‘Melville’, de Andrew Delbanco

Herman Melville es un autor del que desearíamos saber mucho más. Si de Bartleby, uno de sus personajes más célebres al tiempo que incatalogable, no es…

Herman Melville es un autor del que desearíamos saber mucho más. Si de Bartleby, uno de sus personajes más célebres al tiempo que incatalogable, no es posible ninguna biografía, algo semejante ocurre con el autor de Moby-Dick.

Ello lo reconoce Delbanco al inicio de su trabajo y condiciona su aproximación hacia Melville, a quien se debe, nos dice Muñoz Molina en el prólogo: “que yo sepa, el único mito creado por un escritor individual, al menos en los últimos siglos, es el de Moby Dick”.

Quizás como creador de mitos, su persona debía quedar encubierta y perderse en lo oscuro de la historia anónima. También debió formar parte de ese destino que la primera edición de Moby Dick no agotara nunca la primera edición, de tres mil ejemplares, y que el resto de edición pereciera en un incendio. Melville murió sin conocer el éxito por su gran novela, y el icono en que se ha convertido para nuestro tiempo.

El autor, que bucea en toda la documentación posible, especialmente en las cartas y en la lectura de las obras de Melville reconstruye su biografía hasta donde es posible. Ello no quita que la información que nos de sea mucha o que, seguramente, sea la mejor biografía de Melville.

Mostrar la vida de alguien puede suponer, como en este caso, respetar muchas zonas oscuras, las mismas que el biografiado quiso mantener ocultas. El límite lo pone el objeto de estudio y eso hace que el trabajo de Delbanco sea aún más meritorio, porque las más de quinientas páginas de este libro no están repletas de vacuidades sino de datos y de interpretaciones sobre las novelas de Melville.

Delbanco, reconocido por la revista Time como “el mejor crítico social estadounidense”, hace hincapié en el contexto social y político en que se movió Melville.

Sin llegar a tener la influencia de Ralph Wado Emerson o de David Thoureau, nuestro autor también participó en algunas formas de protesta y, sobre todo, captó la soledad del hombre en la sociedad moderna y las preocupaciones que se descubren en su gran obra Moby-Dick.

Es posible que la dificultad para entender algunas de sus obras, y es de agradecer las referencias cruzadas que establece esta biografía entre los personajes y su autor, se deba a la oscuridad misma de Melville. Pero, por otra parte, esa dificultad para clasificar y agotar la interpretación es la que posibilita que hoy sigan leyéndose esos escritos como un auténtico descubrimiento.

El estudio de Delbanco ayuda a descubrir a Melville, en la relación con su madre y familiares, en sus primeros viajes, en su matrimonio y la muerte de sus dos hijos, en la relación con Hawthorne…, pero también anima a acercarse a un autor más conocido por la popularidad de sus personajes que por la lectura directa de sus obras..

MELVILLE
Andrew Delbanco
Prólogo: Antonio Muñoz Molina
Seix Barral
Barcelona, 2007
506 páginas

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