‘Metafísica’, un poema en cada línea a considerar

A principios de octubre de 2012 recibí un doble encargo de mi hermano y sacerdote Juan. Primero, una recensión en lengua catalana de su …

Forum Libertas

A principios de octubre de 2012 recibí un doble encargo de mi hermano y sacerdote Juan. Primero, una recensión en lengua catalana de su último libro, titulado Metafísica, primera edición julio 2012, publicado también en catalán dentro de la colección Textos docents de la Facultat Eclesiàstica de Filosofía de Catalunya adscrita a la Universitat civil Ramon Llull de Barcelona. El primer día hábil de septiembre de 2012, el doctor Joan Martínez Porcell dejó su cargo como decano de dicha facultad por expiración del máximo tiempo legal contemplado para serlo según legislación civil en una universidad civil. Dos mandatos consecutivos y varios meses como decano interino en funciones. Continúa en ella como profesor titular de Metafísica sin perder la condición de catedrático en dicha universidad. El segundo encargo, una recensión mía para la revista ‘Espíritu’. Soy subscriptor de la misma desde 1974.

Su anterior libro Dios, Persona y Conocimiento Ed. Balmes Barcelona 2008 -reseñado en el número 138 de la revista filosófica especializada Espíritu- plantea sin decirlo la necesidad de la presente obra. Sugiero a todo lector de este libro que atienda las cuatro páginas del prólogo de este manual varias veces antes de abordar su lectura. Ésta le permitirá captar mejor Dios, Persona y Conocimiento, obra capital del doctor Joan Martínez Porcell. Esta sintética obra, Metafísica, no se trata de un libro filosófico convencional sino, tal como afirma su autor en el prólogo de la misma, de un manual que se ofrece al estudiante como herramienta útil en su búsqueda metafísica. El doctor Martínez Porcell señala en ese prólogo la actitud equivocada en lo metafísico de David Hume, Immanuel Kant y Martin Heidegger. Señala las anécdotas –anécdotas de poco raigambre intelectual pienso yo- de esos ilustres autores y que evidencian la dificultad actual de hablar de metafísica hoy. “La metafísica cristiana significa el intento de dar respuesta a las tres grandes tentaciones del momento presente: el absurdo, lo irracional y la desesperación”. Son palabras textuales del autor en el segundo párrafo de la Introducción.

Sugiero a todo lector de Forum Libertas interesado en el tema que aborde este manual y, después de su lectura sosegada del prólogo, examine por sí mismo el hilo conductor que contiene el índice. Como novedad destaca el autor -y destaco yo como lector- que no hay una sola nota a pie de página. Hay la referencia numérica a 95 textos que se encuentran a partir de la página 178 de autores tales como -según la Wikipedia y con algunas matizaciones mías-:

Gottfried Wilhelm Leibniz. (1646-1716) Filósofo, matemático, jurista, bibliotecario y político alemán autor del vocablo teodicea en su tratado de 1710 Essais de théodicée sur la bonté de Dieu, la liberté de l’homme et l’origine du mal (cf. nota núm. 1) "Quizás nunca haya un hombre leído tanto, estudiado tanto, meditado más y escrito más que Leibniz… Lo que ha elaborado sobre el mundo, sobre Dios, la naturaleza y el alma es de la más sublime elocuencia. Si sus ideas hubiesen sido expresadas con el olfato de Platón, el filósofo de Leipzig no cedería en nada al filósofo de Atenas” (elogio de Denis Diderot en la Enciclopedia) Inventó el cálculo infinitesimal y el sistema binario. Reconoció la importancia del pensamiento chino. Racionalista del siglo XVII junto con René Descartes y Baruch de Spinoza. Precursor de la lógica moderna y la filosofía analítica. Basó su filosofía en el principio de razón suficiente y en el de no contradicción de acuerdo a los enunciados de hecho de su concepción racionalista sentando las bases de la denominada ciencia experimental.Una de las consecuencias generales para la física del principio de razón suficiente fue condensada por Leibniz en forma de aforismo: "En el mejor de los mundos posibles la naturaleza no da saltos y nada sucede de golpe", lo cual vincula dicho principio con el problema del continuo y de la infinita divisibilidad de la materia” (Wikipedia). “Actualmente se emplea la notación del cálculo creada por Leibniz, no la de Newton.” (Wikipedia)

