¿Por qué ha perdido CiU? (y por qué se han equivocado tanto las encuestas)

Sígueme en Twitter: @jmiroardevol Empiezo por las encuestas. Desde ForumLibertas ya hemos señalado una de las limitaciones estructurale…

Forum Libertas

Sígueme en Twitter: @jmiroardevol

Empiezo por las encuestas. Desde ForumLibertas ya hemos señalado una de las limitaciones estructurales que poseen a no ser que la empresa que las haga se juegue su prestigio. Se trata de cuando se produce un cambio importante de tendencia. Como a la hora de valorar los datos los expertos trabajan sobre todo con el retrovisor, casi nunca se atreven a establecer proyecciones que representen un cambio radical con el pasado. En estas elecciones en Cataluña, la gran variación se ha dado en la participación, y esto es lo que ha ayudado a romper las previsiones.

También otro hecho, Convergència i Unió alcanzó el punto máximo, digámoslo así, antes de la campaña electoral, y ésta luego se le complicó, como le acostumbra a pasar. No es la primera vez, recuérdese el fracaso ante lo que después sería el Tripartito, unas elecciones que se daban también por ganadas. Así, a CiU se le complicó mucho la campaña, se movió muchísimo el eje y se le movió en el sentido que peor le podía ir, hacer aflorar con muchísima fuerza la cuestión social, los problemas derivados de la crisis y los recortes. Primero fue todo lo relacionado con los desahucios, después la huelga general y finalmente lo terminó de redondear todo el escándalo montado a través de un documento que ahora parece desaparecido, publicado por el diario El Mundo, en el que acusaba al presidente de la Generalitat de tener cuentas en el extranjero. La reacción a su favor en este caso no se ha producido en la medida que sucedió con el precedente de Pujol y Banca Catalana, seguramente porque los tiempos son muy distintos y la sensibilidad económica está a flor de pie. No creo que le haya ocasionado un desgaste electoral este punto, pero en todo caso tampoco le ha permitido llenar el escenario con sus propuestas. En definitiva, la campaña de Convergència, por hechos exteriores y por sus propias limitaciones de concepción, le ha funcionado mal. Pero es evidente que esto no lo explica ni mucho menos todo. Hay que rascar en las profundidades. Y creo que si se observan los resultados electorales con suficiente detenimiento y sin pasión partidista se puede observar lo siguiente:

Primero, en las circunscripciones que no son Barcelona, es decir en Girona, Lleida y Tarragona, la pérdida de Convergència es pequeña en las dos primeras y moderada en Tarragona. Es en Barcelona, y concretamente en su área metropolitana, donde se da el gran batacazo. La idea inicial es que Convergència ha abierto la puerta a la victoria de Esquerra Republicana y que ésta ha aprovechado el clima. No creo que sea ni mucho menos exacto o al menos los votos y sus balances de momento no lo indican. Y a reserva de estudios más finos, sí puedo decir lo siguiente: en el área metropolitana de Barcelona, en las poblaciones donde Convergència gana posiciones o pierde poco, Esquerra Republicana sube mucho . En aquellas poblaciones donde Convergència Democrática recibe una paliza, Esquerra mejora poco. No hay relación en este sentido entre ascenso de uno y descenso de otro. Fijémonos en algunos ejemplos. En Badia del Vallès, un caso extremo, CiU pierde 12,5 puntos porcentuales. Es realmente un hundimiento, pero Esquerra Republicana solamente aumenta 1,5 p.p. Por el contrario, en Berga, CiU gana 1,5 y Esquerra Republicana crece en 13. Allí donde Convergència i Unió resiste o incluso progresa, Esquerra también lo hace pero mucho más. Esto significa no tanto una pérdida de votos por parte de CiU como que un contingente importante de los nuevos votantes (la participación como hemos dicho antes ha crecido mucho) se han orientado hacia Esquerra Republicana, que es distinto. Y esta afirmación es a su vez consistente con la alta tasa de fidelidad que demuestra Convergència en general. Si se observa Barcelona, el contraste queda mucho más difuminado, pero es posible observarlo desde otra perspectiva. En términos absolutos, allí donde Convergència gana de una manera destacada Esquerra Republicana sube poco y también la situación inversa, en los distritos donde Convergència de siempre hace un mal resultado, que ahora empeora, Esquerra Republicana progresa mucho. No puede observarse por consiguiente ningún trasvase de votos.

¿Cuál es mi interpretación? Pues sencillamente que Convergència ha perdido en estas elecciones el elector raro, el elector que se llama Balbuena, Mendoza, Hernández, es decir aquel elector que venía votando a Convergència porque consideraba que defendía bien los intereses de Cataluña, que también eran los suyos, pero que no estaba dispuesto a llevar a término una opción entre Cataluña y España. Creo que esta interpretación ayuda a entender también el éxito de Ciutadans más que el del PP. En definitiva, Ciutadans, levantando la bandera del unionismo español, es un producto con origen y fin en Cataluña, no tiene ninguna proyección más allá excepto sus ideas, no existe ninguna dependencia orgánica de un partido a escala española. Me puedo equivocar pero creo que, y esto es una afirmación un tanto temeraria, una parte del voto de Convergència i Unió del cinturón del Área Metropolitana de Barcelona se ha ido a Ciutadans. No digo que sea mucho en términos absolutos pero sí significativo en relativos.

Si esta lectura que acabo de hacer fuera exacta significaría que el empuje hacia el Estado propio interpretado en términos de independencia que ha hecho Convergència no le ha permitido ganar más votos de la nueva participación, al menos no en una medida que tenga un valor electoral, y al mismo tiempo ha perdido una parte de su electorado que por cierto había tardado bastantes años en consolidar.

Tampoco hay que perder de vista la fuerte dimensión social que han tenido estas elecciones. Social y política en el sentido de ir contra el establishman. Todos los partidos que se han visto ampliamente beneficiados, Esquerra, Ciutadans, Inciativa per Catalunya i y las CUP, son partidos que en su discurso, en algunos casos también en su práctica, se mantienen en una posición muy beligerante contra el sistema establecido; mientras que los que han perdido o han registrado un escasísimo movimiento al alza, CiU, PSC y PP, son partidos de gobierno y por lo tanto representativos del statu quo actual.

Josep Miró i Ardèvol, presidente de E-Cristians y miembro del Consejo Pontificio para los Laicos

Hazte socio

También te puede gustar