Padre Jony: Después de Jesucristo, el ‘rock and roll’

El rap, el hip hop y el rock and roll cristianos están de moda en Estados Unidos. El último trabajo de Kanye West, Late registration, ha…

Forum Libertas

El rap, el hip hop y el rock and roll cristianos están de moda en Estados Unidos. El último trabajo de Kanye West, Late registration, ha sido recientemente considerado por la crítica estadounidense como el mejor disco del año y el artista ha sido portada de la revista TIME. Rimas espirituales contra las drogas, la adicción al sexo, la discriminación o la explotación compiten en el mercado musical con las típicas letras que exaltan el hedonismo extremo e incitan a la violencia o al consumo indiscriminado de todo tipo de sustancias estupefacientes.

El panorama de la música rock en España es bien distinto. A duras penas, con mucho esfuerzo personal, algunos profesionales que no encajan en el maremagnum musical convencional de la trasgresión intentan sacar al mercado unos trabajos discográficos inspirados en la solidaridad y los valores. Es el caso, entre otros, de Don José, Gaby and Company o Luis Alfredo, que además de ser compositor y cantante es el promotor de Producciones de la Raiz, una auténtica cantera de artistas cristianos en todo el mundo.

En Cataluña, una de las pocas ‘sorpresas’ de este nuevo fenómeno dentro del mercado de la música rock se llama Padre Jony. Sin dejar sus obligaciones con los fieles, Joan Enric Reverté, rector de las parroquias de El Masroig, El Molar y El Lloar, en la comarca del Priorat, alterna sus mensajes cristianos a los feligreses con otro tipo de mensajes también basados en el amor, el de Jesucristo, pero subido encima de un escenario. Las letras de sus canciones son más ‘eléctricas’ que sus palabras del Evangelio en misa, más heavys, y van acompañadas del rasgado y en ocasiones desgarrado grito de las guitarras y de tal entrega que, al día siguiente de una actuación, al sacerdote rockero apenas le queda voz para regalar a sus fieles.

Además de esta peculiar dualidad que practica el Padre Jony sacerdote y el Padre Jony rockero, otras dos cuestiones han motivado que ForumLibertas.com se acercara a él. Por una parte, hay que resaltar el creciente interés que ha despertado entre los medios de comunicación. Prácticamente todas las cadenas de televisión, las públicas y las privadas, han contado con la presencia de este original sacerdote y músico. Otro tanto se puede decir de la radio y la prensa.

Por otra parte, está su proyecto de crear una fundación que lleva el mismo nombre que el trabajo discográfico que ha lanzado al mercado, Provocando la paz. Se trata de un gesto de solidaridad compartido con Manos Unidas mediante el cual se está poniendo al alcance de los jóvenes de un municipio de las afueras de Guatemala capital la posibilidad de no acabar formando parte de las ‘maras’, esas bandas de adolescentes delincuentes que no dudan en disparar a matar si la ocasión así lo requiere. Todo el dinero que obtiene la Fundación por diferentes vías está íntegramente destinado a intentar ‘recuperar’ a esos jóvenes.

Con el Padre Jony, además de hablar de sus dos grandes vocaciones, la religión y la música, hemos echado también un breve vistazo a algunos de los temas que están generando debate actualmente entre la opinión pública española.

– ForumLibertas.com (FL): La primera vez que vi una fotografía tuya me recordó inmediatamente a Rosendo. Él ha realizado un largo recorrido hasta llegar donde está: Ñu, Leño y su rock urbano, en solitario… Ahora, con una banda con la que se permite incursiones en estilos como el reagge, Rosendo está en plena madurez creativa y musical. ¿Qué cosas tenéis en común y cómo crees que evolucionará tu carrera musical?

– Padre Jony (PJ): En común tenemos lo más esencial, la música. Y sobre todo la pasión por el rock. Tuve la oportunidad de conocerle en Vigo, compartiendo escenario. Toda la vida siguiendo su trayectoria musical como un punto de referencia en el ámbito del rock estatal y… compartir escenario con él fue un motivo de satisfacción muy grande y fue una noche inolvidable. Tuvimos la oportunidad de hablar y él estaba alucinado, en el sentido de que nunca se le hubiera ocurrido imaginar que dos formas de vivir la música tan diferentes se podrían compaginar de esta manera. Le expliqué quién era, lo que hacía y porqué lo hacía, mis inquietudes sociales, mi inconformismo ante cuestiones concretas. Conectamos en algunos aspectos de temática social y le regalé mi disco.