Tomasso D’Aquino. Teólogo y filósofo católico italiano del siglo XIII, fraile dominico de la Orden de Predicadores, proclamado santo en 1323, Doctor de la Iglesia desde 1567, patrono de las universidades desde 1880, y fundador de la escuela tomista en la línea escolástica secular en teología y filosofía con el título de Doctor Angélico y también –según leo en la Wikipedia- Doctor Común y Doctor Universal. Hay unas cuarenta notas de Tomás de Aquino en este manual de estudiante referidas sobretodo a la Summa Theologiae y también a la Summa ad gentes. (Suma contra gentiles)

Immanuel Kant. Filósofo prusiano de la Ilustración del siglo XVIII, precursor del idealismo alemán de Johann Gottlieb Fitche, Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling, Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Arthur Schopenhauer. Su punto de partida fue reducir lo nouménico (lo conceptual epistemológico desde la antigüedad griega) a lo fenoménico (lo empírico que se percibe sensorialmente), negando por consiguiente la capacidad humana del conocimiento conceptual de lo primero por reducción a lo segundo en el plano de la sola experiencia personal, negando así la posibilidad del concepto racional al sustituirlo por otro que tildó de puro no obtenido a partir de su conocimiento sensible y personal en la realidad de las cosas. Y –a mi modo de ver- abocando su discutible pero brillante discurso a un callejón sin salida en la última de las críticas: Crítica del juicio. ¿A priori o a posteriori? Hay varias notas en el libro acerca de Kant referidas a la Crítica de la Razón pura y una a la Crítica de la Razón práctica. Ninguna a la Crítica del juicio.

“La intuición empírica es una percepción cualquiera que refleja a un objeto, y así el conocimiento es considerado como un medio. La intuición empírica es la que se refiere a un objeto, pero por medio de la sensación. El fenómeno es el objeto indeterminado de la intuición empírica. El árbol puede afectarnos y de él tenemos una representación fenoménica. Nada podemos saber del árbol en sí. La realidad de la cosa, en ella misma, es un noúmeno no alcanzable”. (wikipedia)

“En la Crítica de la razón pura se parte, asumiendo los resultados del empirismo, afirmando el valor primordial que se le da a la experiencia, en tanto esta permite presentar y conocer a los objetos, desde la percepción sensible o intuición (Anschauung). La capacidad de recibir representaciones se llama sensibilidad, y es una receptividad, pues los objetos vienen dados por esta. La capacidad que tenemos de pensar los objetos dados por la sensibilidad se llama entendimiento. Las intuiciones que se refieren a un objeto dado por las sensaciones se llaman intuiciones empíricas y el objeto sensible constituido por la sensación y las categorías a priori de espacio y tiempo impresas por el hombre, se llama fenómeno (término de origen griego que significa «aquello que aparece»). Asimismo a las representaciones en las que no se encuentra nada perteneciente a la sensación se las llama puras. Se sigue que la ciencia de la sensibilidad es llamada Estética trascendental, que forma parte de la Doctrina Trascendental de los Elementos en la Crítica de la razón pura.” (wikipedia)

David Hume. Filósofo, economista, sociólogo e historiador escocés del siglo XVIII, representante de la Ilustración escocesa influido por el empirismo de John Locke y George Berkeley.

Anselmo de Canterbury. Nacido en Aosta en 1033 y fallecido en Canterbury en 1109, monje benedictino, prior OSB, arzobispo de Canterbury, teólogo y filósofo escolástico, santo desde 1494 y Doctor de la Iglesia en 1720.

