Los efectos de una sociedad hipersexualizada: aumenta la violencia de menores contra las mujeres

La apertura del tradicional Año Judicial en España puso de relieve datos significativos en materia de delincuencia. Uno de los má…

La apertura del tradicional Año Judicial en España puso de relieve datos significativos en materia de delincuencia. Uno de los más sorprendentes es que los casos de violencia machista protagonizados por menores han experimentado un incremento del 33% en un año, según la Memoria de la Fiscalía General del Estado correspondiente al pasado ejercicio.

Ese mismo documento concreta que en 2011 las diligencias incoadas por esta clase de hechos fueron 473 y en 2012 consta denuncia de hasta 632 asuntos. Si bien el Ministerio Fiscal apuntaba que se trata del primer año en que se puede comparar este dato, y por tanto, "resulta prematuro extraer conclusiones de tendencias", reconocían que se trata de una subida "considerable" que "hay que lamentar".

Como principal causa de este comportamiento de menores, el máximo órgano de fiscales alegaba que los menores, en la mayoría de los casos, reproducen roles característicos de la violencia contra la mujer entre adultos: imputados con un fuerte sentido posesivo respecto a la pareja, que recurren a la violencia física y psíquica para mantenerla o víctimas menores muy estigmatizadas.

La medida a la que más se acude en estos casos es la libertad vigilada acompañada de una prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima, con resultados "en general positivos" debido precisamente a la "fragilidad de los lazos afectivos subyacentes" que hacen que la relación se diluya más fácilmente por la ausencia de contacto.

La legislación más dura de Europa

Estos datos se dan a pesar de que España tiene la legislación más dura de Europa en lo que a violencia machista se refiere. Desde que el Gobierno socialista de Zapatero endureciera las penas contra los delitos de violencia que acontecen de un hombre hacia una mujer, no solamente las penas se han endurecido, sino que coloca al hombre en una posición en la que su presunción de inocencia queda en entredicho, y en la que en lugar de demostrarse que es culpable prácticamente él tiene que demostrar que es inocente.

Las Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género del año 2004 tomadas por el PSOE han hecho más que la legislación vigente estimule la presentación de denuncias porque muchas ayudas se conceden por el hecho de denunciar, no de que se condene al maltratador. Además, también existen privilegios sociales a favor de las mujeres que denuncian ser maltratadas, las cuales tienen también privilegios legales en los divorcios. La simple denuncia determina la detención automática del hombre, supuesto maltratador, por la Policía.

A pesar de tener esta legislación tan restrictiva los casos de violencia contra la mujer siguen aumentando su número, tal como relata el actual informe de la Fiscalía, ¿por qué?, porque vivimos en una sociedad hipersexualizada.

Una sociedad hipersexualizada

España, y en general la cultura occidental, viven en la actualidad sumida en una sociedad en la que se incentiva las relaciones sexuales. Los anuncios, la música, las películas, los programas de televisión… son productores de impactos sexuales visuales diarios y constantes.

Por ejemplo, las canciones que han triunfado este verano recorren el viejo estereotipo de la mujer como objeto sexual para provocar placer en el hombre. Todo ello sin que nadie levante la voz. Las listas de canciones del verano están plagadas de mensajes como dominar a la mujer y darle “lo que necesita”. El último ejemplo es el sencillo Blurred lines del norteamericano Robin Thicke, que suma más de 154 millones de visitas en Youtube y en el que aparecen chicas desnudas paseándose alrededor del solista.

En España hay voces que dicen que en el mundo audiovisual se protege a la mujer de los ataques sexistas. Se basan para ello en ejemplos como el hecho de que las críticas hayan hecho que se retire el cartel de este año de Loterías del Estado por sexista. En el cartel aparecía la figura de una mujer con una maleta en sus manos y en el pie figuraba la afirmación “1 de cada 3 quiere tocarte. Déjate”.

A pesar de que algunas veces la presión social consiga eliminar campañas de base sexista la realidad es muy diferente y los impactos son constantes.

Otro ejemplo de hipersexualización de la mujer en España es que mientras que en países como Noruega o Suecia la prostitución se ha prohibido tras constatar que es otro tipo de violencia contra las mujeres, en España la legislación es muy débil y peregrina.

Con todo, el aumento en un 33% de la violencia de menores contra mujeres se explica por la hipersexualización de la sociedad y la construcción de la mujer como un objeto de satisfacción sexual. Delitos que a pesar de planes contra el abuso de las mujeres y la violencia contra ellas seguirán creciendo gracias a los estereotipos que los medios audiovisuales alimentan y difunden.

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2 Comments

  1. 1

    Y la sociedad se va a la mierda, no hay más que ver corrupción por doquier, violencia hacia la mujer, cada vez más pederastas sueltos, violencia hacia los animales, y los hombres que sólo buscan aparearse… ya no existe la amistad sana.
    Yo tengo 30 años.
    Recuerdo con nostalgia mi adolescencia las reuniones con amigos, eso no existe ya.

    Todo es contacto sexual…

    O quizá me quedé en el tiempo.

    Demasiada promiscuidad.

    Antes sólo los gays eran así y no es que fuesen muy felices.

    Ni en mi época de promiscuidad hasta los 20 pocos vi lo que se ve ahora

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