Otra señal alentadora: la Corte Europea de DD.HH. falla en favor de la libertad de expresión de los activistas provida

En épocas como la actual en que el relativismo se ha convertido en una verdadera dictadura que un fallo judicial venga a amparar el derecho de los objetores a la práctica del aborto constituye un poderoso instrumento técnico y moral para sostener el trabajo en favor de la vida

Bienvenidos los fallos judiciales en favor de la vida Bienvenidos los fallos judiciales en favor de la vida

Las agencias de noticias en los últimos días nos dieron cuenta que el caso en cuestión se refiere a la prohibición de distribuir hojas informativas contra el aborto en los alrededores de una clínica abortista y publicar en un sitio web los nombres de los médicos que regentan la clínica. La CEDH ha dictaminado que dicha prohibición viola el derecho del activista provida a la libertad de expresión.

Esta decisión es particularmente bienvenida porque la CEDH en su jurisprudencia no siempre ha apoyado la libertad de expresión provida, sobre todo si se compara con los casos relativos al activismo y los discursos a favor del aborto.

En julio de 2005 y como parte de una campaña provida, el Sr. Annen distribuyó hojas informativas en las inmediaciones de una clínica que realiza abortos. Los folletos daban cuenta, en negrita, de que los dos médicos que dirigen la clínica, cuyos nombres completos y direcciones eran mencionados, realizaban “abortos inmorales”. Esta afirmación iba seguida de una explicación en letras más pequeñas indicando que los abortos estaban autorizados por el legislador alemán y no estaban sometidos a responsabilidad penal. Y continuaba: “La autorización legal protege al “doctor” y a la madre de la persecución penal, pero no de su responsabilidad ante Dios.”

La parte posterior de las hojas incluía la siguiente frase: “El asesinato de seres humanos en Auschwitz era inmoral, pero el Estado NS, éticamente degradado, permitió el asesinato de personas inocentes no sujetándolo a responsabilidad penal”. Esa frase iba seguida de una referencia a un sitio web dirigido por el Sr. Annen, www.babycaust.de, que incluía una lista de los “doctores del aborto”, entre ellos los dos médicos que dirigían la referida clínica.

En enero de 2007 un tribunal regional ordenó el Sr. Annen que dejase de distribuir en las inmediaciones de la clínica hojas informativas que contuviesen los nombres de los médicos y la afirmación de que allí se realizaban abortos inmorales. El tribunal también ordenó el Sr. Annen que dejase de mencionar los nombres y direcciones de los dos doctores en la lista de “doctores de aborto” en el sitio web dirigido por él.

En su decisión, la Corte Europea de Derechos Humanos ha considerado que los tribunales alemanes no lograron encontrar un equilibrio justo entre el derecho del Sr. Annen a la libertad de expresión y los derechos de los médicos relativos a la personalidad.

Como cuestión de principio, la Corte subrayó que “no puede haber ninguna duda en cuanto a la aguda sensibilidad de las cuestiones morales y éticas que plantea el tema del aborto o en cuanto a la importancia de los intereses públicos en juego”. Por lo tanto, la libertad de expresión en lo que se refiere al aborto debe ser objeto de una plena protección.

La Corte observó, entre otras cosas, que en los folletos se dejaba claro que los abortos realizados en la clínica no estaban sujetos a responsabilidad penal. Por lo tanto, la afirmación de que en la clínica se realizaban “abortos inmorales” era correcta desde el punto de vista legal.

En cuanto a la referencia al Holocausto, la Corte considera que “el recurrente no equiparó -al menos, explícitamente- el aborto con el Holocausto”, pero esta referencia debe entenderse como “una forma de crear conciencia sobre la idea general de que la ley puede divergir de la moralidad .

En cuanto a la orden al Sr. Annen para que dejase de incluir en la lista de su página web los nombres de los médicos que dirigían la clínica, la CEDH señala que los tribunales alemanes no examinaron los contenidos específicos de la página web, por lo que incumplieron las reglas conformes con los requisitos de procedimiento del artículo 10.

La Corte falló que Alemania debe pagar al Sr. Annen 13.696, 87 euros en concepto de costas y gastos.

Los jueces Yudkivska y Jäderblom han expresado conjuntamente un voto particular disidente.

Esta sentencia de la Sala no es definitiva. En un plazo de tres meses desde su notificación, cualquiera de las partes puede solicitar que el caso se remita a la Gran Sala de la Corte.

Por más que el fallo podría ser apelado constituye una sentencia de gran importancia a nivel de la Unión Europea, que sentará precedente en la materia incluso más allá de Europa. En épocas como la actual en que el relativismo se ha convertido en una verdadera “dictadura”, es decir, cuando se pretende impedir y hasta sancionar penalmente en algunos Estados toda expresión que cuestione por ejemplo el no respeto al derecho a la vida, o el matrimonio entre personas del mismo sexo, que un fallo judicial venga a amparar el derecho de los objetores a la práctica del aborto constituye un poderoso instrumento técnico y moral para sostener el trabajo de los provida.

Por ello lo del título: otra señal alentadora en el camino correcto de proteger la libertad de expresión y el trabajo que vienen cumpliendo muchas organizaciones de derechos humanos, que lo hacen de manera integral y no sesgada a favor sólo de algunos.

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