Juan da Fidanza (San Buenaventura). Italiano fallecido en Francia en el siglo XIII, místico franciscano, obispo y cardenal italiano, General OFM antes de cumplir 36 años. El Doctor Seráfico es Doctor de la Iglesia Católica. Enseñó Teología y Sagrada Escritura en la Universidad de París a mediados del siglo XIII. Autor de La Leyenda Mayor sobre il poverello d’Assisi tuvo un papel relevante como Cardenal en el Concilio ecuménico de Lyon. Metafísico medieval muy importante, seguidor de San Agustín y opuesto a las tesis aristotélicas de Tomás de Aquino. Éste dijo de él en cierta ocasión encontrándolo absorto en oración “Dejemos a un santo trabajar por otro santo”.

Rene Descartes. Filósofo, matemático y físico francés del siglo XVII educado en los jesuitas, creador del mecanicismo y de la geometría analítica. Con su discurso del método, con su cogito ergo sum rompió con el silogismo aristotélico y con la escolástica universitaria. Entonces nadie podía saber lo que aconteció en el siglo XX: Que uno más uno suma diez en el sistema binario de la tecnología electrónica y que, por tanto, las coordenadas cartesianas serían insuficientes como razón científica matemática aplicadas a la ciencia física. Basó la esencia del ente en el conocimiento personal del mismo menospreciando el saber metafísico con su actitud humilde de búsqueda inteligente y constante sin presentarlo como un todo acabado en su formalización. Todo lo contrario a como hizo él con su famoso Discurso del Método.

Platón. Sabio fundador de la Academia en la Atenas de Pericles en el siglo V a JC.

Aristóteles. Sabio discípulo de Platón fundador del Liceo cuya obra fue conocida en el siglo XIII por Tomás de Aquino gracias a su colega árabe Maimónides en la Córdoba cristiana.

Lucius Annaeus Seneca. (4aC-65) Filósofo, político, orador y escritor romano, hijo de orador, Cuestor, Pretor y Senador del Imperio Romano bajo los gobiernos de los Césares Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Fue un consumado orador pagano de tendencias paganas moralistas y máximo representante del estoicismo romano. Su familia era oriunda de Córdoba, familia distinguida perteneciente a la más alta sociedad hispana de la Hispania del Imperio Romano.

Plotino, Πλωтíνος ó Plotinus (205-270) Filósofo griego neoplatónico, autor de las Enéadas (Εννεảδες ó Eneades), considerado uno de los tratados más sólidos de la Antigüedad junto con los de Platón y Aristóteles. Definido como Neoplatónico místico su filosofía es una suerte de Cosmogonía unida a una Física. En este sentido es heredero de Aristóteles y, sobre todo, de Platón. La forma teórica que asume su discurso es la metafísica.

Proclo. Supongo que San Proclo, Patriarca de Constantinopla de 434 a 446. Si se trata de él pues fue secretario de San Juan Crisóstomo, uno de los Padres de la Iglesia.

Agustín de Hipona (354-430). Obispo de Hipona (en el norte de África). Converso al Cristianismo. San Agustín gracias a su madre Santa Mónica. Y también Doctor de la Iglesia. Junto con San Jerónimo, San Gregorio Magno y San Ambrosio de Milán es uno de los cuatro Padres más importantes de la Iglesia, los llamados Santos Padres. De ascendencia bereber en la antigua Argelia su obra De Civitate Dei pienso que debería estar inscrita en la conciencia de todo cristiano católico, apostólico y romano. Y su otra obra Las Confesiones en la de todo catecúmeno adulto que asiste con normalidad a las denominadas catequesis de adultos para fieles cristianos bautizados y confirmados que han hecho su Primera Comunión.

