‘Los pastorcitos de Fátima‘, de Manuel Fernando Sousa e Silva

Hay libros que, por la manera de explicar los acontecimientos, te conmueven profundamente y confirman en la verdad de lo que narran. Sucede con la his…

Hay libros que, por la manera de explicar los acontecimientos, te conmueven profundamente y confirman en la verdad de lo que narran.

Sucede con la historia de las apariciones de la Virgen en La Salette, tal como la cuenta Léon Bloy en Vie de Mélanie (creo que aun inédito en castellano), y lo mismo ocurre con este libro de Manuel Fernando Sousa sobre los videntes de Fátima.

Las apariciones de Fátima, cuyos mensajes, incluido el tercer secreto, ha sido verificados por los acontecimientos históricos (atentado contra Juan Pablo II un trece de mayo, caída del comunismo después de la consagración de todo el mundo al Corazón Inmaculado de María,…), fueron acompañados por signos (baile del sol, humaredas…) que muchos pudieron contemplar.

Pero, como un corolario de aquella manifestación amorosa de María hacia los hombres, aparecen los tres pastorcillos, Francisco, Jacinta y Lucía, a los que la Señora quiso hacer confidente de sus mensajes.

Lógicamente, ellos son solos mensajeros. Sucede, sin embargo, que Dios embellece todo aquello sobre lo que fija su mirada y lo convierte en signo de su misericordia.

Dos de aquellos niños ya han sido beatificados. Cabe esperar que también lo sea Lucía, muerta en 2005.

En este magnífico libro se nos pone en contacto con aquellas almas sencillas, infantiles, que sufrieron una transformación profunda a partir de las apariciones de Cova de Iria.

Lo que el autor logra, y conmueve al lector, es observar la acción del Espíritu Santo en las almas de esos pequeños.

La preocupación de Francisco por consolar al Señor, que está triste por culpa de los pecados de los hombres, la confianza y realismo con que los tres sienten la presencia de Jesús escondido en la Eucaristía, sus sacrificios por salvar almas… y su naturalidad sobrenatural, llena de franqueza, de miedos que nunca son claudicación, de auténtica ciencia espiritual para responder interrogatorios o evitar la perversión de lo sagrado…

Todo ello nos coloca ante un misterio que muestra su verdad porque ilumina nuestro mundo. Jacinta pudo decirle a una mujer que todo se lo había enseñado la Señora.

Algo de aquel conocimiento sublime, que es auténtico horror al pecado y amor a Dios y a los hombres para los que se desea el perdón, se nos trasluce en estas páginas.

Que sea algo no significa que sea poco, sólo que “ciencia tan sabrosa”, que diría san Juan de la Cruz, se aprende en las fuentes de las que bebieron los tres pastorcillos: el amor a la Eucaristía y la devoción a la Virgen, sobre todo mediante el rezo del rosario.

La historia está llena de momentos en los que resplandece con especial intensidad la llamada de Dios al hombre como recordatorio de su misericordia e invitación a la penitencia.

En los tiempos modernos se ha valido especialmente de la mejor mensajera: la Virgen. Debemos alegrarnos también de que no falten autores capaces de darnos noticia creíble.

Este libro es un buen ejemplo de ello, porque informándonos sobre las apariciones de Fátima, nos pone en tensión para que nuestro corazón participe, también hoy, de lo que allí el cielo comunicó a la tierra y que sigue siendo vigente y actual.

Manuel Fernando Sousa, se ciñe a los hechos ampliamente documentados y referenciados en el libro. Evita las sesudas cavilaciones y, con su pluma fabrica las andaderas que necesitamos para participar en una historia maravillosa. Su estilo comedido contribuye a la alta calidad de la obra.

LOS PASTORCITOS DE FÁTIMA
Manuel Fernando Sousa e Silva
Homolegens
Madrid 2008
415 páginas

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