Medidas económicas del gobierno: la necesidad del control parlamentario

Hasta ahora el gobierno no ha querido o no ha sabido adoptar grandes medidas directamente dirigidas a los graves males que aquejan a la economía españ…

Forum Libertas

Hasta ahora el gobierno no ha querido o no ha sabido adoptar grandes medidas directamente dirigidas a los graves males que aquejan a la economía española: desconfianza en el ámbito financiero, falta de liquidez, un stock de viviendas no vendidas que equivale a la demanda de tres o cuatro años, una competitividad insuficiente, y una productividad muy pequeña.

Rodríguez Zapatero ha hecho muy poco y su política ha oscilado entre el populismo y el tancredismo, si bien -hay que decirlo- ha inyectado dinero para reactivar el deprimido mercado interior, con escaso acierto en las vías elegidas.

Ahora sí, ha adoptado dos grandes medidas que guardan relación y sobre todo proporción directa con los agujeros en la línea de flotación que sufre la economía. Insuflarán confianza en el sistema garantizando hasta 100.000 euros en depósito, y aplicarán hasta 50 mil millones de euros para comprar créditos a los bancos, a fin de que éstos puedan facilitar mayor liquidez a las empresas.

A lo primero poco hay que decir. El nivel de protección era el más bajo de Europa y algo debían de hacer, pero la verdad pura y dura es que hasta hace poco tiempo el Gobierno vendía lo contrario sacando pecho de la solidez garantista del sistema financiero español.

Naturalmente, esta medida no va a frenar las tentaciones de los grandes depósitos a emigrar a lugares con mejor cobertura. Para los depósitos millonarios de las grandes empresas la cifra es pequeña, pero es adecuada para los pequeños y medianos ahorradores.

Pero, hay otra cuestión irresuelta y que afecta al futuro de millones de personas: la garantía establecida no se aplica a los fondos de pensiones, y esto a maldadas podría engendrar un grave problema.

Mucha más miga tiene la medida de comprar activos financieros-créditos a los bancos-. Un par de preguntas surgen de inmediato: Si el objetivo es el de proporcionar liquidez a las empresas, y no el de ayudar a bancos y grandes inmobiliarias, ¿por qué en lugar de comprar activos a las entidades financieras, no se aplican directamente a facilitar créditos a esas empresas, a través del ICO, que a su vez utilizaría la red bancaria?

¿Por qué aplicar un sistema más complicado, lento, caro, menos transparente? ¿Cuánto vale lo que se compra, de quién es el crédito comprado, en qué medida los créditos comprados se traducirán en crédito a las empresas, cuánto tiempo transcurrirá entre el inicio de la medida y sus efectos sobre las empresas? Es mucho más sencillo, rápido y económico abrir la ventanilla para que éstas acudan directamente.

El otro gran aspecto a clarificar es quién controlará las compras de activos. No puede ser que se realice en la penumbra de los despachos, porque se puede terminar comprando crédito de las grandes inmobiliarias, que son el gran peligro para los bancos. Se estaría financiando con nuestro dinero a quienes se han enriquecido inmoderadamente.

Por tanto, es una exigencia elemental que, de forma parecida a como se ha hecho en Estados Unidos, se cree un comisión parlamentaria para el control de los cincuenta mil millones. O esto, o la impresión de que otra vez se ha montado una merienda de negros con unas decenas de millones de estúpidos espectadores.

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