Maurice Blondel. Filósofo francés a caballo entre el siglo XIX y el siglo XX. Borgoñón de raigambre católica, Licenciado en Letras y Bachiller en Derecho. Decidido a estudiar la acción humana y su sentido, vocablo desconocido en la filosofía francesa de la época, fruto de un trabajo bien construido presentó en la Sorbona de París (a la tercera va la vencida) el 7 de junio de 1893 su tesis doctoral “L’Action, Essai d’une critique de la vie et d’une science de la practique”. En un ambiente saturado de cientifismo positivista (Auguste Comte) y de idealismo neocriticista, (entre el idealismo objetivo de Platón, Descartes según como, Berkeley y Kant y el subjetivo constructivista que arranca con el Cogito, ergo sum, continúa con el fenómeno y el noúmeno kantiano y acaba no sé donde), y a pesar de escépticos constructivistas como el epistemólogo, psicólogo y biólogo suizo Jean William Fritz Piaget, lo cierto es que Blondel -siendo católico- influyó en L’Action Française de Charles Maurras condenada por la Iglesia. Introduce un método dialéctico de SI o NO y lo aplica a la relación de religión y filosofía. A mi modo de ver -sin mala intención- fue incapaz de asumir la metafísica olvidada abanderando la misma en el incipiente y convulso siglo XX. Sin mencionarlo a él el Papa San Pío X condenó el Modernismo en su encíclica Pascendi y salvó su conciencia cristiana. Blondel, suavizando antes sus afirmaciones, falleció anciano en 1949 después de 2 guerras mundiales. El Papa Pío XI ratificó la condena de su antecesor a la Acción Francesa en la carta Nous Avons Lu en respuesta a una pregunta del Cardenal Arzobispo de Burdeos. Maurice Blondel era sólo un filósofo cristiano en un mundo occidental europeo que llevaba siglos de espaldas intelectuales al tercer grado de abstracción: el metafísico.

Karl Theodor Jaspers. Psiquiatra alemán reconocido en la actualidad y filósofo del siglo XX, con influencia en la teología, la psiquiatría y la filosofía moderna. Profesor temporal de psicología en la facultad de filosofía de la Universidad de Heildeberg permaneció en el puesto y no regresó a la práctica clínica. Se retiró a Suiza por su discrepancia política con la Alemania surgida después de la II Guerra Mundial. Supo mantener su oposición al nacionalsocialismo. Su esposa era judía.

Gabriel Marcel (1889-1973) Filósofo francés, dramaturgo y crítico francés que mantenía que los individuos tan sólo pueden ser comprendidos en las situaciones específicas en que se ven implicados o comprometidos. ¡Vamos! que yo me implico y me comprometo con Forum Libertas y por hacer esto ustedes adquieren capacidad comprensiva hacia mi persona. Y si no actúo así no es posible que mi prójimo me comprenda. Eso a mi modo de ver -de asumirlo yo a la inversa- encierra un inocente menosprecio lascivo a mi prójimo por creer que lo comprendo en su situación específica sin interesarme antes –implicándome sin conocerlo personalmente- en la esencia que capto o puedo captar en su existencia sea cual sea su situación específica –en ese caso la situación específica de lector de Forum Libertas- con la actitud locuaz por mi parte algo prepotente de creer que sé y que estoy facultado para exhibir tono guay en mi vida.

Henri-Louis Bergson (Henri Bergson ó Henry Bergson) (1859-1941) Filósofo francés ganador del Premio Nobel de Literatura en 1927. Hijo de músico judío y madre irlandesa. Fue maestro de secundaria en los primeros 21 años del siglo XX, catedrático de filosofía en el prestigioso Collège de France, Miembro de la Academia Francesa y presidente de la Comisión de Cooperación Internacional de la Sociedad de Naciones, el antecedente de la ONU entre las dos guerras mundiales. Influido por Herbert Spencer, John Stuart Mill y Charles Robert Darwin en su juventud, su propia filosofía fue una reacción contra sus propias tesis racionalistas en oposición al positivismo desde el espiritualismo y el vitalismo. Supo ver los procedimientos distintos de la filosofía en relación a los de la ciencia. Dios y el ser humano fueron sus principales temas de estudio. Su intuicionismo fue un intento de superación del positivismo racionalista en paralelo a él.