– FL: ¿Le sorprendió que el rock pudiera ser también un vehículo del mensaje cristiano?

– PJ: Sí, sí, la verdad es que estaba muy sorprendido porque no hay apenas referentes y, además, no tenía ni idea de lo que podría pasar después en el escenario. Luego la actuación fue muy bien y conectamos perfectamente con el público. Vigo tiene una gran tradición de rock y había muchísima gente. Mi misión era preparar a esa gente y animarlos para la actuación de Rosendo, que venía a continuación.

– FL: Difícil misión. El telonero no siempre es bien recibido cuando se desea escuchar a la estrella, y debe demostrar que tiene una cierta calidad…

– PJ: Sí, difícil misión, pero conectamos muy bien y el público estaba entregado. Había un poco de expectación, pero la gente vio que el nivel era bastante bueno, que era rock and roll, y disfrutaron al máximo.

– FL: Además del contenido de las letras, ¿qué diferencia a un roquero cristiano de uno convencional?

– PJ: El jardín interior. Yo diría que voy contando experiencias de la vida. Van apareciendo una serie de inquietudes sociales que llevo dentro y de problemas que he conocido en primera persona, como cuando estuve, por ejemplo, en África o Centroamérica haciendo colaboraciones misioneras. También hay temas humanos y temas espirituales que yo considero fundamentales. Hago mi trabajo desde una madurez humana, cristiana y también social. Intento transmitir lo mejor que llevo dentro a través de la música: el sentido de la vida, mis valores humanos y cristianos, mis ideales, y todo aquello que me motiva para continuar adelante en la vida.

– FL: Rock and roll, heavy metal, hip hop, rap. Estilos de música alteradores de neuronas en conciertos y discotecas. ¿Cómo andan las neuronas de los jóvenes que van a tus directos?

– PJ: A mí me interesa más el aspecto de comunicación que tiene la música. Es un instrumento universal de comunicación y por eso me ayuda a comunicarme, sobre todo con la gente joven. En mi proyecto hay diferentes niveles de profundización. Uno es el de emoción-impacto, que puede ser un concierto. Otro tipo de emoción es a nivel reflexivo, cuando uno puede escuchar tranquilamente el disco, en casa, en el coche, y puede profundizar más si se fija en las letras, o más aún si se fija en las introducciones que he puesto en cada una de las canciones, en el libro que acompaña el disco, donde cuento aquellas experiencias de la vida que las han motivado y donde explico también algunas citas bíblicas. Y se puede profundizar aún más si se entra en la página web, si se colabora en algún aspecto con la fundación, en la campaña que promuevo. Probablemente, nunca sabré el alcance de todo lo que estoy haciendo. Me llegará en pequeñas dosis de gente que a lo mejor después del concierto me viene a contar alguna experiencia, o parándome por la calle, pero el alcance de lo que pasará no sé si lo conoceré. Es una semilla extendida y sembrada que no sé el fruto que dará.

– FL: ¿Cómo valoras en porcentaje el contenido de tus letras comparado con la música?

– PJ: Lo primero que me ha motivado ha sido la experiencia de la vida. Algo que me quemaba por dentro y que he traducido en forma de canción, aunque también he cuidado al máximo lo que es el apartado musical, por eso he trabajado con buenos profesionales. Me he acercado con mucho respecto al mundo de la música y a fuerza de entrar en contacto con otros músicos conocí al productor, Carlos López. Él ha coordinado más la parte musical, los arreglos, ha buscado unos buenos estudios, los profesionales concretos que me han ayudado en la grabación del disco. A la hora de ponerlo en escena, en directo, lo hemos cuidado al máximo. O sea, yo creo que ha sido un poco de las dos cosas, aunque quizás pondría en primer lugar los contenidos, la experiencia de la vida y las letras cuidadas al máximo. Eso sí, para mí son las dos importantísimas y se complementan.

– FL: Volviendo a los inicios, a tus primeras motivaciones, ¿me puedes hacer una radiografía sobre cómo empieza tu pasión paralela por la música y por Jesucristo? ¿De dónde surgió la motivación?

