“Necesitamos un nuevo inicio”, afirma Josep Miró en el seminario sobre catolicismo en el mundo

En la tercera sesión del III Seminario Internacional “Situación y perspectiva del catolicismo en el mundo” que se est&aacute…

En la tercera sesión del III Seminario Internacional “Situación y perspectiva del catolicismo en el mundo” que se está celebrando bajo el título “Un movimiento social cristiano de liberación en tiempos del pontificado del Papa Francisco”, intervino este miércoles, 3 de julio, Josep Miró i Ardèvol, miembro del Consejo Pontificio para los Laicos y presidente de E-Cristians.

El título de la conferencia expuesta por Miró i Ardèvol fue el mismo que el del seminario “Movimiento social cristiano de liberación” y giró alrededor de la explicación de lo que era este movimiento que ha dado nombre al Seminario.

En un inicio el profesor Miró explicó el porqué de las palabras utilizadas como título: “Movimiento entendido como confluencia de personas, grupos, asociaciones y entidades de toda naturaleza jurídica, vinculados por los mismos fines, objetivos y métodos para alcanzarlos, actuando desde su especificidad y a la misma vez participando en la construcción del pensamiento y la acción común; social porque su acción se realiza en la sociedad y para la sociedad; cristiano ya que su acción se fundamenta en la doctrina social de la Iglesia y finalmente de liberación puesto que su fin es liberar a las personas de las estructuras de pecado”.

Seguidamente, el también director del Instituto del Capital Social de la Universidad Abat Oliba(INCAS) hizo una rápida radiografía histórica hasta llegar al periodo actual conocido como postmodernidad o, como él mismo definió, “sociedad desvinculada, ya que el vínculo ya no tiene valor en sí mismo, en la medida que no le beneficie a uno”. Otro problema propio de nuestros tiempos según el conferenciante ha sido el paso de una razón objetiva, es decir, aquello que permite dar un sentido global que facilita la existencia de un bien común compartido por todos, a una razón instrumental donde lo importante es el deseo propio delante los intereses de los demás.

Miró i Ardèvol prosiguió realizando un breve análisis de la situación actual argumentando la existencia de una “injusticia social manifiesta” y la existencia también de una ruptura generacional y política. Como ejemplo del primer tipo de ruptura puso el endeudamiento masivo o la crisis ambiental y en el segundo caso habló de la “traición de las elites” y como esto se podía ver reflejado en la corrupción y en la alianza de “las clases extractivas”.

‘Un nuevo inicio’

Después de analizar la situación, el presidente de E-Cristians pasó a comentar propiamente lo que pretendía este nuevo movimiento y como se podría llevar a cabo. Habló en primer término de la “necesidad de un nuevo inicio por el cual solo los cristianos presentamos una alternativa antropológica y cultural de suficiente peso para llevarlo a término ya que nos basamos en la razón objetiva y esta no está fragmentada”. Este nuevo inició, dijo Miró, se debía basar principalmente en pasar de una sociedad desvinculada a una sociedad responsable y en la aplicación de los grandes principios del cristianismo social como el bien común o el principio de subsidiariedad.

El director del INCAS pasó luego a explicar los diferentes ámbitos de acción de este nuevo movimiento. Empezó hablando de la batalla cultural y la necesidad de un proyecto cultural sólido basado en la cultura cristiana, es decir, en recuperar las fuentes y tradición de la cultura occidental.

Otro sector que mencionó fue el de la educación, más concretamente habló de la reconstrucción educativa y de la importancia que deben tener las familias al educar, en este punto, Miró añadió un argumento más sobre la importancia de las familias afirmando que: “el factor esencial para determinar la productividad a largo plazo es el capital humano, que está sujeto al rendimiento escolar y este a la vez depende de forma directa de las familias, por lo tanto vemos como las familias son muy importantes, también en el sentido económico ”.

‘La parroquia, sitio de fraternidad y acogida’

Prosiguió haciendo especial hincapié en la necesidad de la existencia de unas parroquias fuertes, dijo que: “la parroquia ha de ser vista como la comunidad básica del Pueblo de Dios y tiene que ser un sitio de fraternidad y acogida para todos”.

El último ámbito de acción que mencionó fue el de la política, afirmando que “un político debe ejercer las virtudes y practicar la amistad civil” y prosiguió diciendo que no existe un movimiento social cristiano de liberación sin la existencia de unas Juventudes Sociales Cristianas de liberación (JSCA). Finalmente sobre este tema el presidente de E-Cristians recordó que “el Cristianismo ha der ser una opción política en la plaza pública”.

El último punto que narró Miró fue la estrategia que debería llevarse a cabo, aunque como el mismo reconoció aún hay muchas cosas que pulir. En un primer lugar, habló de ver la crisis como una oportunidad y el no dar soporte al Imperium que nos gobierna, es decir, no disimular sus injusticias y contradicciones. Habló también de la necesidad de actuar de forma coordinada en todos los ámbitos y el hecho de gobernar desde abajo utilizando la presión de las alternativas como arma política. Para cerrar este punto, Miró utilizó una metáfora marinera en modo resumen “debemos tapar los agujeros de la embarcación a la vez que se rediseña y construye”.

‘Mucho camino por hacer’

A modo de conclusión el director del Institut del Capital Social afirmó que: “este proyecto va dirigido a todos aquellos que se definen como católicos, a aquellos que comparten una visión antropológica y moral de la Iglesia y finalmente a todos aquellos que quieren un mundo más justo, solidario y fraterno”.

Al terminar la conferencia se abrió un turno de preguntas donde Miró afirmó que: “lo que yo explico no es radicalismo, en todo caso son los hechos que son radicales” o también dijo que: “vivimos en una sociedad donde los criterios principales actuales; mercado, estado y contrato son antagónicos a los que rigen una familia como son solidaridad, fraternidad o confianza”.

La tercera sesión, transcurrida en el día de ayer, terminó con Miró i Ardèvol recordando a los asistentes que este es el trabajo de un periodo largo de maduración pero “aún hay mucho camino por hacer y en este camino deberán participar el mayor número posible de personas”.

Hazte socio

También te puede gustar