¿Por qué crece tan rápido el gasto sanitario en España? La clave, “los laboratorios tienen un enorme poder”

No es del todo cierto que España dedique mucho menos dinero a Sanidad que los países con un nivel de desarrollo similar. Sí es ci…

Forum Libertas

No es del todo cierto que España dedique mucho menos dinero a Sanidad que los países con un nivel de desarrollo similar. Sí es cierto que en porcentaje de PIB (9,5% en 2009) está algo por debajo de países como Francia, Alemania o Suecia, pero si se observa el gasto por habitante, 3.067 dólares en ese año, el de España es similar al sueco, superior al italiano y muy superior al de Reino Unido, según datos publicados por la OCDE.

De hecho, el gasto real por cada español en la Sanidad pública creció del orden del 41% entre 2002 y 2009, cuatro veces más rápido que el PIB. Tanto es así que el incremento del gasto, debido al aumento del número de recetas, neutraliza en buena medida las rebajas de los precios de los medicamentos que se han conseguido con la extensión de los genéricos.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios constata un aumento ininterrumpido de recetas desde los 764,6 millones de 2005, es decir 17,3 por habitante, hasta los 957,9 millones de 2010, que equivalen a 20,4 por habitante.

¿Por qué se gasta tanto?

Ante este espectacular aumento, cabe preguntarse cuál es la causa de que los españoles generen tanto gasto en medicamentos, sobre todo si comparamos lo que gasta España en relación a otros países desarrollados.

Como se puede observar en la siguiente tabla, elaborada a partir de datos de la OCDE publicados el pasado 14 de abril en el diario El País, España bate récords de gasto en medicamentos sobre el total del gasto sanitario, hasta un 18,9% en 2009.

Sin embargo, ese mismo año en países con un sistema similar, como Suecia o Reino Unido, el porcentaje fue del 12,5% y del 11,6%, respectivamente.

También están por debajo de España los otros países desarrollados analizados en la tabla como Canadá (17%), Francia (16,1%), Alemania (14,9%), Estados Unidos y Suiza (12%), Holanda (9,6%), y Dinamarca y Noruega (7,3%).

“Un país pastillero”

En cuanto a las causas, el director del Instituto Catalán de Farmacología y responsable de Farmacología del Hospital Vall d’Ebron de Barcelona, Joan-Ramon Laporte, dejaba constancia en la información de El País de que “somos un país pastillero”.

“Consumimos el doble de benzodiacepinas (para combatir el insomnio y la ansiedad) que EE UU, un país muy pastillero” destacaba.

Tanto es así que “en este país, tenemos la más amplia oferta de medicamentos de Europa, 12.680 especialidades farmacéuticas”, cuando en realidad “para abordar la totalidad de los problemas de salud en atención primaria bastaría con unos 400 medicamentos”, añadía.

“El problema es que la Administración central financia cualquier tipo de fármaco, sin distinguir entre los que suponen una aportación provechosa y los que no”, subrayaba.

El poder de los laboratorios

¿Y qué es lo que hay detrás de ese masivo consumo de medicamentos? “Las promociones de la industria. Con sus campañas influyen sobre los médicos, farmacéuticos y usuarios”, aclara el experto.

“Se calcula que entre el 30% y el 40% de los nuevos medicamentos financiados por el SNS no aportan nada significativo sobre la molécula ya existente y vienen a ser copias más o menos sofisticadas y carísimas”

Pero, “la determinante en el mercado es la industria farmacéutica porque influye mucho sobre todos. […] Los laboratorios tienen un enorme poder”, concluye Laporte.

Hazte socio

También te puede gustar