¿Por qué todos hablan del arzobispo Wielgus y nadie del obispo Su Zhimin?

En 1982, el año del Mundial en España y Naranjito, un año después de ser tiroteado por Ali Agca, Juan Pablo II preparaba una visita a Polonia.  Por es…

En 1982, el año del Mundial en España y Naranjito, un año después de ser tiroteado por Ali Agca, Juan Pablo II preparaba una visita a Polonia.
 
Por esas fechas, los servicios comunistas pusieron una bomba en el coche del arzobispo Gulbinowicz de Cracovia. El obispo Kazimierz Kluz y el padre Kowalczyk morían en "accidentes" arreglados por el régimen. Echaron una sustancia corrosiva y apalizaron al padre Zaleski, de Solidaridad.
 
El padre Jerzy Popielusko, que atendía espiritualmente a los obreros de Solidaridad, fue arrestado 2 veces en 1983; interrogado 13 veces en 1984. Ese año apareció su cuerpo en un río, asesinado por las autoridades comunistas.
 
Incluso en 1988 y 1989, hace bien poco, 5 sacerdotes polacos fueron asesinados en extrañas circunstancias, probablemente por miembros de la policía secreta comunista o afines.
 
Hablan del traidor, pero ocultan a los mártires    
 
Han pasado menos de 20 años. La prensa española y la europea no están dedicando mucho espacio a recordar a la antigua persecución comunista contra los católicos en Europa Oriental ni en Polonia. Pero insisten en el caso del arzobispo Wielgus, que admitió haber colaborado con la policía secreta comunista si bien "confirmo con plena convicción que no denuncié a nadie y que traté de no hacer daño a nadie".
 
"Llevado por el deseo de hacer estudios importantes para mi especialización científica, me dejé involucrar por esos contactos sin la prudencia necesaria, y sin la valentía y la decisión para romperlos. Confieso este error", dijo el arzobispo al presentar su dimisión de la sede de Varsovia.
 
El prelado hizo esta declaración, recogida por «Radio Vaticano», después de que se publicara una declaración de la Comisión histórica eclesiástica de Polonia, presidida por el profesor Wojciech Łaczkowski, en la que se confirma que el prelado colaboró con la Sluzba Bezpieczenstwa. La Comisión aclaró que, en virtud de los documentos del Instituto de la Memoria Nacional analizados, «no se puede afirmar que esta colaboración tuvo consecuencias para personas o instituciones». Aún así, ha bastado para indignar a los polacos, que recuerdan a mártires como Popielusko, Kluz, Zaleski…
.

Parece injusto dedicar tanto espacio a un colaboracionista y no dedicar ese o más espacio a los mártires. Me dirán que los mártires no son noticia, que son de hace 20 años.
 
Pero es falso. Los obispos mártires del comunismo son de hoy, del 2007, del s.XXI. Y no se les dedica ni una centésima parte de la atención que se le dedica a la cobardía de un obispo polaco hace 20 años.
 
Joan Barril niega la persecución comunista: "supuestos perseguidores"
 
Me escandaliza el artículo de Joan Barril hoy (10 de enero 2007) en El Periódico de Catalunya. Si hay alguien más que se escandaliza que escriba al Periódico: cartalector@elperiodico.com . A partir de una historia antigua y particular, pontifica el viejo dogma: "la jerarquía siempre con el poder". Léanlo haciendo leña del árbol caído y negando la persecución comunista.  
 
"Se ha sabido que algunos miembros de la jerarquía católica polaca colaboraron con la policía secreta soviética. Más allá de la sorpresa de ese extraño concordatillo entre supuestos perseguidores y perseguidos, hay un hecho evidente. Polonia siempre ha sido frágil. Un país sometido a presiones del este y del oeste, de dentro y de fuera, ha generado un insólito clima para ir tirando de la vida cotidiana a costa de contraprestaciones domésticas. Por lo demás, no nos ha de extrañar la connivencia de la jerarquía católica con el poder. Así ha sido siempre: Franco entrando bajo palio, Pío XII haciendo como que no veía el fascismo, los coroneles griegos flanqueados por popes. Hay un catolicismo valiente, combativo y resistente. Pero no lo busquen en los palacios episcopales. El testimonio de Jesús está en la selva, en los barrios, en las misiones."
 
