Modificaciones en el Código de la Familia

Es cierto que la estructura familiar clásica, ha ido cambiando su fisonomía, y se han ido produciendo nuevas formas de convivencia

Hace ya tiempo, nuestro Código de la Familia sufrió unas enmiendas que en principio no fueron votadas por los parlamentarios, pero finalmente fueron admitidas a trámite, por aquello que en política se llama jocosamente “pactos de pasillo”,  que serian aquellos tratos de favor, en que un grupo político hace la vista gorda en una cuestión a cambio de que el adversario político haga lo mismo en otra. El caso es que las enmiendas fueron admitidas a trámite y el Código de Familia, modificado. Es cierto que la estructura familiar clásica, ha ido cambiando su fisonomía, y se han ido produciendo nuevas formas de convivencia. Se reconstruyen nuevas estructuras familiares formadas con los restos de otras anteriores, y estas nuevas situaciones que son bien reales y numerosas, el Código las reconoce, cosa tan correcta como necesaria. Pero he aquí, que cuando se enumeran las formas de convivencia, se ponen en el siguiente orden: ” Hombres con hombres,  mujeres con mujeres, y hombres con mujeres.” No me parece correcto poner en tercer lugar la opción mayoritaria, y la única que garantiza que nuestra especie no se extinga.

Otro aspecto del Código que modifica substancialmente la relación de la pareja es la substitución de la palabra “fidelidad” por la palabra “lealtad”. Aunque el concepto lealtad, es muy bonito, porque denota que no hay engaño, se queda muy corto para la relación de pareja. Uno es leal si dice a su pareja que va a pasar la noche con otra persona, porque no engaña, porque dice lo que hará, pero romper un pacto de fidelidad, descohesiona la pareja, y si descohesiona la pareja, descohesiona la familia, y si descohesionamos  la familia, descohesionamos  la sociedad. La fidelidad no permite medias tintas. O se es fiel, o no se es fiel.  La infidelidad es como una especie de traición, cuando hay engaño. Si la infidelidad se comunica, sería lo que el Código tipifica como lealtad, pero cuando esta dinámica es recíproca, la fragilidad de la pareja es total.  La supresión de la fidelidad del Código de Familia, crea un marco de desvinculación que no nos educa a asumir compromisos ni responsabilidades. Por eso, los que amamos la familia, no nos gusta ver que se infravalore lo que cohesiona la pareja y la familia.

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One comment

  1. 1

    Totalmente de acuerdo. Debemos estar atentos a este cambio de palabras que además se convierten en eufemismos. El propósito es cambiar el pensamiento, cuya libertad está consagrada por los Derechos Humanos. Sin está libertad de pensamiento no puede haber auténtica libertad de expresión.

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