Nueva avalancha de 700 inmigrantes en Melilla: Los controles y expulsiones no son ‘la solución’

La última avalancha de unos 700 subsaharianos sobre la valla de Melilla en la madrugada de este lunes, 3 de octubre, se saldó con numerosos ‘sin papel…

La última avalancha de unos 700 subsaharianos sobre la valla de Melilla en la madrugada de este lunes, 3 de octubre, se saldó con numerosos ‘sin papeles, cuatro guardias civiles y tres soldados heridos, mientras alrededor de 350 inmigrantes consiguieron entrar en la ciudad autónoma tras saltar uno de los tramos de máxima altura del ‘muro’.

 

Mientras el presidente de Melilla insiste en que la solución a este problema depende del Gobierno marroquí y también se argumentan las expulsiones como remedio, la única solución viable a corto o medio plazo, como paso intermedio al pleno desarrollo de los países implicados, podría ser la creación de una ‘zona franca’ subsahariana supervisada por la Unión Europea que permita la inversión y el libre comercio con Europa.

 

Según informaron fuentes policiales, unos 700 inmigrantes asaltaron de madrugada el doble perímetro fronterizo de Melilla y, según otras fuentes, alrededor de 350 de ellos lograron entrar en la ciudad autónoma, cuya frontera con Marruecos, al igual que la de Ceuta, fue reforzada recientemente con la presencia de 240 soldados españoles en cada una de ellas.

 

Por encima de los 6 metros

 

El nuevo asalto se produjo sobre las 5.30 en la zona de Barrio Chino, donde la valla está recrecida a seis metros de altura desde hace unos 15 días, y no en la habitual del bosque de Rostrogordo, con sólo tres metros. Varios tramos de la valla cedieron ante el empuje de los subsaharianos. Los asaltantes incluso llegaron a quitar los pivotes que la sustentan.

 

La policía marroquí sólo disponía de un pequeño retén de la Gendarmería en su territorio que nada pudo hacer para evitar la avalancha. Por su parte, la Guardia Civil tuvo que hacer uso de material antidisturbios y en los incidentes se produjeron más de 150 heridos, aunque al parecer ninguno de gravedad, por lo que se ha decretado el Estado de Emergencia Sanitaria. Efectivos sanitarios atendían a primera hora a numerosos inmigrantes en las inmediaciones de la Comisaría de Policía, fundamentalmente víctimas de cortes y fracturas.

 

También cuatro soldados y tres guardias civiles resultaron heridos por las piedras lanzadas por algunos de los ‘sin papeles’, que según testigos presenciales, mostraron una especial virulencia.

 

Más de 200 ‘sin papeles’ se encuentran en la comisaría y otro centenar están siendo atendidos en centros sanitarios o están desperdigados por la ciudad. Fuentes de la Guardia Civil no descartan que, aprovechando la situación actual en la ciudad, se produzca un nuevo asalto en las próximas horas.

 

Tres en menos de una semana

 

El asalto de inmigrantes ocurrido este lunes en la valla de Melilla es el tercero masivo registrado en menos de una semana en el perímetro fronterizo de esta ciudad autónoma y el primero desde que el Gobierno ordenara el pasado día 29 el despliegue del Ejército en las fronteras de Ceuta y Melilla. El pasado jueves, cinco subsaharianos murieron en la frontera que separa Ceuta de Marruecos cuando más de 500 inmigrantes intentaron atravesar la frontera española. Tras este incidente, el Gobierno de Rodríguez Zapatero movilizó a 480 soldados para apoyar a la Guardia Civil en estos pasos fronterizos.

 

El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha insistido tras conocer el nuevo asalto en que la solución a este problema tiene que venir del lado marroquí, dado que es su responsabilidad. Imbroda indicó que desconoce, de momento, los inmigrantes que han conseguido pasar a la Ciudad Autónoma, y señaló que él ya dijo que "no era solución que se desplegara el Ejército" del lado español de la valla y que esa medida "podía ser incluso un problema". "La solución siempre tiene que venir del otro lado de la frontera", señaló el representante de Melilla.

 

Expulsión y control no son ‘la solución’

 

Sin embargo, ¿son la intervención de Marruecos y la expulsión la solución? Todo parece apuntar a que no se conseguirá solucionar el problema únicamente con estas medidas, aunque el Gobierno marroquí debe también frenar el creciente fenómeno.

 

El territorio marroquí es muy grande y este tipo de controles se hace difícil, con lo que se entraría en una dinámica de ‘control-intento de burlar el control’ que no acabaría con las avalanchas de ‘sin papeles’ que pretenden llegar a territorio español por una vía o por otra. Otro tanto sucede con las expulsiones, son un círculo vicioso que hace que los expulsados vuelvan a intentarlo en otra ocasión.

 

Siguen llegando pateras

 

Cabe recordar que, en este sentido, continúan los desembarcos de pateras en las costas españolas. Sin ir más lejos, en las últimas 24 horas más de 200 inmigrantes, 21 de ellos menores de edad, desembarcaron en las costas de Granada y Almería.

 

Todo parece indicar que una respuesta de justicia total final, basada en fomentar el desarrollo de todos los países afectados por una emigración masiva, sería la solución a adoptar para acabar con el problema; una solución, sin embargo, a largo plazo.

 

La opción más viable

 

Sin embargo, mientras tanto, una solución más viable a corto o medio plazo por parte de la Unión Europea podría ser la iniciativa de crear un ‘cinturón’ de desarrollo en el África subsahariana, una especie de ‘región’ vinculada económicamente a la UE, que hiciera las veces de zona franca con dos motores básicos: las inversiones y el libre comercio con Europa. La iniciativa no sería algo novedoso, dado que es un sistema que, por ejemplo, ya practica Israel en relación con Estados Unidos.

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