– PJ: De bien pequeño ya recibí una educación cristiana. Yo diría que las dos vocaciones, la sacerdotal y la musical, nacieron en la misma época. Que yo recuerde, a los ocho años ya tuve la primera ilusión de ser sacerdote. También quería ser ciclista. A esa edad empecé a tocar la guitarra y a aprender a cantar.

– FL: ¿Por influencia familiar?

– PJ: No, que va, se me ocurrió y ya está. Es posible que el contacto con la parroquia…, o los sacerdotes que tenía alrededor fueron un buen testimonio…, o porque la llamada de Dios se manifiesta de diferentes maneras. Claro que todo esto tenía que madurar muchísimo, tanto en lo musical como en lo sacerdotal. Después, cuando empecé a salir y asistir a conciertos y discotecas, a los 16 años, me aficioné al rock. Baron Rojo, Obús, Ángeles del Infierno, Tritón: todos ellos son grupos que me influyeron. Vi en ese género musical una comunicación especial que me tocaba profundamente, que traspasaba lo que es el cuerpo y me llegaba al alma. El inconformismo y la contracultura que comportaba también me gustaban. Comprobé que este estilo tenía una gran capacidad comunicativa. Entonces, al cabo de poco, con mis primeros ahorros, me compré mi primera guitarra eléctrica.

– FL: ¿Siempre han ido parejas las dos vocaciones en tu camino?

– PJ: Sí, siempre he cultivado las dos vocaciones. He dejado que vayan fluyendo dentro de mí, aunque, ahora, al aparecer este disco, se hace más visible el aspecto musical.

– FL: Estábamos en tu adolescencia…

– PJ: Bien, en esa época, al salir y ver lo que había, me di cuenta de que no todo lo que abunda en la noche es fiesta y alegría, sino que también descubrí que había mucha desorientación, drogas, alcohol, violencia… y yo era muy joven. Sin embargo, estaba convencido que tenía que hacer algo por aquellos chavales. Me decidí entonces a entrar en el seminario de Tortosa y allí cultivé más la vocación musical, hasta el punto de formar el primer grupo, Seminari Boys, con otros seminaristas. Pero, fue precisamente entonces cuando un hecho me decantó en una dirección concreta: a mi compañero, con el que había ido al colegio de pequeño, lo encontraron muerto en la calle por una sobredosis. Eso fue el empuje definitivo. Sabía que por él ya no podía hacer nada, pero sí por los que se estaban abriendo camino en la vida: niños, adolescentes, jóvenes. Para que pudiesen tener unos ideales, un sentido de la vida, y no acabasen como mi compañero. Se convirtió en una de mis prioridades como sacerdote.

– FL: El contenido del mensaje de Cristo tiene un fuerte componente de sacrificio, que es una batalla perdida ante el mensaje hedonista que se transmite en la sociedad actual: placer inmediato, culto al cuerpo, prototipo de imagen ideal que excluye al ‘diferente’, consumismo exagerado, ese ‘lo quiero y lo quiero ya’. ¿Crees que realmente es tan difícil que cale el mensaje crístico entre los más jóvenes ante esta cultura del ‘todo vale’?

– PJ: Yo siempre he sentido la vocación de acercarme a los que están más lejos, a los que están más desorientados y a los que más lo necesitan, sobre todo en el caso de los jóvenes. Por eso me planteo qué está pasando en nuestra sociedad, la Occidental. Creo que la Iglesia, por ejemplo, está cada vez más distanciada de los jóvenes, o los jóvenes más distanciados de la Iglesia, según como se mire. A mi me parece que el mensaje de Cristo no llega a la mayoría de los jóvenes de esta sociedad. Lo único que llega por parte de la Iglesia son algunas cuestiones sociales o morales, algunas cuestiones puntuales. Y me planteo lo esencial: intentar transmitir lo más importante que hay en la vida, que creo que es Jesucristo y su mensaje. Si no se tiene eso, lo demás se vive como una carga muy pesada, porque no se entiende nada. Transmitir eso es para mí lo esencial, porque es lo que a mí me mueve y tiene que mover a cualquier cristiano: Encontrar el tesoro de tu vida.

