Libertad de conciencia y partitocracia

Se oyen voces partidistas para restringir la libertad de conciencia en los diputados que deben votar según las directrices de los anónim…

Se oyen voces partidistas para restringir la libertad de conciencia en los diputados que deben votar según las directrices de los anónimos partidos. Al mismo tiempo se pretende restringir o suprimir la objeción de conciencia, sobre todo, entre los profesionales sanitarios. Son movimientos peligrosos que sólo pueden responder a una realidad: algunos pocos quieren imponer su voluntad a otros y no admiten ni la oposición pasiva. Quieren que se haga lo que ellos quieren y con apariencia honorable. Es cierto que cuando las leyes se rebajan y el único motivo para obligar no es la conciencia sino la coacción ocurren estas cosas. Las leyes obligan porque reflejan la verdad del hombre, por eso se deben seguir en conciencia. Si las leyes sólo reflejan la voluntad del legislador es natural que en cuestiones graves exista la resistencia de los que tendrían que actuar contra su conciencia si las votasen o cumpliesen. Su sí de conciencia es más fuerte que unos sí engañosos, y en el conflicto la conciencia sí debe seguir siempre o se pierde gravemente la dignidad .

El problema se agrava si se impide la libertad de conciencia en temas como el aborto. Pocos temas han sido tan estudiados por tantos y con tanta profundidad. Se conoce todo el proceso físico, se sabe lo que ocurre en el interior de la madre minuto a minuto. También se conocen las consecuencias médicas en las madres que han abortado después de la larga y triste experiencia de estos años. Los estudios antropológicos y filosóficos abarcan bibliotecas. Se poseen medios para ayudar a las embarazadas como nunca se han tenido. Pero la cerrazón mental de unos pocos quiere impedir que otros se enteren y actúen en conciencia ya que están bien informados. Es el último reducto de las ideologías del desgraciado siglo XX, el de las guerras mundiales, de los campos de concentración y los genocidios. Por eso conviene resistir en conciencia, aunque peligren buenos sueldos en las cortes y buenas dietas. No es comparable ganar unos dineros y perder la dignidad.

En el caso de las Cortes se trata de que adopte forma de ley una realidad contra la razón, se pueda perseguir a los que oponen a ella, y queden impunes los que siegan vidas por dinero. Es comprensible que algunos, por no decir muchos, digan: BASTA YA, y no quieran ser cómplices necesarios en una realidad que es un atropello que hará sufrir a las madres y suprimirá vidas de hijos bien concebidos.

La democracia que se pensó como un medio de convivencia para personas con opiniones diferentes se quiebra. ¿Cuándo algo deja de ser opinión o ideología y se convierte en algo en el que todos deben estar de acuerdo? Sólo pueden ser los derechos humanos y entre ellos el derecho a vivir. Si se acepta la muerte del inocente todo el sistema legal se desmorona. ¿Por qué va a obligar no robar si se consiente la interrupción voluntaria de la vida del inocente y se maltrata a la mujer madre? Así entra el TODO VALE, mentir, engañar, robar, abusar. Y la democracia que era un sistema de convivencia muere desde dentro porque unos pocos no quieren ponerse de acuerdo en los mínimos acuerdos y, además, quieren que otros no puedan oponerse libremente a sus abusos.

La supresión de la libertad de conciencia de los diputados es un paso peligroso para suprimir la democracia en nombre de la democracia, por eso es conveniente insistir en la libertad de conciencia frente a la libertad como capricho o como tiranía partitocrática.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>