Los obispos españoles salen en defensa de la familia y critican el matrimonio homosexual y la ideología de género

El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, ha afirmado este miérc…

El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, ha afirmado este miércoles, 4 de julio, en la presentación del documento ‘La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar’, que “el matrimonio se ha convertido en la unión de cualesquiera ciudadanos basado en el afecto”.

El texto hace referencia a la legislaciónactualmente vigente en España que, según apuntan los obispos, ha convertido la institución en “la convivencia afectiva entre dos personas, con la posibilidad de ser disuelta unilateralmente por alguna de ellas, sólo con que hayan transcurrido tres meses desde la formalización del contrato”.

Así, a juicio de los obispos españoles, se establece una “insólita definición legal del matrimonio”, que consideran inspirada por la ideología de género, con exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer. Al tiempo, destacan que desaparecen los términos ‘marido’ y ‘mujer’, ‘esposo’ y ‘esposa’, ‘padre’ y ‘madre’. En este sentido, advierten de que “lo que está en juego no es solo una cuestión de palabras”, sino “algo mucho más profundo”.

Martínez Camino reivindicó en la presentación del documento la fundamental importancia de la familia y criticó, tal como hace el documento de la CEE, aquellos aspectos que en la actual sociedad inciden negativamente en ella, como la Ley del matrimonio entre personas del mismo sexo o la ideología de género.

En el documento también se advierte de que las actuales políticas del Gobierno español no están protegiendo ni fomentando debidamente a la familia, y se hace un llamamiento a los laicos para que tomen partido en contra de las leyes que atentan contra la institución familiar.

“Destrucción del matrimonio por vía legal”

El resumen del documento de seis capítulos publicado por la CEE supone una dura crítica a la Ley del matrimonio homosexual aprobada en 2005 y que está recurrida ante el Tribunal Constitucional por el Partido Popular.

El documento destaca que el matrimonio es “la alianza que se establece para siempre entre un solo hombre y una sola mujer, y que es ya el inicio de la familia”.

Sin embargo, se ha producido una “manipulación del lenguaje” en lo referente al matrimonio, que ahora incluye “bajo esa denominación algunas formas de unión que nada tienen que ver con la realidad matrimonial”. Además, insisten en que “se han dado disposiciones legales que reconocen como matrimonio formas de convivencia que nada tienen que ver con la realidad designada por ese nombre”.

Asistimos a la destrucción del matrimonio por vía legal”, subrayan en el documento publicado por la CEE.

De esta manera, aunque los obispos dicen en el documento que “una vez más no podemos dejar de anunciar que los hombres y mujeres con atracción sexual hacia el mismo sexo deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza” y “se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”, también denuncian que “las leyes vigentes en España no reconocen ni protegen al matrimonio de su especificidad”.

Escuchar a Zapatero o a los católicos

Esta declaración de principios pone al Partido Popular en la tesitura de tener que escuchar a Zapatero o escuchar la opinión de la Iglesia y de los católicos en España. Si el PP deja la ley tal cual está de alguna manera se habrá alineado con las tesis de Zapatero, en tanto que si introduce modificaciones habrá que ver hasta qué punto se posiciona con los católicos, que continúan siendo mayoría en este país.

Hay que recordar en este sentido que dirigentes del PP asistieron en su día a la manifestación contra la legalización del matrimonio gay, y entre ellos había un par de ministros. También hubo una gran iniciativa legislativa popular (ILP) que sobrepasó ampliamente el medio millón de firmas necesarias, que pedía que el Código Civil restableciera el concepto de hombre y mujer en la unión del matrimonio, y que en la toma de consideración del Parlamento, en la que los socialistas votaron en contra y la hicieron imposible, el PP votó a favor. Si el PP votó a favor de la toma en consideración, qué sentido tenía esta votación si no era para asumir lo que planteaba la ILP.

Por tanto, cuando el PP dice que no se ha comprometido nunca a nada en este sentido hay que decirles que no es así, que sí se comprometieron. Lo hicieron en la manifestación y en sede parlamentaria.

En referencia a esta cuestión, vale la pena resaltar que el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso, ha manifestado recientemente que tanto él como otros miembros del PP mantienen una posición personal favorable al matrimonio gay, aunque la postura oficial del partido sea la de “acatar” la decisión que adopte el Tribunal Constitucional ante el recurso de los populares.