– FL: Cargar sobre la Iglesia, como se suele hacer, toda la responsabilidad de que el mensaje de Cristo no llega a los jóvenes es también una forma de exculpar la parte de responsabilidad que en ese sentido tienen los padres y los políticos, por ejemplo, ¿no? Porque el mensaje de Cristo tiene que ver, entre otras cosas, con la transmisión de valores éticos que cada vez están más devaluados en esta sociedad. “No hagas a los demás aquello que no te gustaría que te hicieran a ti”: algo tan sencillo como esto, que formaba parte de la educación en el seno de la familia, es prácticamente ignorado ahora por los jóvenes. Ante esta realidad, ¿la Iglesia lo tiene difícil?

– PJ: Sí, evidentemente, se ha roto lo que es la transmisión de valores, tanto humanos como espirituales y cristianos dentro de la sociedad, dentro de la familia, dentro de la escuela, donde está cada vez peor. Creo que sí, que la Iglesia lo tiene muy difícil. Pero, también creo que cuando surgen nuevos retos se han de abrir nuevos caminos. Eso es lo que yo intento.

– FL: Puntos de referencia para los jóvenes, como es el caso de artistas o personajes popularmente admirados, pueden ayudar a cambiar las cosas en este sentido. Ante la necesidad de que surjan más puntos de referencia con valores éticos, ¿cómo ves tú la situación actual?

– PJ: Creo que sí, que hacen falta muchos más puntos de referencia, sobre todo en el mundo de los jóvenes. Los adolescentes se están abriendo camino y necesitan marcarse objetivos, puntos de referencia que les ayuden a seguir un camino con el que se identifiquen. Por eso, la misión de los cristianos es aportar lo que nos dijo Jesucristo: “vosotros sois la luz del mundo, la sal de la Tierra, la levadura dentro de la masa”. Y eso es lo que deberíamos de ser.

– FL: ¿Crees que abundan los cristianos que podrían llevar a cabo esa tarea y que no lo hacen por aquello de ser ‘políticamente correctos’, por no ir a ‘contracorriente’?

– PJ: Yo respeto todas las opciones y opiniones. Cada uno debe valorar su vida y, a veces, es difícil cuando están ahí arriba. Pero también creo que cada persona que se manifiesta cristiana tendría que ser coherente con su vida, dar testimonio y dar ‘luz’ siempre que pueda. A veces será difícil manifestar directamente su fe, pero otras podrá apoyar algunas iniciativas en las que crea. A mí me está ocurriendo: personas anónimas y cristianas que a lo mejor no se pueden manifestar en su día a día, pero que intentar apoyar mi proyecto porque ven que puede ayudar a personas necesitadas.

– FL: Cambiando de tercio, ¿qué han aportado a tu música las experiencias vividas como misionero en Guinea Ecuatorial, Honduras y Guatemala, de las que hablabas al principio de la entrevista?

– PJ: Bueno, en realidad estuve en Guinea Ecuatorial y en Honduras, porque Guatemala es donde llevamos a cabo el proyecto de la primera operación enlace. Creo que mi experiencia en otros lugares, en países de misión, fue más bien un compartir. Compartir experiencias con la gente y obtener un enriquecimiento personal. Esos dos meses en Honduras y otros tantos en Guinea Ecuatorial fueron un intercambio que me enriqueció como persona y como sacerdote, espiritualmente; pero también como músico, porque allí donde iba me impregnaba de la cultura que tenían, de su música, de sus danzas y compartía al mismo tiempo con ellos mi propia música. Ese intercambio lo plasmé en el tema La solidaridad, donde incluyo un fragmento en lengua ‘fang’, que es la lengua que hablan en esa zona de África. Es como si me dijeran que tengo razón en lo que estoy haciendo y lo dijeran a su manera, bailando y cantando en su propia lengua. También reflejo una serie de experiencias que tuve allí y que, por una parte, remarcan temas esenciales o problemas graves para nuestro mundo como el hambre, la miseria y la globalización macroeconómica, y, por otra parte, toda la problemática de la guerra, el terrorismo, la violencia, las dictaduras… Todo eso va apareciendo. Sin embargo, no me quedo sólo ahí. Planteo también una esperanza. En todos mis temas hay también una sobrecarga de esperanza. De la misma manera que he podido ver allí una serie de problemas graves, también he visto que hay una serie de personas al lado de aquella gente que sufre, que no están solos. Así, denuncio por una parte, pero también planteo alternativas y hablo de la esperanza.

