La urgencia de un pacto contra la pobreza

Este viernes empieza en muchas ciudades de España la iniciativa de los diversos bancos de alimentos para conseguir aumentar, de una manera extr…

Este viernes empieza en muchas ciudades de España la iniciativa de los diversos bancos de alimentos para conseguir aumentar, de una manera extraordinaria, sus disponibilidades para hacer frente con garantías a la creciente demanda por parte de un amplio sector empobrecido de nuestra sociedad, que tiene dificultades para poder comer. Esta es la realidad pura y dura a que se ven abocadas muchas familias. Ahora ya no se trata solo de una franja de marginación, se trata de gente que de un día para otro, a causa del paro, de la hipoteca, del desahucio, se ha visto lanzada a una situación de necesidad extrema. Lo peor de todo es que este estado de cosas crece. Lo hace por muchas razones. Una, porque se terminan el ahorro, las ayudas de los familiares; otra, porque el paro sigue produciendo víctimas; y una tercera, y muy importante, porque vivimos en una época donde cada vez es más frecuente la gente que lleva más de un año y más de dos sin poder trabajar, es el paro de larga duración que agota la prestación y que obliga a vivir con unas rentas de prestación social ínfimas. En este contexto, las familias con hijos lo están pasando muy mal. Hay jóvenes, gente de media edad, inmigrantes, de todas las procedencias sociales. La pobreza ha extendido su red y su pesca es cada vez más copiosa.

Ante este hecho, es injusto hasta la indignación hablar de recuperación económica. Primero, porque ésta es pequeña y más que dudosa; segundo, porque una cosa es el registro estadístico y otra la traducción en la vida de las personas; y la tercera y decisiva, porque la pobreza no puede esperar. ¡Ya está bien! Es necesario y urgente convocar a un gran pacto social contra la pobreza que establezca prioridades claras para paliarla. Y este es un deber del Estado, de los gobiernos autonómicos y de los ayuntamientos. Porque su primera misión es hacer frente a las necesidades más primordiales, y ésta lo es. De la misma manera que no se entendería que ante una gran catástrofe natural las instancias políticas se la quedaran mirando, tampoco pueden adoptar esta actitud tancredista ante una catástrofe social de esta magnitud. Cierto es que hay comunidades autónomas más sensibles que otras, hay municipalidades más atentas a esta cuestión que otras, pero es evidente que el Gobierno del Estado es el gran ausente. Precisamente el que tendría la responsabilidad de convocar a este pacto.

Exijamos un pacto social contra la pobreza y movilicémonos para conseguirlo. Es un deber inexcusable como cristianos, es un deber de humanidad.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>