La pérdida de credibilidad y desprestigio de Zapatero, cada día a más

Como consecuencia de la enorme lista de desatinos que el Gobierno socialista ha cosechado a lo largo de sus siete años de gobierno, el resultad…

Como consecuencia de la enorme lista de desatinos que el Gobierno socialista ha cosechado a lo largo de sus siete años de gobierno, el resultado y la consecuencia de todo lo anterior es que España tiene un presidente del Gobierno no creíble y desprestigiado. El más desprestigiado de toda la democracia española.

José Luis Rodríguez Zapatero, en pro de intereses partidarios y partidistas ha engañado sistemáticamente a los ciudadanos cuando le ha convenido a su Gobierno. Eso ha desembocado en una pérdida de credibilidad constante que en la actualidad está en su máximo exponente.

Un ejemplo de la falacia constante en la que está instaurado el líder socialista son las declaraciones que realizó entorno a la crisis en noviembre de 2009. Un Zapatero exultante afirmaba que “afortunadamente estamos en puertas de salir de la grave crisis económica”, y que el gran objetivo de su Ejecutivo era “volver a crear cuanto antes empleo”, principalmente empleo joven. En el acto de clausura del 25 Congreso Federal de MCA-UGT el líder socialista siguió afirmando: “La misma determinación que he tenido para extender derechos y libertades en este país, tengo para cambiar el modelo productivo manteniendo la cohesión social y los derechos de los trabajadores en España”, señaló.

Sin embargo, Zapatero estaba engañando a los ciudadanos con unos mensajes optimistas que no tenían y siguen sin tener un año y medio después ningún fundamento. Los datos de aquellas fechas del Eurostat y de la Comisión Europea no tardaron en desmentir al presidente del Gobierno al indicar que España era el único país de la zona euro que todavía no había salido de la recesión.

¿Cómo podía Zapatero hablar de que “estamos en puertas” de salir de la crisis? Sus tergiversadas afirmaciones eran y son cada vez más contraproducentes por el descrédito del Gobierno que generan en la gente, además de hacer más difícil la solución de los problemas.

La comunidad internacional no se fía de Zapatero

Evidentemente, la retahíla de desplantes con la verdad que ha protagonizado el presidente socialista no ha pasado inadvertida para los inversores y los analistas extranjeros. A pesar de que Zapatero ha querido crear una cortina de humo que tapara los problemas profusos y reales de la economía española.

Así lo evidenció uno de los analistas económicos de prestigio que observa con lupa como tantos otros como evoluciona la economía en España. Jonathan Tepper, miembro de Variant Perception, un equipo de analistas con sede en Londres, quien no dudó en hablar de la “quiebra intelectual del Gobierno español” y comparar al presidente del Gobierno español y sus principios con “los de Groucho Marx”, que si no te gustan los cambia. De hecho, llegó a afirmar: “Hay que fumar crack para creer a Zapatero”.

El prestigioso analista se refería en su crítica a la exposición que hizo Zapatero en Singapur el pasado 14 de abril sobre las reformas españolas para atraer nueva inversión hacia las cajas de ahorros y las infraestructuras. El sector financiero español es “fuerte, solvente y resistente”, ya que ha soportado la crisis mejor que el resto de Europa, y las reformas son “de una intensidad que no tiene parangón en los últimos 30 años”, afirmaba el presidente. Sin embargo, Tepper no compartía el optimismo de Zapatero: “los inversores fuman crack si creen que los bancos españoles están entre los más fuertes de Europa”. Licenciado en Oxford, Tepper es responsable del demoledor informe de Variant Perception que responde al título de ‘España: el agujero en el balance europeo’, donde adelanta una inminente tesis: “España es un desastre a punto de ocurrir”.

Esta fuerte descalificación de Zapatero que hace Tepper tuvo que ver con uno de los resbalones dialécticos a los que nos ha tenido acostumbrados el presidente del Gobierno, pero se pueden enumerar hay muchos más que tienen que ver con sus manifestaciones o sus silencios.