– FL: Explícanos algo de tu proyecto, de la fundación Provocando la Paz.

– PJ: Para mi es muy importante. Es un modelo de proyecto musical comprometido. El objetivo de Provocando la Paz es el de promover la paz y la solidaridad, que hoy en día no se contemplan de forma lógica, sobre todo entre los jóvenes. Tiene varios campos abiertos: Uno es el de la sensibilización sobre estos dos temas. En este sentido, estamos promoviendo una campaña, junto con Manos Unidas, para la cancelación de la deuda externa en los países pobres. Recogemos firmas en los conciertos, pero también en las delegaciones de Manos Unidas y en otros acontecimientos que hacemos públicamente. Creo que son pequeños gestos que ayudan a sensibilizar sobre la justicia social. Además, ofrecemos charlas-coloquio en institutos y colectivos de jóvenes. Otro campo es la financiación de proyectos solidarios. También trabajamos con Manos Unidas, porque hacen más de 800 proyectos al año y tienen mucha experiencia. Hemos establecido una primera operación enlace en una zona de Guatemala donde muchos niños y jóvenes están cayendo en la delincuencia, en los grupos que se llaman ‘maras’ allí. Lo que intentamos es dar una alternativa a estos niños y jóvenes, fomentando la educación.

– FL: Retomamos la música. ¿Qué esperas de tu futuro musical? ¿Y del espiritual?

– PJ: Pues me imagino en manos de Dios, como siempre. Como soy una persona de fe, iré allí donde Él me lleve. A esto se le puede llamar ‘xeniteia’, que es una tradición espiritual que se remonta a Abraham y que empieza en el momento en que Dios le dijo “sal de tu tierra y ves allí donde te mostraré”. Creo que todos participamos un poco de esta cualidad en la vida y más como creyentes. Yo con más razón, como sacerdote y por hacer este proyecto. Iré allí donde Dios quiera que vaya.

– FL: En cualquier caso, ¿te ves como Mick Jagger, sesentón y dando calculados saltitos sobre los escenarios?

– PJ: No sé, estoy abierto a todo. Si esto abre un camino muy grande y debo continuar por aquí pues continuaré. Si no, para mí ya he hecho mucho, ha sido un punto de referencia y he abierto un camino que otros quizás podrán aprovechar quién sabe cómo.

– FL: Antes comentábamos el caso de Kanye West, a quien la crítica estadounidense acaba de premiar con el mejor disco del año, después de su éxito anterior con Jesús walks, del álbum Collage dropout. Así, se puede hablar de hip hop y rap cristianos en estado puro dándole caña a las letras trasgresoras del momento. ¿Qué opinas de este fenómeno?

– PJ: Creo que es la consecuencia lógica de darle a tu trabajo una profesionalidad y calidad muy altas. Es así que pueden darse casos como éste, a fuerza de darle una gran profesionalidad a aquella sensibilidad especial y única que no tienen otras personas. Se puede decir que es algo que no abunda, sobre todo aquí, donde no hay unbuen nivel profesional en este sentido y no hay referentes apenas. En Estados Unidos hay mucha más tradición de música espiritual y cristiana.

– FL: Y la actual secularización que padece nuestra sociedad no acompaña, claro.

– PJ: Exacto, aquí todas las iniciativas que suenan a algo espiritual o cristiano son más bien rechazadas, ridiculizadas e incluso destruidas.

– FL: En líneas generales, ¿crees que el panorama actual de la música cristiana en lengua hispana y en inglés irá a más?

– PJ: Yo creo que sí. Cuando se vea que es una oferta que está al más alto nivel musical y que, además, tiene un sentido y una coherencia, lo único que se puede hacer es respetarla. Estos casos concretos que despuntan ayudan a que haya más respeto hacia esa opción musical. De hecho, es lo único que yo pido, respeto.

