‘La práctica de la humildad‘, por G. Pecci (León XIII)

En este texto, tradicionalmente atribuido a quien sería Papa y tomaría el nombre de León XIII, se expone, de manera práctica como alcanzar la humildad…

En este texto, tradicionalmente atribuido a quien sería Papa y tomaría el nombre de León XIII, se expone, de manera práctica como alcanzar la humildad.

Parece que lo escribió siendo obispo de Perugia y lo regalaba a los seminaristas y sacerdotes jóvenes. Se indica al inicio del texto: “La humildad es el fundamento de la perfección cristiana, en la común opinión de los santos Padres”.

El fundamento no es la plenitud, pero resulta imprescindible para progresar en el camino de la santidad pues, parece que sin ella sólo construiríamos castillos en el aire.

Ahora bien, ¿es posible hacer algo para obtener ese fundamento? Atendiendo a las enseñanzas de este librito, y a la que se contiene en las dos cartas de santa Teresa de Lisieux que se acompañan, la humildad parece alcanzarse sobre todo, con el reconocimiento de lo que verdaderamente somos bajo la luz del amor de Dios. Porque el conocimiento de nuestra realidad, sin Dios en el horizonte, nos conduciría o a la dejadez o bien a la desesperación.

León XIII parte de esa consideración: la mirada sobre nuestra nada y nuestro pecado (el cometido, el que podríamos cometer en cualquier momento) y después, con consejos muy prácticos, nos introduce en la práctica de esta virtud.

Sobresale la insistencia en los actos de mansedumbre, de obediencia, de evitar toda altanería y juicio sobre los demás, de contrición, de atención a lo pequeño, de soportar con paciencia los defectos ajenos…

Estructurado en breves puntos no debe ser leído de corrido sino que se hace especialmente oportuno para la meditación personal. Porque el autor acierta plenamente al señalar las circunstancias concretas, tantas cada día, en la que podemos crecer en humildad o, bien al contrario, dejarnos llevar por el orgullo y la altanería.

Como he indicado este luminoso texto viene acompañado por dos cartas de la carmelita de Lisieux. En ellas se recoge lo más granado de la enseñanza de esta Doctora de la Iglesia, sobre el camino de la pequeñez y la infancia espiritual.

Sirva de muestra una cita: “¡Oh Jesús! ¡Cuánto se alegra tu pajarillo de ser débil y pequeño! ¿Qué sería de él si fuera grande? Nunca tendría la audacia de estar en tu presencia, de dormitar delante de ti.

Como corresponde a la materia tratada el libro es de pocas páginas y sencillo en la exposición. Pero la doctrina contenida es muy grande e imprescindible para edificar, o mejor para dejar que Dios construya en nosotros, la casa espiritual.

LA PRÁCTICA DE LA HUMILDAD
Gioacchino Pecci (León XIII)
Rialp
87 páginas

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>