Otro resbalón que volvió a desacreditar a Zapatero fue el que se produjo como consecuencia de su viaje en busca de inversiones a Qatar. El 28 de marzo, Zapatero hacía público que el fondo soberano de Qatar, uno de los más importantes e influyentes del mundo, entraría en el capital de las cajas de ahorro españolas. Pero, pocos días después, ese compromiso anunciado por el presidente entraba en vía muerta al congelar Qatar la supuesta inversión de los 300 millones en las cajas. El argumento eran los escasos detalles y la falta de concreción de los planes de las cajas de ahorros.

China también desmintió a Zapatero que en el país asiático volvió a hacer gala de un optimismo desmedido al anunciar La Moncloa, mientras él exponía a las autoridades chinas las excelencias de la economía española, que el fondo soberano chino iba a invertir más de 9.000 millones de euros en la reestructuración de las cajas españolas. Tan sólo 24 horas después las autoridades chinas desmentían el anuncio y les obligaban a retractarse. Moncloa no tuvo más remedio que asumir el “error de identificación” de la persona que había difundido la noticia, dijeron.

Pero las desavenencias en sus comparecencias públicas no han cesado. Otra sucedió cuando en Singapur, para mostrar la magnificencia de la economía española, al presidente hizo una metáfora del todo desafortunada, al pedir confianza en la economía española porque “España todavía tiene dificultades, pero el barco va a seguir navegando con fortaleza”, dijo. “Es un poderoso trasatlántico. Estad tranquilos, estad tranquilos”, añadió, sin pararse a pensar en que esas palabras las estaba pronunciando justo el día en que se cumplían 99 años del fatídico hundimiento del Titanic, ocurrido el 14 de abril de 1912. Una metáfora, pues, acertada para España.

¿Y quién se va a fiar de un gobierno que se implica en una guerra como la del Líbano cuando Gadafi está asesinando en la misma contienda a la población con bombas de racimo españolas? Zapatero firme abanderado de la paz en el mundo encabeza un Gobierno que meses antes de explotar el conflicto en este país del Oriente Medio compró a España un armamento que resulta mortífero para la población, algo que era sobradamente conocido por el Gobierno socialista.

De hecho el desprestigio de Zapatero es tal que cuando comparece ante los medios sube la prima de riesgo. Es lo que sucedió durante su viaje a China en el que contagiado por una coyuntural bajada del diferencial con el bono alemán, el presidente afirmaba que “a pesar de los vaticinios y de lo que se pudiera pensar hace unos meses, la ayuda externa que pide Portugal no ha afectado a nuestra prima de riesgo, que sigue en unos niveles de mejoría y por tanto más cerca, acercándonos, al bono alemán”. Inmediatamente, el mismo día, el diferencial de la prima de riesgo española respecto a la alemana volvía a subir y se situaba en los 195 puntos básicos.

El descrédito de un presidente desprestigiado

En España no ha sido diferente. Zapatero ha prometido por activa y por pasiva la recuperación económica. Incluso la ha llegado a constatar. Por ejemplo, en 2009 para dar respuesta a la preocupante situación de crisis económica por la que atraviesa España, aseguró en noviembre que la recuperación económica llegaría “a finales de 2009 o principios de 2010”.

No hizo falta llegar a entonces para saber que eso no sucedería porque la Comisión Europea desmintió sus afirmaciones al considerar en sus previsiones que la economía española se contraería un 3,7% ese año y experimentaría una caída adicional del 0,8% en 2010. Bruselas sólo contempló una “moderada recuperación” del 1% en 2011.

A esto se ha de sumar un paro juvenil desbocado que el presidente del Gobierno no ha hecho más que relativizar. Además, el presidente ha reiterado una y otra vez la recuperación del drama del desempleo jugando con las situaciones extremas de casi cinco millones de españoles.

No obstante, el informe de la Oficina Europea de Estadística, Eurostat, en su informe correspondiente al mes de agosto de 2009, destapaba el “deficiente funcionamiento del mercado de trabajo español”, tal como lo define el Instituto de Estudios Económicos (IEE), y los efectos de la crisis económica sobre el desempleo en nuestro país.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>