Teresa de Cepeda y Ahumada (Santa Teresa de Jesús) en el Siglo de Oro español, el XVI, reformadora de la orden femenina carmelita de clausura en el siglo XVI y Doctora de la Iglesia desde 1970. Mística y escritora española.

El doctor Joan Martínez Porcell en el capítulo octavo Otras pruebas de la existencia de Dios –inmediatamente después de referirnos las cinco vías del Doctor Angélico Tomás de Aquino demostrativas metafísicas de su existencia- nos plantea y se plantea que si de la misma manera que formulamos pruebas de la existencia de Dios desde el ser físico podremos gozar de otras pruebas formuladas desde el ser psíquico, histórico, desde el ser moral, ideal o desde los valores, siempre que se cumplan los dos requisitos de la doctrina tomista del punto de partida subrayados por el autor como absolutamente imprescindibles: que nos sean dados en una experiencia sensitiva y racional y que sean entendidos metafísicamente, es decir, que sean comprendidos desde su entidad y universalidad. (la negrita es mía). Así pueden existir una multitud de caminos razonables para llegar a Dios. Y el mismo Santo Tomás aplicó el procedimiento general de las vías a la demostración de Dios que procedían de otros y muy diferentes puntos de partida (página 117).

Las otras aproximaciones a Dios que nos refiere el autor es únicamente la de Immanuel Kant; las disposiciones libres, las de Maurice Blondel, Karl Jaspers, Gabriel Marcel y Henry Bergson.

Sólo la nota 94 alude y reproduce varios párrafos de su obra Dios, persona y conocimiento. La final -la número 95- al pensamiento filosófico del santo súbito Juan Pablo II. Todas las otras notas del índice no aluden a ningún escrito del autor, solo a esos grandes pensadores, filósofos científicos, metafísicos, teólogos y/o santos canonizados. Algunas aluden al Magisterio de la Iglesia, en concreto a la Constitución dogmática sobre la Fe católica del Concilio Vaticano I y a la encíclica Humani generis del Papa Pío XII. El libro tiene 375 páginas más el índice. Hasta la página 177 habla el Dr. Joan Martínez Porcell al estudiante de Metafísica en la Universidad Ramon Llull y a todo lector que acepte el reto de leer esa guía de estudiante para orientarle en su profundización metafísica. El verdadero manual de metafísica es poner al alcance del lector los textos referenciados para emprender su búsqueda personal en lo metafísico en el siglo XXI con la base del conocimiento más o menos profundo del pensamiento legado desde el Ágora ateniense pero con la ayuda de esa guía que le ofrece el Dr. Joan Martínez Porcell, no en calidad de sacerdote sino en la de metafísico desde su condición in aeternum como sacerdote de Jesucristo que no es lo mismo.

Esta es la gran novedad de este libro. De momento publicado en lengua catalana. Espero verlo publicado a ser posible por el propio autor en lengua castellana y si se tercia en lengua latina.

Hace unos años divisé en su biblioteca la Summa Theologiae de Tomás de Aquino. Detecté 5 tomos. Sabía que la edición bilingüe latino castellana de la BAC contenía 14 tomos. Los tuve en mis manos hace años. Desconocía hasta este momento que la Summa Theologiae del Doctor Angélico publicada por la BAC también tenía solo 5 tomos o volúmenes en exclusiva lengua latina. El sacerdote Joan Martínez Porcell estudió como seminarista con estos cinco tomos. Tal vez por esto tiene capacidad de traducción simultánea a lectura vista de los originales latinos. No hay que olvidar que su tesis doctoral cum laude en la UB siendo ya sacerdote contiene más de 500 citas a textos originales de Tomás de Aquino. Presentada con el título Incomunicabilidad ontológica de la persona humana, se publicó en 1992 con el título Metafísica de la Persona por PPU. El emérito doctor decano ya fallecido del Departamento de Metafísica de la Facultad de Filosofía de la Universidad Central de Barcelona, doctor Francisco Canals Vidal, presidió el tribunal. Entre el público asistente y en primera fila estaba mi obispo Auxiliar de Barcelona, monseñor Carles Soler i Perdigó… ¡y un servidor! http://www.e-aquinas.net/epoca1/persona-y-relacion-interpersonal/

