¿Por qué el consumo de las mujeres es mayor a pesar de la brecha salarial?

A raíz de los datos publicados por el INE, las mujeres de la clase media y baja superan con creces al consumo de los hombres. Este fenómeno no se produce en las rentas más altas. A raíz del estallido de la crisis económica, la diferencia se ha reducido

Las mujeres, en términos generales, presentan un mayor consumo que los hombres. Así se ve manifestado en los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). A pesar de la diferencia existente en el ámbito salarial entre hombres y mujeres, el consumo es mayor en ellas.

Los datos publicados muestran una gran heterogeneidad según la edad del ciudadano y de su renta. En el caso de los que tienen menos recursos  económicos (decil 1), la tendencia ha sido divergir ambos consumos. Desde el año 2013 los hombres de la renta más baja han registrado un mayor consumo de ellas. En la clase mediana, el centro de la muestra (los deciles cinco y seis) presentan un comportamiento distinto. Antes del inicio de la recesión eran los hombres los que más consumo generaban, hasta que a partir del 2011 la distancia ha ido aumentando en favor de las mujeres. Por último, los de mayor renta (decil 10) no han mostrado grandes cambios. Es cierto que los hombres de esta franja de renta económica son los que más distancia en consumo tienen de las mujeres, pero la tendencia ha sido de converger.

Consumo

Evolución del consumo durante el periodo 2008-2015 de las rentas más bajas (decil 1), las que se encuentran en el centro de la muestra (decil 5) y de las más altas (decil 10). Datos: INE. Fuente: Elaboración propia.

La brecha salarial entre hombres y mujeres es real. Entre las causas más comunes se encuentra el tipo de jornada del trabajador (en el caso de las mujeres es más común la jornada parcial), la ocupación de trabajos menos remunerados y la poca presencia en los órganos de administración de las grandes empresas.

A pesar de tener un salario menor, la capacidad de consumo de las mujeres es, en términos generales, mayor que el de los hombres. En un artículo de El País se manifiesta dos fenómenos que, según la periodista, caben destacar de este fenómeno. El primero es que las mujeres llegan a acaparar el 80% del poder de consumo. Este alto grado de decisión va seguido, sin embargo, por un problema: gran parte de las campañas publicitarias van destinadas a los hombres.

Consumo

Consumo según la renta y edad de los ciudadanos. Para una mayor lectura se ha procedido al uso de colores. En el caso del consumo total el color blanco indica un consumo menor y el verde mayor. En el caso de los datos sobre el consumo pro edad los valores más grandes son verdes y los inferiores rojos. En la distancia entre el consumo de hombres y mujeres el azul muestra un consumo en los hombres mayor y de color rojo si ocurre lo contrario. Datos: INE. Fuente: Elaboración propia.

Independientemente de la opinión sobre este tema, cabe analizar los datos para no salirse del aspecto empírico del problema. Las interpretaciones de estos datos son muy difíciles por la gran magnitud de los datos y las grandes diferencias entre ellos. La segmentación por edad, sexo y renta generan una multitud de elementos que complican el análisis.

Sin embargo, una tendencia clara ha sido la convergencia en el consumo entre hombres y mujeres. Desde el inicio de la crisis económica la distancia se ha reducido, pudiendo llegar en algunos deciles a converger totalmente.

Consumo

Comparación de la evolución de la renta según la situación demográfica. Datos: INE. Fuente: Elaboración propia.

En el caso de los datos sobre el decil de las rentas más bajas, se observa cómo el consumo total de las mujeres se ha ido reduciendo paulatinamente. Este hecho coincide con el aumento del consumo de los hombres. Por edad, los mayores consumidores de la renta más baja son los jóvenes. No sólo son los que más consumen sino los que tienen una tendencia al alza. Estos grupos son los que tienen entre 16 a 29 años y, sobretodo, los menores de 16 años. En el caso de las mujeres ocurre el mismo fenómeno. Los que han sufrido más dentro del decil uno son los hombres y mujeres de más de 65 años.

En el quinto decil la situación es completamente distinta. Las mujeres cada vez van aumentando más la distancia en consumo frente a los hombres (hecho que no ocurría antes del 2009) y los que compran más son las personas con más de 65 años.

Por último, en el décimo decil (más ricos) el panorama tiene muy pocos puntos en común con el resto. Los que consumen más, tanto en hombres como en mujeres, no son ni los más jóvenes (decil 1) ni los mayores (decil 5). En este caso son los de 45 a los 64 años. Se aprecia una ligera convergencia a lo largo de los últimos años pero los que más consumen son los hombres. Como curiosidad cabe mencionar a la evolución negativa de consumo de los jóvenes de mayor renta, de edades comprendidas entre 16 y 29 años, durante los últimos años.

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