Los pitagóricos tenían razón: el décimo planeta y la música de las esferas

En el s.V antes de Cristo los pitagóricos llegaron al sur de Italia, a la ciudad helénica de Crotona. Huían de una incursi&oacute…

En el s.V antes de Cristo los pitagóricos llegaron al sur de Italia, a la ciudad helénica de Crotona. Huían de una incursión persa en su isla de origen, Samos, en la costa anatólica. En Crotona fundaron una especie de monasterio, una comunidad de vida conjunta, con votos, ritos, convivencia y estudio. Se centraron en estudiar la matemática (aritmética y geometría), la música, y la astronomía, siempre a la búsqueda del concepto de armonía y de proporción. Y desarrollaron algunas ideas curiosas que en los últimos años coinciden con algunos aspectos que se han descubierto recientemente.

El planeta número diez

Un discípulo de Pitágoras, el filósofo y matemático Filolao (480 a.C.), presentó un modelo de su visión del universo. En el centro del universo, una gran esfera fija de fuego (que no es el Sol). A su lado, el Sol (un planeta que refleja la luez de la Esfera de Fuego). Orbitando alrededor del centro, los planetas observables por los griegos: Mercurio, Venus, Luna, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno. Y rodeándolo todo, una esfera gigantesca llamada Olimpo, donde están engarzadas las estrellas. En total nueve esferas.

Pero a los pitagóricos no les gustaba este número 9, ya que atribuían propiedades de perfección al 10 (puesto que 10=1+2+3+4, expresa unicidad y completitud). Así que Filolao dedujo que debía haber una décima esfera en el universo, una "Contratierra" que podían ver los habitantes de las antípodas de Grecia, porque este planeta misterioso estaba siempre al otro lado de nuestro hemisferio. Parecía necesario para lograr ese diez.

Han pasado 2.500 años y los modelos astronómicos han cambiado. Pero a Filolao le asombraría mucho -y quizá le haría gracia- comprobar que estamos en pleno debate por establecer si tenemos diez planetas. Cuando el pasado mes de julio el astrónomo Mike Brown anunció que había descubierto un nuevo planeta en nuestro sistema solar se abrieron intensas conversaciones para ver a qué cabe llamar "planeta". El objeto descubierto por Mike Brown más alla de Neptuno, clasificado oficialmente como 2003 UB313 -el equipo descubridor lo llama "Xena", en honor a la princesa guerrera de la TV- ¿es un planeta?

Sumando planetas

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno son viejos amigos del hombre que mira los cielos y de los antiguos astrónomos.

Urano fue el primer planeta descubierto que no era conocido por los antiguos. William Herschel fue el primero que se dió cuenta que no era una estrella y así lo anunció en 1781. Quería llamarlo Georgium Sidus, por su patrón, el rey Jorge III, pero en 1850 se adpotó universalmente el nombre de Urano.

Neptuno fue descubierto en 1846, después de que el francés Leverrier y el inglés Adams dedujeran su existencia por sus efectos gravitacionales. Una prueba de lo difícil que es encontrar objetos tan lejos es que en 1989, cuando la nave Voyager 2 pasó "al lado" del planeta -12 años después de salir de la Tierra- se comprobó que no tenía sólo 2 lunas, como se pensaba, sino 8 lunas. Y es que no hay nada como ir a los sitios para ver cómo son las cosas.

Plutón fue descubierto en 1930 por Clyde Tombaugh en el Observatorio Lowell. Es un planeta muy pequeño y causa de controversias. Por ejemplo, en 1978 se descubrió que tiene una luna llamada Caronte, cuyo tamaño es la mitad que el planeta, así que algunos hablan de "un planeta doble". Otros sospechan que Plutón se parece más al núcleo de un cometa gigante que a un planeta típico. Pero está muy lejos y desconocemos mucho: no hay una Voyager 2 que lo pueda haber visitado.

Este es el contexto en el que apareció "Xena" el veranode 2005. Y más aún, el reciente 10 de septiembre de ese mismo año sus descubridores anunciaron que "Xena" tiene una luna, a la que ya se llama "Gabrielle", en honor a la compañera de aventuras de la princesa guerrera televisiva. El domingo 2 de octubre de 2005la Unión Astronómica Internacional le ponía su nombre científico a la luna recién encontrada: S/2005 (2003 UB313) 1.

Xena y Gabrielle van muy juntitas por el cielo: están diez veces más cerca que nuestra luna de nosotros. Gabrielle tiene una décima parte del tamaño de su planeta, es decir, una octava parte de lo que sería nuestra luna terrestre. Esta pareja está 97 veces más alejada del sol de lo que está la Tierra.