“Una sociedad sin sexos y sin géneros”

El documento de los obispos es también una crítica frontal a la ideología de género, y esto afecta a algunas leyes vigentes en España que están hechas bajo esta perspectiva, como por ejemplo la exposición de motivos y el contenido de la Ley de Identidad de Género, que entró en vigor en marzo de 2007 y que permite a las personas transexuales poder cambiar el nombre y sexo en DNI sin necesidad de operarse.

Otro ejemplo lo tenemos en la Ley de Protección Integral contra la Violencia de Género, que tanta polémica ha generado y que criminaliza al hombre por el mero hecho de serlo, además de no haber conseguido el objetivo de reducir sustancialmente el número de feminicidios en España.

Las “teorías contemporáneas de género”, recuerdan los obispos, “pretenden desvincular la sexualidad de las determinaciones naturales del cuerpo, hasta el punto de disolver el significado objetivo de la diferencia sexual entre hombre y mujer”.

Esa “banalización de la sexualidad conduce a una percepción, al menos parcial y fragmentada, de la realidad del matrimonio y de la familia”, dice el documento.

Además, la ideología de género está vinculada “una cultura pansexualista de fondo que acaba por considerar bueno el uso del sexo como un objeto más de consumo”, añade.

En definitiva, “se trata de ir a una sociedad sin sexos y sin géneros, en la que el ideal del nuevo ser humano estaría representado por una hibridación que rompiera la estructura dual hombre-mujer, masculino-femenino. Una sociedad, por tanto, sin reproducción sexual, sin paternidad y sin maternidad”, detallan.

Políticas “desenfocadas”

Los obispos también hacen una crítica a las políticas del Gobierno con respecto a la familia y las califican de “desenfocadas”, aunque más bien habría que decir que son inexistentes, a pesar de que la crisis está perjudicando especialmente a la institución familiar.

El documento de la CEE recuerda que “hay necesidad de tomarse seriamente a las familias”, porque “son más importantes que las finanzas”, y denuncia “la falta de un suficiente apoyo al matrimonio y la familia que advertimos en nuestra sociedad”.

Recuerdan que “el matrimonio ha sufrido una desvalorización sin precedentes y que se ha desprotegido la familia en la legislación”, poniendo como ejemplo el caso del aborto.

“No hay, en las políticas que se hacen en nuestro país, un reconocimiento suficiente del valor social del matrimonio y de la familia”, concluyen en este tema.

Aquí se puede citar otro ejemplo, el de la libertad de horarios, donde el PP no parece tener para nada en cuenta que esa medida perjudica al hecho de que al menos un día se puedan reunir las familias.

Hay que recordar que los horarios españoles son ya ahora de los más incompatibles de Europa con la vida familiar. Un ejemplo lo tenemos en Italia, donde ya antes de las siete de la tarde las tiendas están cerradas. Por supuesto, si hablamos de Alemania o Austria, entre otros, los horarios son aún más restrictivos en ese sentido.

A los laicos: “modificar las leyes injustas”

El documento de la CEE hace por último un llamamiento a los fieles y a los políticos católicos para que actúen con el objetivo de que este tipo de leyes cambien. “Es un derecho y un deber de los ciudadanos mostrar su desacuerdo e intentar la modificación de leyes injustas”, dice el texto.

Los obispos aluden “en particular a la responsabilidad que tienen los políticos y en concreto a los políticos católicos para que actúen de acuerdo con su conciencia, más allá de cualquier disciplina de partido”.

“Nadie en la comunidad eclesial puede pasar y desentenderse. Todos hemos recibido una vocación al amor. Todos estamos llamados a ser testigos de un Amor nuevo, el fermento de una cultura renovada”, advierten.

Esto interpela especialmente a las organizaciones católicas de laicos que, en el caso del matrimonio homosexual, prácticamente todas guardan silencio y mantienen una postura de inacción, a excepción de la asociación e-Cristians.

De hecho, todas aquellas entidades que se habían comprometido contra el matrimonio gay cuando mandaba Zapatero están silenciosas ahora. Y esto provoca una confusión preocupante, porque da la impresión equívoca de que cuando la ley venía del PSOE era mala y que cuando hay el riesgo de que el PP la mantenga ya no lo es tanto.

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