– FL: “Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver”, la frase que legó para la posteridad la muerte de James Dean y de la que se han apropiado mitos de la música rock como Jim Morrison, Janis Joplin, Jimmy Hendrix o Kurt Kobain, entre otros. Una frase que, con el paso del tiempo, se ha convertido en el paradigma del estilo de muerte del rock and roll. ¿Cómo ve esta frase un roquero cristiano?

– PJ: Pues muy mal (sonrisas). En este sentido, la vida nos la ha dado Dios para que la cuidemos al máximo, para que la disfrutemos hasta que Él quiera, y no tenemos derecho a maltratar nuestro cuerpo y nuestra vida. Mi rock es vitalista.

– FL: Puestos en tema y de forma breve, ¿cómo contemplas la muerte?

– PJ: Yo contemplo la muerte desde una visión muy tranquila y serena. Puede que porque creo que la vida se nos ha dado para buscar a Dios, la muerte para encontrarnos con Él y la eternidad para disfrutarlo. Entiendo la muerte como un encuentro con Dios. Por esto mismo valoro que tan importante como la meta, como el encuentro con Dios, es el camino que estamos haciendo. Y en este sentido me doy cuenta de muchas cosas: por ejemplo, el concepto de “pescador de hombres”, el ir pasando por la vida y ayudar a aquéllos que se están ahogando en el mar de la pobreza, de la droga, de la miseria, de la tristeza, de la soledad; o valoro más la parábola del buen samaritano, que vas por la vida y vas encontrando a aquel desconocido; o aquéllas frases como “tuve hambre y me disteis de comer”. Todo esto es lo que me hace ir despierto por el camino para llegar tranquilo a la meta.

– FL: ¿Qué nos recomendarías a los que, cuando pensamos en la muerte, se nos eriza el espinazo y tenemos una dolorosa sensación de miedo a la impermanencia?

– PJ: Bueno, una parte de esta sensación la tenemos todas las personas, por el hecho mismo de ser humanos. Tenemos esta impresión que da la muerte. Pero, como creyente, tengo muchos puntos de referencia: por ejemplo, la resurrección de Jesucristo, que fue el primero que abrió un camino muy importante. En segundo lugar, la Madre de Dios que fue la primera de las personas humanas que nos precedió en este camino. Yo creo que, simplemente, son puertas abiertas que nos están marcando el destino que nos espera a todos. Por eso a mi no me da miedo. Contemplándolo desde el punto de vista de la fe, como creyente, yo lo veo como una cosa normal, natural; y mientras esté en la vida intentaré luchar al máximo y defender la vida, pero cuando llegue el momento lo viviré como la máxima alegría.

– FL: ¿Y si, además, somos escépticos?

– PJ: Para el escéptico es más difícil, porque si uno no tiene la fe puede llegar a la desesperación al creer que después no hay nada. Entonces, simplemente, al escéptico le recordaría que esté un poco más abierto a otras posibilidades, y una de ellas es la fe cristiana.

– FL:¿Qué te parece si echamos una breve ojeada a algunos de los temas de actualidad que están generando debate en el seno de la sociedad? Por ejemplo, antes has hecho una referencia a la globalización macroeconómica. En relación con el hambre y la pobreza, ¿cómo ves el fenómeno de la globalización?

– PJ: Creo que la que impera ahora es precisamente ésa, la globalización macroeconómica, y está perjudicando sobre todo a los más indefensos de este mundo, que son la mayoría. Lo que yo planteo es una globalización alternativa: la globalización de la solidaridad, de la justicia social, de la paz y de los derechos humanos. Si en conjunto, como humanidad, somos capaces de plantear y defender esta globalización solidaria por encima de todo, entonces ya vendrán muchas otras cuestiones que se podrán arreglar mejor, tanto a nivel de personas como de cuidar el planeta y el medio ambiente.

– FL: ¿Qué te dicen los conflictos de Irak y Afganistán?

– PJ: Me sugieren egoísmo humano. Para mí, el egoísmo es como una semilla que lanzas al viento y que no sabes nunca dónde caerá, pero seguro que allí donde cae provoca sufrimiento y miseria a muchas personas, y a veces guerra y hambre, como es el caso. La ambición, el egoísmo del corazón humano, en este caso de petróleo, de querer más y más.

