Luis Melgar y su semana LGTB en Guinea: ¿el trabajo de un diplomático es promover la cultura gay?

Sus compañeros de la delegación no lo veían claro porque “no era una prioridad para España”, pero se despidió como segundo secretario de la embajada en el país africano organizando un acto con charlas, proyección de películas y actos pro gays durante esos días

Luis Melgar ha iniciado junto a su marido Pablo el proceso para ser padres por gestación subrogada Luis Melgar ha iniciado junto a su marido Pablo el proceso para ser padres por gestación subrogada

El diplomático y ex segundo secretario de la embajada española en Guinea Ecuatorial, Luis Melgar, ahora destinado en Venezuela, ha publicado el libro Los blancos estáis locos, en el que recoge y resume tres años de disparatadas anécdotas junto a su marido Pablo, lo que él llama “perlas”, en el país africano.

Una de esas “perlas”, según explicaba Melgar el pasado 24 de marzo en una información publicada por el diario El País, fue organizar una “semana LGTB” en ese país africano, a modo de despedida, aunque sus compañeros de la embajada no lo veían claro porque “no era una prioridad para España”, según reconoce.

A lo largo de esa semana se llevaron a cabo una serie de actos pro LGTB con charlas, proyección de películas, entre otras actividades. “Yo organicé una semana temática sobre LGTB allí. Mis compañeros de la embajada me decían que estaba loco”, comentaba cuatro días después en una entrevista publicada por el diario La Razón quien al mismo tiempo destacaba que “la embajada tiene una actividad frenética”.

“Yo me la estaba jugando, por eso lo planeamos con mucho cuidado. Hablé con varios ministros guineanos porque no quería molestarles. También hubo empresarios que tenían miedo porque pensaban que aquello podía cabrear a las autoridades guineanas y perjudicarles en sus negocios, pero al final salió todo fenomenal”, argumenta.

La decisión de Melgar trae a la memoria la que tomó en 2014 el entonces embajador de Estados Unidos en España, también gay, James Costos, quien junto a su ‘marido’ organizaron una gran fiesta gay en la embajada.

“Por una vez todos los homosexuales podían mostrarse tal cual eran con sus parejas en un ambiente tan influyente al que antes no hubieran tenido acceso”, destacaba Costos.

Luis Melgar saludando a Teodoro Obiang

Luis Melgar saludando a Teodoro Obiang

Promover la cultura gay en África

Sin embargo, cabe preguntarse si organizar un acto reivindicativo del movimiento y cultura gays es lo más adecuado para un diplomático de carrera, si entra dentro de esa “actividad frenética” o se corresponde más con otra de las acciones a las que nos tiene acostumbrados el homosexualismo político.

En ese sentido, cabe recordar que, según informaba el 22 de junio de 2013 EcoDiario.es, con datos publicados por El Mundo, “fuentes del Ministerio de Exteriores aseguraban que el cuerpo diplomático cuenta en sus filas con un 25-30% de homosexuales, y que este departamento del Estado siempre ha simpatizado con el mundo gay”. Y que “seis diplomáticos españoles, además, están casados con sus parejas del mismo sexo”.

Por su parte, Luis Melgar, nacido en Madrid en 1980 e instalado en 2013 como segundo secretario de la embajada de España en Guinea Ecuatorial, narra en el libro otras anécdotas.

En una ocasión, decidieron organizar un taller de periodismo dirigido por la periodista Ana Borderas, al que invitaron a uno de los amigos de Melgar, un activista gay de visita en Malabo, para que ofreciera una rueda de prensa a los alumnos.

Luis Melgar y Pablo vestidos con ropa típica de Guinea Ecuatorial

Luis Melgar y Pablo vestidos con ropa típica de Guinea Ecuatorial

Según explica, los chicos en general reaccionaron bien, pero ellas protestaron con esta expresión: “¡Vienen a quitarnos a nuestros hombres! Con la poligamia ya teníamos que pelear con otras mujeres más jóvenes. ¿A cuántos hombres quieren convertir en gais?”.

Melgar asegura que todas esas vivencias y experiencias en Guinea vinieron a ser una especie de ‘fresco’ de un país “asombroso” que vive en constante “surrealismo mágico”.

A por una gestación subrogada

“Allí la homosexualidad no está perseguida, pero no es visible y hay una represión familiar total, así que lo que suelen hacer es casarse y luego tener su vida aparte”, aclara.

“En Guinea y en África en general piensan que la homosexualidad no existe, que es un invento, un vicio de los blancos”, explicaba recientemente Melgar en una visita en Madrid antes de regresar a su nuevo destino, Venezuela, desde donde han iniciado el proceso para ser padres por gestación subrogada.

“Íbamos juntos a las fiestas de cumpleaños de Teodoro Obiang, donde se servían tartas de diez pisos con la cara del presidente antes de cantarle ‘porque es un muchacho excelente’, y no tuvimos ningún problema de discriminación”, explicaba en la entrevista.

También que se produjeron ciertos malentendidos, como cuando un ministro ecuatoguineano con su mejor intención homenajeó a Melgar ofreciéndole un grupo de mujeres despampanantes que rápidamente se sentaron en sus rodillas. “Me fui discretamente en cuanto pude”, recuerda.

Rechazo a la poligamia

Melgar relata en el libro que él gestionaba unas 10.000 peticiones de visados al año solo desde Malabo, y lo difícil que era explicarles a los guineanos residentes en España que solo podían llevarse a una de sus tres o cuatro mujeres, que tenían que elegir.

El diplomático gay, que rechaza la poligamia, en un momento de la entrevista a La Razón, comenta que los guineanos “son católicos, pero existe la poligamia. Y la brujería está muy presente en todo”. Y explica que en Guinea hay algunas diferencias con la de la cultura musulmana: “allí las mujeres se pueden divorciar de sus maridos y no son estigmatizadas socialmente, aunque el hombre se queda con la dote y los niños”.

Cuando le preguntan cómo asumieron en Guinea su matrimonio gay”, su respuesta es que “lo vivieron con naturalidad. Jamás tuvimos un problema. Ellos tienen claro que los blancos estamos locos, así que cualquier cosa que haga uno les parece normal. Además, la moral sexual en Guinea Ecuatorial es muy relajada”.

La homosexualidad no está perseguida ni penalizada, pero socialmente no existe porque no se habla de ella, aunque obviamente también hay homosexualidad en África. Lo que existe es una represión familiar para que el homosexual se case y tenga hijos, pero una vez hecho esto, tus divertimentos van por otro lado”, concluye.

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5 Comments

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    En este caso la diplomacia parece que”es un fiesta”,por lo que se refleja en el artículo.Por esto se va a un país como Venezuela, “fiesta continua” con su presidente, ¡Que pena!. El embajador puede ser lo que quiera, pero utilizar un vientre de alquiler un diplomático español, cuando en nuestro país, está de momento prohibido dicha práctica y por lo tanto no podrá nacionalizarlo español al fruto del vientre de alquiler, sino hace trampa por ser el que es, cabría que diese alguna explicación a los españoles que se supone que nos representa.

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    Muy mal que se utilice la embajada para tales menesteres……pero es la embajada de un país que política y adminitrativamente está en los brazos del lobby gay, como lo estaba la Administración Obama y así era su representación en España, con la “parejita” Costos……..

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