Los socialistas quieren declarar personas a los simios

Los bebés antes de nacer no son personas, son abortables. Después de nacer, también pueden eliminarse, incluso con un mes de vida extrauterina. Su vid…

Los bebés antes de nacer no son personas, son abortables. Después de nacer, también pueden eliminarse, incluso con un mes de vida extrauterina. Su vida vale menos que la de un orangután, ya que éste puede sentir más placer o más dolor, y ese es el criterio de Singer para ser persona.

Esta es la ideología del filósofo Peter Singer, ideólogo del Proyecto Gran Simio desde 1993. El grupo socialista en el Congreso español quiere que España conozca el proyecto y declare que los simios son personas.

El grupo socialista en el Congreso ha convocado una rueda de prensa para el martes para presentar el Proyecto Gran Simio, que consiste en "la inclusión inmediata de estos animales en la categoría de personas" y que se les otorgue, por tanto, "la protección moral y legal de la que, actualmente, sólo gozan los seres humanos".

En España matamos personas igualmente

Se da la circunstancia de que en España el artículo 29 del Código Civil reconoce al ser humano concebido y no nacido el estatus de persona "para todos los efectos que le sean favorables", excepto para el fundamental, el derecho a la vida, ya que otra ley (el aborto) permite eliminar a los humanos antes de su nacimiento. "Ser persona" no protege a los humanos no nacidos, y no parece que vaya a servir para proteger tampoco a los grandes simios.

El Proyecto Gran Simio es una iniciativa que pusieron en marcha en 1993 el filósofo australiano Peter Singer (enseña filosofía moral en Princeton, EEUU) y la activista animalista italiana Paola Cavalieri. Singer, teórico principal del proyecto, escribió un artículo en el año 2000 titulado "Matar a los bebés no siempre está mal". 

Simios personas y filósofos eugenésicos

"Como los antiguos griegos, deberíamos tener una ceremonia un mes después del parto en la que el infante es admitido en la comunidad. Sólo en ese momento, a los niños se les reconocerían los mismos derechos que a las personas", afirmaba Singer.

Sería una ceremonia para eliminar niños defectuosos al primer mes de nacidos pues para él, si bien son seres humanos, todavía no son personas. En la ceremonia habría "pastel y refrescos" y los médicos entregarían a los padres y sus familiares los resultados de una serie de exámenes que deben ser practicados en los bebés de un mes de nacidos. Si el bebé pasa las pruebas, los invitados lo acogen en la comunidad humana.

Pero, si el bebé presenta anomalías como síndrome de Down o palasia cerebral, los padres se despiden de él y el médico se encarga de terminar con su vida. Entonces la ceremonia debe ser distinta, de acompañar al bebé a la tumba. Para Singer, que es el iniciador del Proyecto Gran Simio, los bebés se convierten en personas semanas o meses después del nacimiento, porque carecen de "autoconciencia".

Los socialistas españoles, por el progreso simiesco

Con la justificación de que el hombre comparte el 98,4 por ciento de los genes con los chimpancés, el 97,7 por ciento con los gorilas y el 96,4 por ciento con los orangutanes, el Grupo Socialista presentará un proyecto que pide "derechos humanos" para los simios.

El periodista y escritor Joaquín Araujo, que además es el presidente de esta organización, presentará el informe con el que se busca más tarde "defender el establecimiento de territorios protegidos, para que los chimpancés, gorilas y orangutanes puedan seguir viviendo como seres libres, por sus propios medios".

Según los activistas del progreso simiesco "el chimpancé, el gorila y el orangután son los parientes más cercanos de nuestra especie. Poseen unas facultades mentales y una vida emotiva suficientes como para justificar su inclusión en la comunidad de los iguales".
 
Defender a los animales sin rebajar a las personas

La iniciativa es criticada por fuerza por un veterano legislador a favor de los animales: Josep Miró i Ardèvol, actual presidente de la asociación  E-Cristians.

"En 1987 yo elaboré la primera ley de toda España de protección a los animales, siendo conseller de Agricultura en Cataluña", explica Miró a ForumLibertas. "Si hay alguien concienciado con dar la máxima protección a los animales, soy yo. Los animales tienen su dignidad. Pero no es dignidad humana, y no es justo equiparar a los animales con las personas. Así no consigues proteger al animal -porque la ley quedaría en agua de borrajas- sino que consigues despersonalizar al hombre. Lo que pretenden es que veamos al hombre como un animal más, para así manipularlo con más comodidad".

Miró le ve muchos fallos "de fondo" a la idea:

"¿Por qué a los simios y no a los delfines? ¿Sólo porque tienen brazos y piernas? Los delfines son sensibles y muy inteligentes. ¿Y todos los demás mamíferos superiores? A los humanos menores de edad, que son personas, les protegemos especialmente mientras crecen, es temporal. A los discapacitados les protegemos porque sufren una enfermedad, no es su estado natural ya que lo natural es estar sano. En cambio, los simios y otros animales, si son vulnerables, es por su propia naturaleza. Sí, hay que protegerlos, pero en tanto que animales. Las personas somos sólo los seres humanos y no debemos dejar que nos des-personalicen. Si llamamos persona a todo, al final no será persona nadie."

El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Fernando Sebastián, ha declarado que en ocasiones "por hacer el progre se puede hacer el ridículo". "Para los monos habrá que pedir derechos simiescos", advirtió Sebastián, porque lo contrario sería como pedir "derechos taurinos para los hombres".

Matar un bebé está bien, matar un chimpancé no

En una entrevista el 23 de junio de 2003 en La Vanguardia, el fundador del Proyecto Simio afirmaba que matar a un chimpancé es moralmente más reprobable que matar a un tarado mental.

LA VANGUARDIA: Usted escribió en Ética práctica que ‘matar a un chimpancé es peor que matar a un ser humano que, debido a una discapacidad intelectual congénita, no es ni podrá ser nunca una persona’.

SINGER: Tenemos que estar seguros de que se trata de gente realmente discapacitada intelectualmente, así que si el niño no está ni capacitado para reconocer a otra gente, ni para establecer relaciones sociales, ni para disfrutar de su vida, mientras que el chimpancé sí tiene una vida más rica y compleja que ese ser humano gravemente discapacitado, entonces creo que hay menos pérdida en matar a ese humano que en matar al chimpancé”.

Esta filosofía (animales sí, niños y enfermos no) es la que los socialistas están ahora evaluando para España, un país donde necesitas 6 meses para cambiar de móvil y sólo 3 para cambiar legalmente de esposa; un país donde dos hombres con un papel y ciertas prácticas sexuales son llamados matrimonio; un país donde los seres humanos se engendran y se clonan para experimentar con ellos en laboratorio.

Como recordaba un prelado, ¿falta mucho para que el caballo del loco Calígula sea de nuevo emperador? Por el momento, en el Congreso pronto pedirán que el equino sea persona. Esta semana empezarán por los simios.

 

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