Nueva amenaza medioambiental: El ‘oscurecimiento global’

Coincidiendo con la petición realizada hace unos días por 24 grandes empresas de todo el mundo al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, pa…

Coincidiendo con la petición realizada hace unos días por 24 grandes empresas de todo el mundo al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, para que ratifique el protocolo de Kioto, y a los países industrializados para que adopten una estrategia global sobre emisiones, se ha dado a conocer una nueva amenaza medioambiental que sobrevuela el planeta: el ‘oscurecimiento global’.

 

El Congreso anual de la Unión Geofísica Americana, que se celebró en Montreal (Canadá) a mediados del pasado mes de mayo, puso al descubierto la gravedad de un fenómeno que despierta una creciente preocupación entre los científicos que lo vienen observando desde hace una veintena de años. Un fenómeno que va en aumento con el tiempo y que impacta sobre los ciclos del agua y afecta a la fotosíntesis, amplificando los efectos del calentamiento global estimado hasta ahora.

 

El efecto de este fenómeno fue observado por primera vez por Gerry Stanhill, un especialista en el diseño de regadíos en Israel. Comparando los registros de cantidad de luz solar actuales con los de 1950 se encontró con que ésta se había reducido en una cantidad considerable. Sus conclusiones vienen a coincidir con estudios más recientes que han utilizado diferentes métodos.

 

Descenso de la radiación solar

 

Se trata de la disminución de la radiación solar que llega a la Tierra, que ha descendido entre un 2 y un 3 por ciento por década entre los años 50 y 90, según diversos estudios. Se calcula que, en los últimos 40 años analizados, de los que se han facilitado datos, el descenso de la radiación solar podría ser del 10 por ciento.

 

En algunas regiones como Asia, Estados Unidos y Europa la disminución ha sido más acentuada, llegan a disminuir la luz solar, por ejemplo en Hong Kong, en un 37 por ciento. En conjunto, según los cientos de instrumentos de todo el mundo, la disminución de la radiación solar sobre la superficie terrestre ha sido del 2,7 por ciento por década entre 1958 y 1992.

 

Efecto de la actividad humana

 

Los científicos interpretan que el oscurecimiento progresivo de la Tierra es consecuencia directa del comportamiento humano, concretamente por la contaminación atmosférica. La combustión del carbón y el petróleo no produce sólo dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero, sino también pequeñas partículas de hollín, ceniza y compuestos de azufre.

 

Esta nueva amenaza para el medio ambiente, que es conocida con el nombre de ‘oscurecimiento global’, puede acabar convirtiendo nuestro mundo en un lugar más oscuro de lo que es en la actualidad. Nuestro planeta recibe hoy por hoy una media del 15 por ciento menos de luz que hace 50 años, mientras que la niebla que podemos percibir es aproximadamente un 3 por ciento más densa que hace 40 años, según indica Michael Roderick, un investigador de la Universidad Nacional de Australia en Canberra.

 

Roderick y otros investigadores australianos, presentes en el congreso, han determinado la disminución de la radiación del Sol utilizando instrumentos de medición especializados y también analizando la evaporación del agua.

 

Menos evaporación del agua y nubes más densas

 

Al mismo tiempo que la Tierra se recalienta, como indica la evolución de la temperatura global, lo lógico sería que la evaporación del agua aumentase también. Sin embargo, el equipo de Roderick ha podido comprobar que a menor radiación solar en la superficie del agua, se produce también una menor evaporación y en consecuencia menos precipitaciones.

 

Los investigadores constatan también que a pesar de la disminución de la radiación solar la superficie de la Tierra sigue calentándose, lo que para Beate G. Liepert, de la Universidad de Columbia, y otros colegas, supone que los aerosoles juegan un papel determinante en el oscurecimiento global.

 

Liepert ya había demostrado en 2002 que el calentamiento global aumenta la humedad en la atmósfera, lo que a su vez incrementa la capacidad de retención de agua en las nubes. Eso significa que las nubes, sin que lleguen a ser más abundantes, sencillamente se han hecho más densas porque el hecho de que retengan mayor cantidad de agua no implica que llueva más, lo que viene a demostrar que impiden el paso de la luz solar con mayor intensidad.

 

El efecto de las partículas

 

Otra explicación de la disminución de la radiación solar es el aumento de la cantidad de micro partículas contaminantes en el aire, lo que implica que los rayos de Sol chocan con ellas y rebotan hacia el espacio, disminuyendo así la radiación solar sobre la Tierra.

 

A pesar de ello, la disminución de la radiación solar no se produce únicamente en las zonas geográficas más contaminadas, ya que en otras regiones limpias, como la Antártida, el oscurecimiento también ha sido constatado.

 

Alerta de los científicos

 

En cualquier caso, el ‘oscurecimiento global’ preocupa cada vez más a la comunidad científica, que ya ha alertado de que, independientemente de los procesos asociados al fenómeno, éste tiene consecuencias negativas sobre la vida: El ‘oscurecimiento global’ impacta sobre el ciclo del agua, reduciendo la evaporación y, en consecuencia, las precipitaciones, lo que resulta particularmente grave para las regiones más áridas. Al mismo tiempo, el fenómeno afecta también a la fotosíntesis, tal como ha explicado Roderick, afectando así a los bosques, a la agricultura y a la vegetación planetaria en su conjunto.

El escenario previsible para las próximas décadas, si no se producen cambios en la actual política medioambiental de la comunidad internacional, será el de un planeta no sólo más contaminado, caluroso y desértico, sino también con menos luz.

Hazte socio

También te puede gustar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>