Metafísica de la Persona fue prologado por el entonces obispo Auxiliar de Barcelona Carles Soler i Perdigó. Y con esa dedicatoria manuscrita del autor en mi ejemplar: “La persona es el santuario de la verdad y para nosotros además un templo sagrado”. Posteriormente Editorial Balmes publicó la 2ª edición en 2007.

El sacerdote Joan Martínez Porcell fue vicario del párroco Carles Soler i Perdigó en la parroquia de San Pío X de Barcelona. Fue párroco después en distintas parroquias en la comarca barcelonesa del Vallés Occidental, demarcación pastoral a cargo del Obispo Auxiliar de la Archidiócesis de Barcelona Monseñor Carles Soler i Perdigó. Posteriormente, con su Obispo Auxiliar de Barcelona, fue Vicario Episcopal de Zona en el Vallés Oriental sin dejar sus quehaceres ministeriales como párroco en el Vallés Occidental. Con el nombramiento como Obispo titular de Girona de Mons. Carles Soler i Perdigó desarrolló este nuevo ministerio sacerdotal, añadiendo funciones propias de obispo auxiliar, a las órdenes directas del Cardenal-Arzobispo de Barcelona Monseñor Ricard Maria Carles, finalizando su mandato de Vicario Episcopal en paralelo con la jubilación por edad reglamentaria del Cardenal Carles y el nombramiento del Arzobispo de Tarragona Lluis Maria Martinez Sistach como Arzobispo de Barcelona. Todo ello con anterioridad a la creación de las nuevas diócesis de Terrassa y Sant Feliu de Llobregat. Con el Cardenal Arzobispo de Barcelona Monseñor Lluis Maria Martínez Sistach ha sido Decano de Filosofía de la Facultad Eclesiástica de Filosofía de Catalunya integrada en la Universidad civil Ramon Llull los últimos siete años.

Todo libro debe leerse para entenderlo algo y poder hablar de él, incluso a distintos niveles comprensivos. El mío es solo el de lector. El conocimiento de Dios, nos dice el Doctor Joan Martínez Porcell, puede abordarse de tres modos. Sicuti est, secundum quod in se est, secundum quod est Ens. El primer modo no es un modo según ciencia sino según experiencia. Es el propio de la mística y por tanto descartado de su consideración metafísica. El segundo modo exige la luz sobrenatural de la revelación y constituye el objeto propio de la teología, materia que no aborda en su calidad de metafísico y profesor en lo metafísico.

“El conocimiento de Dios, como primera causa del ser de las cosas, no es un conocimiento concreto de Dios, sicuti est, ni tan solo un conocimiento abstractivo de Dios, secundum quod in se est, sino un conocimiento de Dios, primera causa, en la medida en que se encuentra representado en las perfecciones de las criaturas. Se trata aquí de un conocimiento de Dios sub ratione entis primi. Esta formalidad quod es plenamente metafísica” (pág 11).

“Dios – el objeto material de la teodicea- no es conseguido por la luz natural de la razón desde la formalidad quod de la deidad (formalidad teológica), sino desde la formalidad quod de el ente como ente (formalidad metafísica). Podemos afirmar que la teodicea está inscrita en la metafísica, y forma parte de ella, en tanto que se ocupa de encontrar la causa de la existencia de los entes. La teodicea se ha de definir como la parte de la metafísica que estudia la primera causa del ente particular” (pág 11).

