Mini shorts y guerra de sexos

Desde 2010, cada verano, la moda de los mini shorts acampa mínimamente sobre la ropa interior de las mujeres. Ellas, sabedoras de que su cuerpo es visitado -no siempre con buenas intenciones-, por los ojos ajenos, disfrutan siendo el blanco de las miradas callejeras. De croché o de cuero, de microfibra o encaje, o simples vaqueros, desgastados, rotos, descoloridos o deshilachados, cuya filosofía enmascarada es aparentar pobreza y desaliño, avasallan al transeúnte que no quiere tomar parte en este exhibicionismo gratuito ofrecido por féminas que salen de casa para dar guerra en las conciencias ajenas, y a veces con un resultado patéticamente antiestético.

Porque la guerra de sexos nunca queda al margen de la moda. Si la provocación anatómica se usa para camelar al empleador, o para conseguir favores de cualquier tipo con desventaja hacia los candidatos masculinos, la vestimenta deja de ser un medio para convertirse en fin, y la prostitución de su uso es patente.

La moda debería estar al servicio de la mujer y no al revés, realzando su armonía a la vez que cubre de la curiosidad ajena las partes más vulnerables, que por ser objeto codiciado del varón deberían quedar no expuestas al abuso visual.

La elegancia de hace décadas, imbuida de modestia, ha pasado de moda. Hoy, la moda, tantas veces desequilibrada, extravagante o desfavorecedora, ha impuesto su dictamen a sus usuarias, la moda ha cambiado a la mujer y la mujer a la moda. Sus creadores saben que liberando sexualmente a la mujer hacen de ella un objeto, la controlan a ella y con ella al varón. Sólo la mujer que sabe que tiene un alma que salvar no es piedra de tropiezo para sus semejantes. “El que mira a una mujer deseándola ya adulteró con ella en su corazón”. Lo dijo el Hijo de Dios cuando la mujer iba tapada de pies a cabeza. ¿Qué diría ahora, cuando la parte que se expone es mayor que la que se cubre?

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2 Comments

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    Lo curioso de las féminas con poca ropa y especialmente con estos calzones que permiten enseñar los dos palmos de muslo por cada pierna, es que así mismo se les permite entrar en las misas de verano como si nada pasara. El problema es en las lecciones de catequesis que se les dan a las jovencitas de hoy si en los temas existe un apartado especial que haga referencia a la forma de vestir cristiano y que es pecado enseñar cuerpo especialmente los muslos. Pero vemos que los Testigos de Jehová nos ganan pues sus mujeres se distinguen en la lejanía de kilómetro con sus faldas hasta las rodillas. Pero es que nadie dice ni pío al respecto ni el Papa sobre el vestir en cristiano, ya es el colmo….. A la hora de recomendar la confesión frecuente si que obispos la gran mayoría y Vaticano incluído recomiendan que la gente se confiese pero de no enseñar pierna las mujeres cero patatero. Yo me imagino que recomiendan la confesión frecuente para hablar de sexo en los confesionarios y así no hablarlo directamente en los púlpitos para no ofender a algunos.

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