, etc… Tiene su origen, por supuesto,…

El género es el de la llamada "comedia física": gente torpe que cae, rompe cosas, choca estúpidamente, etc… Tiene su origen, por supuesto, en Charles Chaplin y Buster Keaton. La Pantera Rosa original, la del director Blake Edwards, triunfó en 1963 y consiguió otras 4 secuelas gracias a la identificación de Peter Sellers con el personaje del manazas y cenizo Inspector Clouseau. Peter Sellers murió en 1980 y las tres secuelas que aún se hicieron tras su muerte resultaron muy flojas. Parece que la saga necesitaba inevitablemente de Sellers.
 
El director Shawn Levy y el guionista Len Blum han contado ahora con el cómico Steve Martin, que participa como co-guionista y estrella principal. En Estados Unidos arrasó en taquilla durante alguna semana, pero lo cierto es que el guión es flojo, y no se salvan muchos chistes. Quizá los mejores son los escritos especialmente para Steve Martin.

Jean Reno, un francés que habla normal;
y Steve Martin, un Clouseau que habla "fgansés"
.
El entrenador de la selección francesa es asesinado. ¿Habrá sido un espía chino? ¿Un futbolista envidioso? ¿El ex-novio de la hermosa cantante Xenia? (Xenia es la cantante Beyoncé Knowles, ex-líder del grupo Destiny’s Child, haciendo un papel de maniquí y poco más). El inspector jefe Dreyfus (Kevin Kline) decide poner al cargo a un inútil al que poder luego retirar con facilidad: ese inútil es el inspector Clouseau. Para tenerlo controlado, le adjunta un superpolicía, Ponton (Jean Reno) que le informe de sus desastres.
 
Excepto la Beyoncé, todos los actores resultan adecuados y profesionales. Pero los chistes son predecibles y tampoco se acumulan a la velocidad de las películas de sátira y comedia rápida. Podría compararse más bien con los golpes y caídas de una película tipo Sólo en casa. Puede causar sonrisas la inutilidad de Clouseau, pero escasas carcajadas cuando son tan previsibles los desastres que acontecen. 

Una de las escenas que logra más risas es la de Clouseau y Ponton bailando en ridículos trajes de camuflaje en un palacio presidencial, haciéndose pasar por danzarines de la artista Xenia, que tiene su inevitable número musical. También una escena muy "de Steve Martin", cuando Clouseau, con su exagerado acento francés, intenta aprender a hablar americano con acento americano: "pojfavog, deméé una gambuguesa… una jambuguesa… una bumgubesa…"   
 
Lo mejor de esta película es que se puede ver con toda la familia: no hay chistes sexuales groseros, apenas una escena de ventosidades inocente para niños alimentados con Shin Chan y una búsqueda desesperada de una pastilla de Viagra que cae por el lavabo. Cuando la mayoría de los films de chistes acelerados consisten en sal gorda sexual, esto ya es algo. Los títulos de crédito de dibujos animados, con nuestra querida pantera y la música de Henry Mancini que todos conocemos, también son de agradecer.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>