– FL: Háblame de la violencia y el consumo de drogas entre los jóvenes

– PJ: Es una de las cosas que hoy en día más me preocupa. Todo lo que es el consumo de drogas, alcohol y el aumento de la agresividad, y también el aumento de las depresiones entre los jóvenes. Todo esto demuestra una falta de valores profunda, una falta de sentido de la vida, un vacío profundo y, por tanto, yo intento ir a la raíz de eso, intento ir al corazón humano e intento aportar lo mejor que tengo y que puedo: mi sentido de la vida, mis valores y mis ideales, aquello que me llena. Yo diría que tenemos un agujero en el corazón de la medida de Dios. Y sólo Dios lo puede llenar, en ese sentido.

– FL: ¿Sobre la enseñanza y la asignatura de Religión…?

– PJ: Yo he sido profesor de Religión durante unos cuantos años, tanto de educación básica como de Bachillerato, y la considero muy positiva. Me gustaría que todos tuviesen acceso a esta educación y que tuviesen también el derecho a escogerla.

– FL: Aumento de embarazos, píldora del día después, abortos… ¿Cómo ves la evolución que están siguiendo?

– PJ: La cuestión del aborto y de la píldora del día después me gusta contrastarla con científicos y médicos, sobre todo. Si dicen que a partir del momento de la concepción ya hay una vida humana pues siempre intentaré defender esta vida humana. Por encima de todo al pensar en el más indefenso, que es precisamente la persona humana que hay ahí. Soy consciente de que yo no estoy aquí para juzgar ni condenar a nadie, e intento dar alternativas: si alguien no puede tirar adelante el embarazo y se lo replantea, que me lo diga a mí y yo buscaré el medio de que aquella vida humana tire adelante.

– FL: ¿Sobre la que se ha liado con lo del matrimonio homosexual y la posibilidad de que adopten?

– PJ: Con respecto al matrimonio, yo creo que los homosexuales han de tener sus derechos y sus uniones, pero de lo que dudo más es de que se deba llamar a esa unión ‘matrimonio’. Todo esto ha creado mucha confusión y mucha discusión, pero creo que hay instituciones que se han manifestado respecto a este asunto que no se han tenido en cuenta, como por ejemplo el Consejo de Estado, el Consejo General del Poder Judicial, la Real Academia, y las diferentes confesiones religiosas del Estado. Son instituciones importantes, experimentadas, y no se han tenido en cuenta.

Con respecto a la adopción, yo señalaría que a quien me gustaría hacer referencia o fijarme más es en el Comité de Expertos. Si expertos, científicos y psicólogos analizan profundamente los casos y creen que no hay problema, adelante. Si creen que sí que hay problema, evidentemente no estoy de acuerdo.

– FL: ¿Con respecto a la clonación y las células madre embrionarias?

– PJ: Si las células madre adultas permiten investigar mucho más, como parece que está sucediendo, se ha de investigar este tipo de células antes de pasar a las embrionarias. Las células adultas están dando buenos resultados y creo que se tendría que apuntar en esa dirección.

– FL: Para acabar, ¿el debate de la eutanasia?

– PJ: Se pueden hacer muchas distinciones dentro del tema de la eutanasia. Ahora bien, yo creo que hay un gran peligro: que se puede convertir en simplemente destruir o echar fuera de esta vida a las personas que ‘sobran’ de la sociedad. Se puede empezar por las personas que tienen una enfermedad terminal o incurable, para después continuar con personas de edad avanzada que no producen a la sociedad lo que se supone que han de producir, y seguir con otros enfermos… Tenemos experiencias en la Humanidad en que se han producido casos así, como ocurrió en la Alemania nazi, o en otros sitios donde se ha empezado a aplicar la eutanasia por algunos casos graves y después se ha ido ampliando. Yo creo que tenemos que estar muy alerta en este tema.

Padre Jony: Entre el cielo y la tierra

El sacerdote Joan Enric Reverté, el Padre Jony, araña tiempo al tiempo para poder repartirse entre sus feligreses y su actividad musical, mientras recorre con paso firme su particular camino entre el cielo y la tierra. Se comunica con sus fieles a través de la Palabra con el mismo entusiasmo con el que su lenguaje roquero intenta seducir a los asistentes a sus conciertos. Eso sí, con letras que nacen de sus inquietudes cristianas y solidarias. Como él mismo asegura en la entrevista, “hago mi trabajo desde una madurez humana, cristiana y también social”.

