Núria de Gispert, sobre la reforma del Código Civil catalán: “es intervencionista, contraria al espíritu del Derecho Civil”

El Parlamento catalán aprobó el pasado miércoles, 14 de julio, el proyecto de ley del libro segundo del Código Civil de Ca…

El Parlamento catalán aprobó el pasado miércoles, 14 de julio, el proyecto de ley del libro segundo del Código Civil de Cataluña, que trata aspectos relativos a la persona y la familia. Entre otras cuestiones, la reforma aprobada apuesta por la custodia compartida de los hijos en caso de separación, exceptuando los casos en que se den circunstancias que lo desaconsejen.

Sin embargo, el texto reformado no está exento de aspectos polémicos, como el concepto de familia, donde se mezcla todo, el modelo deseable de familia con las diferentes situaciones a que llevan las familias desestructuradas; o la desaparición del concepto de ‘padres’ que se sustituye por el de ‘progenitores’. Con el nuevo texto ya no hay ‘padre’ o ‘madre’, sino ‘progenitor’.

Otra cuestión que ha provocado rechazo, por lo que supone de injerencia en el ámbito de la vida privada de las familias, es la obligación de los padres a comunicar al hijo adoptado que no son sus padres biológicos antes de que éste cumpla los 12 años. ¿Por qué antes de los 12? ¿Por qué no a los 13 ó a los 18?, se preguntan los expertos en el tema.

La ampliación del Código Civil catalán contempla asimismo la obligación de los padres de hacer un programa de compromiso con el hijo adoptado. Se trata de una concepción contractual de los compromisos humanos, algo que también es discutido.

“Intervencionismo e intromisión”

Una de las voces autorizadas que han criticado la aprobación del nuevo proyecto de ley del Código Civil de Cataluña es la de Núria de Gispert, miembro de la Academia de Jurisprudencia y Legislación de Cataluña, ex consejera de Justicia de la Generalitat y diputada del Grupo de Convergència i Unió (CiU) en el Parlamento catalán.

De Gispert considera que la reforma “es intervencionista y contraria al espíritu del Derecho Civil catalán” y que el texto aprobado “tiene graves injerencias en la vida privada de las parejas”, según ha manifestado en esta entrevista concedida a ForumLibertas.com.

De forma genérica, ¿qué opina de la reforma del Código Civil que ha aprobado el Parlamento catalán y de la oportunidad de hacerlo ahora?

La reforma se inició en la pasada legislatura y ha sufrido múltiple cambios. El texto que tramitó el Parlamento de Cataluña era como mínimo el tercer anteproyecto y, en una parte importante de su regulación, el Tripartito no tenia una opinión común, cosa que ha comportado durante su debate a lo largo de 18 meses un cierto caos. Especialmente, en el título correspondiente a la regulación de la familia. Un ejemplo de ello es que se auto enmendó su propio texto, presentando 183 enmiendas. CIU presentó 190.

¿Cuáles son a su entender los puntos más conflictivos?

En primer lugar, es una ley intervencionista, contraria al espíritu del Derecho Civil catalán, que tiene como principio informador la libertad de las partes, su autonomía. Tiene graves injerencias en la vida privada de las parejas y es excesivamente proteccionista.

Además, tiene un lenguaje complejo, de difícil comprensión, se han modificado conceptos como los siguientes: padre y madre por progenitores; potestad de los padres por responsabilidad parental; marido y mujer por cónyuges; custodia por guarda. En su tramitación ha mejorado, pero una ley civil ha de ser clara, breve e inteligible.

Un tercer aspecto es que su ‘pecado original’ ha sido presentar una ley de 300 artículos, cuando los cambios de su antecedente legal han sido en unos cincuenta. Tenían que haber presentado seis proyectos de ley separados y su tramitación se hubiera hecho mucho mejor, habría sido más clara y se habrían podido debatir mejor y más profundamente los cambios.

En concreto, ¿cómo afecta esta nueva norma a la concepción de familia tradicional y cómo valora esa nueva calificación de ‘progenitores’ sustituyendo a la de ‘padres’?

Afecta en el sentido de que la ley intenta trasladar la idea de que la familia y su concepción clásica ha cambiado, que se han de regular todos los tipos de familia: tradicional (padres, madres e hijos); la pareja estable con o sin hijos; la monoparental; la formada por personas del mismo sexo; la reconstituida (segundas y terceras parejas con hijos comunes y no comunes), etc.

Significa que para la ley todos los tipos de familia son iguales; por tanto, igual regulación. Yo creo que no es así, que se han de regular las diferencias y respetarlas, pero no ponerlas en un mismo saco. Por otra parte, el hecho de cambiar el concepto de padre o madre por progenitor se debe a las nuevas familias formadas por parejas homosexuales. Éste ha sido el motivo, cuestión que no comparto.

Ante el hecho contemplado en la reforma de que los padres han de comunicar a los hijos adoptados esa condición antes de los 12 años, ¿qué opina?, ¿considera que queda malograda la libertad de los padres?

Es un ejemplo más de injerencia, de intromisión en la libertad de los padres de decidir cuándo y cómo deben decir a su hijo su condición de adoptado. Es una imposición que no lleva a ninguna parte, pues no es perseguible. Una cosa es el derecho de los hijos a conocer sus orígenes y otra es establecer imposiciones, como si los padres fueran todos menores de edad y necesitaran seguimiento, protección, etc.

En cuanto al programa de compromiso que han de hacer los padres con el hijo adoptado, ¿cómo evalúa esta decisión de tipo contractual en el ámbito de la familia?

Negativamente, por lo que significa de intromisión y de intervencionismo. Pero como ya he dicho no es perseguible, ni nadie comprobará si se ha cumplido. Es un brindis al sol que lo único que demuestra es una forma o modelo de sociedad y de familia que no comparto.

¿Qué aspectos positivos destacaría de la reforma?

Hay que decir que, a pesar del lenguaje complejo que respira el texto, la parte regulada de los “efectos de la separación, divorcio o nulidad del matrimonio” ha mejorado mucho respecto al texto original y tiene algunos aspectos positivos relacionados con la guarda y relaciones personales de los padres con sus hijos en caso de divorcio.

Es positiva la introducción del plan de parentalidad que han de presentar los padres por separado y donde han de hacer constar los compromisos que asumen respecto de la guarda, el cuidado y la educación de sus hijos. Esto facilitará la decisión judicial en caso de desacuerdo, que a su vez tendrá en cuenta una serie de criterios que establece la ley y que pone al alcance del juez sobre la forma de ejercer la guarda, criterios que serán ponderados y que tienen que ver con la vinculación afectiva, la aptitud y la actitud de los padres, tiempo de que disponen, opinión de los hijos…etc. Todos ellos ayudaran a decidir mejor la forma de compartir los padres la guarda y custodia de sus hijos en caso de divorcio o separación.

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