¿Qué tamaño hay que tener para ser planeta?
Más allá de Neptuno se han ido descubriendo objetos de más de 1.000 kilómetros de diámetro, al menos siete… incluyendo Plutón, su luna Caronte, el objeto 2001 KX76, Varuna/Ceres, "Xena"… ¿merecen todos llamarse planeta? Algunos no creen que ni Plutón lo merezca y mucho menos "Xena".
"El brillo de UB313 ["Xena"] nos indica que probablemente sea un objeto de mayor diámetro que Plutón", escribía Javier Licandro, un investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias contrario a regalar innecesariamente el elegante título de planeta.
"Con altísima probabilidad este no es el único, ni el mayor objeto en esta región. Puede que existan decenas o algunas centenas de objetos de tamaño similar. Se trata sin duda de la detección de un objeto muy importante para comprender esta región del Sistema Solar, y en particular para estimar cuántos objetos nos podríamos encontrar allí, pero es improcedente hablar de un nuevo planeta. A estas alturas está más que claro, y espero que pronto la UAI lo deje debidamente establecido, que conocemos 8 planetas en el Sistema Solar, y que tanto Plutón, como 2003 UB313, son cuerpos menores helados en la región exterior del sistema
En la región de los planetas gigantes considerar a un cuerpo de tan solo 2000 km, que es además una bola de hielo y polvo, un planeta no es admisible, y mas considerando que ya conocemos al menos 7 objetos de este tipo de más de 1000 km de diámetro. Los planetas son cuerpos de una singularidad especial en el espacio que ocupan. No basta con establecer un determinado diámetro, un planeta debe ser un objeto casi único por sus características. […] Quizás algún día descubramos un objeto de decenas de miles de kilómetro en esa región, entonces estaremos hablando de un objeto singular. Ahora mismo 2003 UB313 es un objeto muy interesante, nos abre puertas a la investigación notables, pero, sin dudas, no es un planeta."
Otro pitagorismo: la música de las esferas
Mientras Filolao espera desde el Olimpo de los astrónomos muertos a que los vivos se decidan a hablar del décimo planeta como buenos pitagóricos, puede consolarse con otro neopitagorismo insospechado: un satélite de la Nasaque confirmó en años recientesla “música de las esferas”. O más exactamente, que laatmósfera del Sol emite ondas sonoras 300 veces más graves que los tonos que pueda captar el oído humano.
Para los Pitagóricos, los cuerpos celestes se desplazaban en una danza armoniosa que emitía una música constante y hermosa: esta música que siempre suena es lo que llamamos el Silencio. Y así, toda música está formada de notas y silencios, siendo unas tan valiosas como lo otro.Los sonidos que producía cada esfera se combinaban con los sonidos de las demás esferas, produciendo una sincronía sonora especial: la llamada “música de las esferas”. Incluso en plena época dorada de la astronomía barroca Kepler postuló, en su obra Harmonices Mundi, que las velocidades angulares de cada planeta producían sonidos.
En la actualidad, la armonía espectral se explica a través de la mecánica cuántica, ya que los niveles de energía de los electrones de un átomo, que son discontinuos, se pueden expresar también mediante números enteros.
Un satélite enviado al espacio, en abril de 1998 por la NASA, el Transition Region and Coronal Explorer (TRACE),estudiaba la turbulenta atmósfera superior del Sol o corona solar, en la que se desencadenan tormentas y protuberancias. Dirigía sutelescopio especial ala llamada "región de transición",entre la superficie relativamente fría del sol, la baja atmósfera donde las temperaturas son más altas, y la alta atmósfera o corona, mucho más caliente.

Fuecon la ayuda de esta nueva herramienta cosmológica que los científicos del Southwest Research Institute (SwRI) en San Antonio (Tejas), descubrieron que la atmósfera del Sol realmente “suena”, tal como habían anticipado los pitagóricos y la tradición científica posterior, debido a que está llena de ultrasonidos en forma de ondas, tal como explicó en un comunicado Instituto.

Técnicamente,la tradicional música de las esferas sería hoy el“ultrasonido solar”,ondas 300 veces más profundas que el sonido de la más profundas vibraciones audibles por el oído humano, con una frecuencia de 100 mili Hertz en periodos de 10 segundos. Un hertz es la frecuencia de un fenómeno periódico cuyo periodo es 1 segundo. El ser humano no puede escuchar sonidos de frecuencia menor a 16 Hz (sonidos infrasónicos), ni mayor de 20 kHz (sonidos ultrasónicos o supersónicos).
Esto explicaría además un misterio: ¿por qué hace 200 veces más calor en la corona solar alrededor del astro rey que en la superficie misma de la esfera de fuego? Los astrónomos sospechan que puede deberse a la emisión de estas ondas de sonido. Pero queda mucho por averiguar porque el ultrasonido solar está en el límite de lo que puede detectarel satélite TRACE y sutelescopio ultravioleta.
Mientras tanto, nos queda la admiración por la intuición -más poética que científica- de la astronomía de los viejos discípulos de Pitágoras hace 2.500 años.
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