Médicos del Mundo denuncia fallos en el tratamiento del virus del SIDA en países subdesarrollados

Detengamos el SIDA. Mantengamos la promesa. Éste es el lema de la Jornada Mundial de Lucha contra el SIDA 2005, que se celebra este jueves como cada 1…

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Detengamos el SIDA. Mantengamos la promesa. Éste es el lema de la Jornada Mundial de Lucha contra el SIDA 2005, que se celebra este jueves como cada 1 de diciembre. Coincidiendo con la fecha anual, y entre otros muchos mensajes, destaca el análisis que acaba de hacer público la ONG Médicos del Mundo a partir de la realidad de 20 países donde tiene en marcha proyectos de cooperación. Según la entidad, existen numerosos fallos y muchas limitaciones en el tratamiento del virus VIH con antirretrovirales en países en vías de desarrollo. En un comunicado presentado esta semana, constata que la fragilidad de los sistemas de salud, la distancia con los centros donde se administran estos fármacos y la escasez de profesionales sanitarios formados en SIDA son las principales amenazas para incrementar el tratamiento contra la enfermedad precisamente allí donde el virus prevalece con mayor fuerza.

 

El estudio muestra que, aunque había antirretrovirales disponibles en 22 de las 29 zonas analizadas, la capacidad de los sistemas de salud para enfrentarse al VIH es muy limitada y no existe suficiente número de profesionales con formación en la materia. Médicos del Mundo, además, recuerda que 40,3 millones de personas viven con el virus del SIDA y 5 millones lo contrajeron este año, en el que murieron 3 millones de seres humanos (570.000 niños) a causa de problemas de salud relacionados con la enfermedad. La entidad recuerda que aproximadamente 1 millón de personas se benefician de los programas con antirretrovirales en países subdesarrollados, pero añade que esta cifra supone apenas el 15 por ciento de los 6,5 millones de personas que necesitan urgentemente el tratamiento.

 

Compromisos como la Declaración de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, firmada en junio de 2001 por los 189 estados miembros del organismo, son también motivo de análisis para Médicos del Mundo. El estudio presentado asegura que “existen numerosos vacíos entre las promesas y la realidad en el terreno, sobre todo, de lo relacionado con el incremento del acceso a la terapia antirretroviral y con la necesidad de asegurar estrategias que fortalezcan la capacidad de los sistemas de salud”. Por otro lado, denuncia deficiencias a la hora de fortalecer los recursos humanos y las infraestructuras sociosanitarias para proporcionar prevención y servicios de tratamiento.

 

Finalmente, en el informe, se destaca que otro de los problemas relacionados con el SIDA en los países en vías de desarrollo es el elevado riesgo de abandono del tratamiento prescrito. Ello se debe, entre otras razones, a que los combinados de medicamentos en una sola dosis están disponibles sólo en un escaso número de zonas y a que no hay posibilidad de hacer seguimiento con pruebas básicas de laboratorio en lugares cercanos a la zona de residencia de los pacientes.

 

Por su parte, la ONU acaba de revelar que Indonesia se encuentra en la primera fase de una epidemia de SIDA, aunque la expansión del virus puede ser detenida con una intensificación de los programas de prevención. Así lo explicó el director de la Agencia para la Lucha contra la enfermedad, que avisó al país asiático de la urgencia de este tipo de medidas. Según el jefe de Onusida, Peter Piot, el VIH se está propagando rápidamente en la provincia de Papua, en el este, entre los consumidores de drogas por vía intravenosa, las prostitutas y otros ciudadanos homosexuales y heterosexuales. “Sabemos por la experiencia que, una vez que empieza, es sólo cuestión de tiempo antes de que el virus se propague al exterior”, declaró el dirigente de Naciones Unidas. Las estimaciones indican que, en Indonesia, entre 150.000 y 250.000 personas viven con el virus.

 

La Iglesia católica reitera su compromiso contra el SIDA

 

En todo el contexto de la jornada de lucha contra la enfermedad, la Iglesia católica hace oír su voz año tras año, y esta vez no ha sido un excepción. El Papa Benedicto XVI, después de la audiencia semanal celebrada este miércoles en la Plaza de San Pedro, reafirmó su apoyo personal, y en nombre de los católicos, a las Naciones Unidas por llevar a cabo la iniciativa cada 1 de diciembre. Tras calificar el SIDA de grave problema y mostrar su solidaridad con los afectados, el pontífice recordó que “el cuidado y la atención a los enfermos es parte integrante esencial de la misión de la Iglesia”. Cabe subrayar, además, que 1 de cada 3 enfermos de SIDA son atendidos en todo el mundo por personas o instituciones de inspiración católica.

 

La Santa Sede también ofrece su visión en un mensaje que ha hecho público precisamente con motivo de la jornada de este jueves. El escrito, firmado por el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, Javier Lozano Barragán, expresa el apoyo de la Iglesia a las instituciones que combaten el SIDA y se refiere a la prevención para asegurar que “debe provenir de una correcta concepción y práctica sexual, en la que se entienda la actividad sexual en su profundo significado, como expresión total y absoluta de la donación fecunda de amor”. En el párrafo final, se recuerda una reflexión del Papa Benedicto XVI dirigida a los obispos de Suráfrica durante su última visita Ad Limina: “Comparto vuestra profunda preocupación por la devastación causada por el virus del SIDA y por las enfermedades vinculadas a él. Rezo en particular por las viudas, por los huérfanos, por las madres jóvenes y por las personas cuya vida se despedaza debido a esta cruel epidemia”.

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