Más manipulación y menos independencia en la televisión

El acuerdo al que llegaron las televisiones y el Gobierno español, el pasado 26 de octubre, para establecer un “código de corregulación” que permita e…

El acuerdo al que llegaron las televisiones y el Gobierno español, el pasado 26 de octubre, para establecer un “código de corregulación” que permita erradicar la telebasura del horario infantil podía hacer pensar que este código ético se haría extensible a la actual manipulación y falta de independencia que constatan día a día las diferentes cadenas televisivas. Nada más lejos de la realidad. La trivialización de determinados temas como el sexo, los programas que hacen escarnio de las debilidades o desgracias de personajes populares y personas anónimas, la exaltación de los políticos en el poder y la ridiculización de los de la oposición, entre otros aspectos, siguen estando presentes en las parrillas de programación de la mayoría de cadenas. 

“Dignificar” Gran Hermano

TELE 5 y el Gobierno central acaban de llegar a un acuerdo para divulgar el Tratado Constitucional europeo entre los españoles a través de un juego sobre la Carta que se incluirá en una de las pruebas que deben superar los concursantes de Gran Hermano. En plena supuesta guerra del Gobierno contra la telebasura, La Moncloa sostiene que la iniciativa “ayuda a dignificar” el denostado pero exitoso programa de televisión, al mismo tiempo que resultará “útil” para divulgar entre la ciudadanía el contenido del Tratado.

La idea surgió de una conversación entre la conductora del programa, Mercedes Milá, y la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo socialista, María Teresa Fernández de la Vega en un acto social en el que coincidieron. Ante las dificultades que manifestó De la Vega para divulgar la Constitución europea entre los españoles, Milá sugirió la idea de hacerlo a través de su concurso. A la vicepresidenta la idea le pareció “genial”. 

Sorprende que en un programa en el que se suceden los insultos y actitudes soeces por parte de los concursantes se incluya un tema de debate tan serio como el del Tratado constitucional. Y sorprende por partida doble, porque, además, va a ser de momento la única campaña que se va a realizar para explicar a los ciudadanos en qué consiste la Constitución europea. Es la “guinda” a una serie de despropósitos televisivos que basan su programación en la banalización, el escándalo, la descalificación o la ridiculización de valores que todavía permanecen en una gran parte de la ciudadanía española. Veamos otros ejemplos.

Pornografía blanda

A pesar de las medidas aprobadas por el Gobierno con respecto a la telebasura, cada día que pasa se normaliza más entre la audiencia que, en horas en las que todavía hay menores o adolescentes ante la pantalla, se sucedan programas en los que las palabras soeces y el sexo blando, más o menos explícito, ocupan un lugar preferente.

Es el caso de Dos rombos, en TV1, en el que hace unos días se podía oír argumentar con todo lujo de detalles a la directora y conductora del programa, Lorena Berdún, cómo es más arriesgada la penetración anal que la vaginal. La recomendación final no era intentar evitar ese tipo de relaciones, sino utilizar el preservativo para llevarlas a cabo. Cabe preguntarse si el objetivo de la principal cadena pública al “subir de tono” este programa de información y formación sexual no será el de hacer la competencia a Crónicas Marcianas.

Otro ejemplo lo encontramos en una reciente emisión de Las Cerezas, también en TV1, donde Julia Otero conversaba con un miembro del grupo musical Hombres G sobre los piercings. El músico explicaba que se había efectuado un acortamiento de pene. “Y qué has hecho con el resto?”, preguntaba Otero. El dúo Estopa, también presente en el programa, afirmaba que donde más duele hacérselo “es en la polla”. Momentos después aparecía un caballero a punto de realizarse la intervención. “¿Por qué lo haces?… No lo sé”, decía el testimonio. A continuación procedieron a mostrarnos la incisión en el miembro viril. La señorita Chenoa, también presente, explicaba que el marido de Pamela Anderson lleva un artilugio en dicha extremidad y ella está encantada con los servicios que le presta.

¿Más independencia?

Siguiendo con Las cerezas, al margen de los problemas que tiene Julia Otero para alcanzar las cuotas de audiencia habituales en su franja horaria, al estar por debajo de la media de la cadena, UGT de TVE está criticando la falta de transparencia de las cuentas, demasiado elevadas, de la productora de la popular presentadora, Somos.som. El programa de la Otero cuesta 20 millones cada vez que se emite. El portavoz de UGT en el comité de empresa de RTVE, Juan Manuel Hidalgo, afirma que “Operación Triunfo 1 era carísimo, pero salía rentable. No se puede decir lo mismo de este programa”.

Hidalgo también ha criticado un supuesto “favoritismo hacia la presentadora por razones políticas”. “Se trata de un premio a Julia Otero. El que gobierna favorece a sus amigos”. La conductora de Las cerezas cuenta con el apoyo incondicional de las altas esferas de la cadena, algo que subleva a Hidalgo: “Me parece un insulto que digan que seguro que va a seguir porque el estado de crispación en la plantilla es inmenso”. Ante estos hechos, es difícil suponer una independencia absoluta del programa con respecto al Gobierno de Zapatero. 

ERC se alía con CiU

En un nuevo ejemplo de manipulación televisiva, en este caso por ridiculizar a determinados partidos políticos, Esquerra Republicana de Catalunya ha apoyado una iniciativa de Convergencia i Unió en la que se defiende que en los espacios dramáticos no se manifiesten tendencias políticas ni se ridiculice a los partidos de la oposición. En el programa Majoría absoluta, de TV3, recientemente aparecía una escena en la que los protagonistas discutían sobre el cambio de gobierno en la Generalitat de Cataluña. Los diálogos, según entienden los republicanos y convergentes, no sólo menospreciaban a algunos partidos, sino que también los ridiculizaban. A la hora de votar la resolución de CiU, ERC daba la sorpresa al dejar solos a PSC e ICV y aliarse con los convergentes.

Todo esto sucedía mientras que el director general de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, Joan Majó, se comprometía hace unos días a revisar el documento que regula las relaciones entre el ente público y la Generalitat. El conflicto estallaba al conocerse que el documento señala que TV3 y Catalunya Ràdio “han de adaptarse al nuevo contexto político… y reflejar la mayoría existente en la Generalitat”. ERC, ICV y PSC se comprometieron a que los medios de comunicación públicos fueran independientes. “Esto contradice tanto la letra como el espíritu de aquel acuerdo”, se lamenta el personal.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>