Los socialistas y Convergència i Unió podrían pactar una Generalitat presidida por Antoni Castells

La crisis política abierta en Cataluña por el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al anunciar y reiterar la semana pasada su intención de …

Forum Libertas

La crisis política abierta en Cataluña por el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al anunciar y reiterar la semana pasada su intención de remodelar el Gobierno, podría resurgir en breve después de su última renuncia a los cambios. Precisamente la rectificación deja al jefe del Ejecutivo autonómico en una posición política muy débil que, si se mantuviese, desembocaría fácilmente en una dimisión antes del final de la actual legislatura. Abandonar el cargo no implicaría necesariamente que Maragall convocase elecciones inmediatamente, ya que es el Parlamento (elegido por los ciudadanos el 16 de noviembre de 2003) la instancia que tiene la atribución de elegir al presidente.

 

Con la retirada, se convocaría un nuevo debate de investidura tras nuevas consultas previas con los grupos para designar al nuevo candidato a la Presidencia. Y aquí, todos los escenarios son posibles más allá del actual tripartito de Partido Socialista (PSC), Esquerra Republicana (ERC) e Iniciativa-Verds (IC-V). Convergència i Unió podría pactar con el PSC un Gobierno de coalición presidido por el socialista Antoni Castells, actualmente consejero de Economía, y en el que el líder nacionalista, Artur Mas, sería el consejero primero.

 

Esta salida a la tormenta de los últimos días estaría promovida especialmente por los socialistas catalanes y españoles. El pacto supondría que CIU se retirase del proceso de aprobación del nuevo Estatuto, al mismo tiempo que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mostraría al resto de España que estaba en condiciones de recortar el texto estatutario aprobado por la cámara autonómica. A su vez, la federación nacionalista asumiría un nuevo discurso reivindicativo válido para varios años. Llegados a este punto, muy viable según los analistas, sólo faltaría la dimisión de Pasqual Maragall para desencallar el nuevo acuerdo de Gobierno PSC-CIU que dejaría fuera del poder a Esquerra Republicana e Iniciativa.

 

Antoni Castells es un hombre muy bien visto en sectores próximos a Convergència i Unió. Aunque milita en el PSC, es de perfil profesional, buen gestor y capaz de llevar la gestión de la Generalitat hasta el final de la legislatura. Sería, sin duda, un Gobierno de transición que probablemente no se repetiría después de las próximas elecciones catalanas. Fuentes no oficiales de los socialistas, además, ya dan por seguro que Maragall no será su candidato para los comicios de 2007. Este dato aumenta las opciones de una próxima dimisión, incluso aunque falte poco tiempo para que se acabe el período de 4 años.

 

Con el pacto antes de finalizar la legislatura, Artur Mas recuperaría el cargo que ya tuvo en los últimos gobiernos de Jordi Pujol y concurriría a la próxima cita electoral en una posición mucho mejor. De todas formas, las fuerzas políticas implicadas se tomarán muy en serio cualquier vía abierta al nuevo escenario, ya que nadie duda de que también pensarán en posibles consecuencias electorales. De todas formas, el movimiento político está en la agenda, aunque todavía no tenga fecha.

Enlace relacionado

Hazte socio

También te puede gustar