“1.1 El objeto de la teodicea.

Una cosa no queda suficientemente estudiada si no nos preguntamos por su causa. La metafísica tiene por objeto el ente en cuanto ente; estudia todos los entes singulares de nuestro mundo bajo la consideración de la razón común de su existencia (omnia et singula entía sub ratione communi entis) Ahora bien, lo que nosotros encontramos primero en el área de todos los existentes es el ente común o genérico, es decir, la existencia abstraída de las cosas sensibles en las que se da. En la metafísica, cuando se ocupa de este ente común, le damos el nombre de ontología, o ciencia del ente. Pero sería totalmente insuficiente reducir la metafísica a ontología.

Una vez estudiadas las estructuras fundamentales del ente trascendental y sus formas particulares (las diversas composiciones del ente en materia y forma, substancia y accidentes, causa y efecto, etc.), que es lo que hace la ontología, aún nos queda una cosa: encontrar la causa del ser. Y no se trata de cualquier causa, sino de la causa primera y universal de todo ser. Hasta ahora llegábamos a la consideración del ente en general, pero ahora nos preguntamos por su causa extrínseca. Si bien, en metafísica empezamos por el ente inmaterial por abstracción de las cosas sensibles, ahora hemos de seguir con el estudio del ente inmaterial por naturaleza.

La pregunta que nos lleva más allá de la ontología es absolutamente necesaria e imprescindible al metafísico. Si toda ciencia ha de encontrar la causa de su objeto, la metafísica debe preguntarse necesariamente por la causa del ente estructurado. Y ésta es justamente la pregunta científica que nos conduce a la perspectiva de lo divino.”

Si no he colegido mal el doctor Joan Martínez Porcell, con autoridad docente y calibre intelectual -y sin menoscabo de su sacerdocio-, me está diciendo que la escolástica ha quemado cartuchos ontológicos, epistemológicos y lógicos sin actitud metafísica, ha declinado su convicción en la perenne actualidad del saber de Tomás de Aquino, ha obviado por pagana la sabiduría de Platón y Aristóteles, ha circunscrito la de Agustín de Hipona en el solo ámbito de la teología mística, ha cuestionado la metafísica del siglo XIII en disensiones ontológicas bizantinas durante siglos, ha abierto sin pretenderlo por ceguera intelectual la vía racionalista de la modernidad -sin oposición racional metafísica a la misma- y no ha estado a la altura del debate intelectual científico, racionalista, empirista, idealista y positivista en los últimos siglos. Y cuando la post modernidad actual ya no tiene nada que ofrecer desde su nihilismo radical de rigor matemático como paradigma de todo saber científico, la metafísica como actitud y ciencia del saber acaba de empezar. Ya a finales del siglo XX con ilustres autores como por ejemplo el italiano Michele Federico Sciacca, el argentino monseñor Octavio Nicolás Derisi o el catalán doctor Francisco Canals Vidal al frente de la cátedra de Metafísica en la Facultad de Filosofía de la Universidad Central de Barcelona. Trabajo continuado en la cátedra por su discípulo y sucesor el doctor Eudaldo Forment Giralt, quien a su vez fuera el director de la tesis doctoral del doctor Martínez Porcell (eso lo afirmo yo con conocimiento de causa suficiente y lo seguiré afirmando en cualquier instancia académica, eclesiástica, civil y política). Y ahora en el siglo XXI por lo menos con el doctor Joan Martínez Porcell.

Cada línea de la obra Metafísica es un poema metafísico a considerar. ¡Léanlo! Mejor en lengua catalana, pues está pensado y escrito en esta lengua. Y esperen la traducción castellana, si procede y les conviene, a ser posible del propio autor. ¡O mejor aún! Aprendan primero lengua catalana, pues un buen original es siempre mejor que la mejor de las traducciones.

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