Al igual que ha ocurrido con otros músicos que evangelizan a través de sus canciones, como Kanye West y Fray Richard, también el padre Jony sufrió una experiencia traumática que dio un giro inesperado a su vida. Una sobredosis de heroína se llevó a su mejor amigo en pleno apogeo de descontrol juvenil. Ahora, a sus 37 años, lo recuerda como algo que le hizo reflexionar y replantearse todo lo que estaba haciendo. La respuesta vino de la mano del sacerdocio y, al mismo tiempo, de la música como medio de transmisión del mensaje de Jesús.

Joan Enric Reverté nace el 23 de noviembre de 1967 en Amposta, provincia de Tarragona. A los 8 años se despiertan en él dos vocaciones: la música y el sacerdocio. Estudia guitarra y canto e ingresa en el Seminario de Tortosa, donde cursa estudios eclesiásticos y aprende canto gregoriano y piano.

Es ordenado sacerdote el 11 de octubre de 1992 en Amposta y empieza su ministerio sacerdotal como coadjuntor en diversas parroquias de Castellón. En la actualidad es rector de las parroquias de El Masroig, El Molar y El Lloar, las tres en la provincia de Tarragona.

Ha sido delegado de Misiones de la diócesis de Tortosa y ha realizado colaboraciones misioneras en Honduras y en Guinea Ecuatorial, donde aprendió a filtrar de sus vivencias humanas y espirituales, del intercambio cultural con los nativos de esas tierras, el poso ideal con que alimentar su creatividad musical.

Provocando la Paz

Con la creación de la Fundación Provocando la paz y con un patronato que le apoya, el Padre Jony cumple uno de sus sueños: convertir en realidad su objetivo de promover la paz y la solidaridad a través de un instrumento que puede compartir con todo aquel que quiera colaborar. Todos los beneficios de su proyecto musical van a parar a este otro proyecto, ayudar a los demás. La fundación colabora con Manos Unidas a través de lo que se llama una ‘operación enlace’: Manos Unidas presenta un proyecto de desarrollo, la fundación lo da a conocer y establece un puente para todos los que quieran colaborar en el proyecto. Actualmente están trabajando en el municipio de Chinautla, en Guatemala, con altos niveles de pobreza. Su objetivo es ‘recuperar’ de la delincuencia a los chavales que forman parte de las bandas juveniles llamadas ‘maras’.

En el terreno del rock, su primera actuación profesional la realiza el 30 de octubre de 1999. Desde entonces, más de 40 actuaciones avalan su experiencia, destacando las del Festival Cabriniano, en Madrid; el Encuentro Europea de Jóvenes, en Barcelona; el Multifestival David de Burgo de Osma, en Soria; y el de Tortosa, en Tarragona, en un concierto contra la esclavitud infantil. Sus misas ‘After Hours’ son todo un ‘puntazo’ para los jóvenes que asisten a ellas.

Fruto de esa experiencia nace el trabajo musical que tiene el mismo nombre que la fundación: Provocando la paz. “Una provocación activa de la paz. Un disco en el que cada canción ha tenido su inspiración en una experiencia de la vida… En todos mis temas hay también una sobrecarga de esperanza”, asegura el Padre Jony.

“Esta dualidad es el motor de mi vida” afirma el Padre Jony con respecto a sus dos pasiones: el sacerdocio y la música; una música que sólo entiende como un instrumento universal de comunicación.

En la entrevista, he compartido con el Padre Jony durante casi dos horas la calmada sencillez de su pasión por esa música, su pasión por la vida, su pasión por el hombre y su pasión por el mensaje de Jesús… Y se me ha hecho corto el tiempo, muy cortito.

Contacta y colabora

– Web del Padre Jony:

http://www.padrejony.com

– Fundación “Provocando la paz”:

Avenida de la Rápita, 49, 1º

43870 Amposta (Tarragona)

Telf: 977.701.956

695.892.235

e-mail: fundacionplp@provocandolapaz.com

– Aportaciones a la Fundación:

La Caixa – 2100 3512 65 2200098686

– Venta del disco del Padre Jony

En todo el Estado, en centros como El Corte Inglés, Carrefour, etc.

Y en tiendas especializadas de música

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