No sólo ahí, Joan Barril. El testimonio de Jesús está en las cárceles comunistas hoy, en pleno 2007, aunque no lo publiquéis. Lo de Pío XII es un bulo que desmontan incluso autores judíos (véase el libro del rabino Dali sobre "El mito del Papa de Hitler"). Lo otro es historia antigua. Y no eres muy bueno en historia, Joan Barril. Dile a los difuntos Popielusko y Kluz esa expresión: "supuestos perseguidores y perseguidos". Supuestos. Negar el holocausto es delito en algunos países. Pero parece que cualquiera puede negar la persecución comunista. Popielusko y Kluz tuvieron "accidentes", claro.
 
Eres malo en historia, amigo Barril, pero tampoco te veo hacer periodismo de actualidad. No te veo hablar de los obispos presos hoy ni del comunismo hoy. No te veo hablar de China. Ni a ti ni a casi nadie.
 
Lo que pasa cuando no eres colaboracionista
 
El 27 de diciembre de 2006, no hace ni dos semanas, la policía comunista detuvo a 9 curas. Se llaman Wen Daoxiu, Li Shujun; Li Yongshun, Wang Quanjun, Wang Qiongwei, Pang Yongxing, Pang Haixing, Dong Guoyin y Liu Honggeng. No, claro, ya sé que no lo han visto ustedes en El Periódico ni Joan Barril ha dicho nada del asunto. 
 
Son de la diócesis de Baoding, provincia de Hebei, China, donde hay un millón y medio de católicos, la mayoría -como estos sacerdotes- de la iglesia clandestina, es decir, la Iglesia Católica fiel al Papa.
 
Todos hablan de por qué no puede ejercer el obispo Wielgus en Varsovia. Nadie habla de por qué no puede ejercer el obispo Su Zhimin de Baoding. Su Zhimin, de 73 años, no puede ejercer porque está arrestado por la policía comunista desde 1996. Hace 11 años. Durante 8 años no se supo nada de él, las autoridades no dicen nada. Podría perfectamente estar muerto, aunque se le vio una vez en el 2003 en un hospital donde se hizo una operación. Luego, desaparecido bajo arresto.
 
El obispo auxiliar de Su Zhimin para Baoding se llama An Shuxin. Arrestado también en 1996 se le vio por última vez hace varios años, cuando le dejaron visitar a su madre anciana. No se le ha vuelto a ver. Podría estar muerto.
 
Leo Yao Liang, de poco más de 80 años, obispo auxiliar de Xiwanzi, Hebei, está arrestado desde Marzo, 2005.  Zhao ZhenDong, de unos 85 años, obispo de Xuanhua, Hebei, fue arrestado en diciembre de 2004. El obispo Han Dingxiang, de Yong Nian (también en la provincia de Hebei, país de mártires) fue arrestado en diciembre de 1999. Anciano y enfermo, no se sabe si aún vive ni donde está.
 
James Lin Xili, de 86 años, obispo de Wenzhou, Zhejiang, fue arrestado el 20 de marzo de 2005. Antes estaba confinado sin libertad de movimientos en una catedral de la "iglesia oficial" comunista. Shi Enxiang, obispo de Yixian, Hebei, fue arrestado en abril de 2001. No se sabe si sigue vivo. Tiene más de 80 años.
 
Hace un año, en enero 2005, apareció por fin el obispo Gao Kexian, de Yantai, Shandong. Había sido arrestado en octubre de 1999. Apareció, sí, pero muerto: murió en la cárcel por causa desconocida.
 
Se escandalizan los mismos que desprecian a los mártires de hoy
 
Seamos rápidos: según la Fundación Cardenal Kung, los 45 obispos católicos de la Iglesia clandestina en China están hoy en prisión, o en arresto domiciliario, o fugados y escondidos, o bajo estricta vigilancia. Hoy, año 2007. La prensa no habla de la valentía y la opresión que sufren estos 45 obispos. Habla de la cobardía de Wielgus hace 20 ó 30 años, cuando los agentes comunistas quemaban o apaleaban a otros curas y obispos polacos.
 
Por alguna razón, la prensa prefiere hacer famoso el nombre de Wielgus que el de Su Zhimin, An Shuzin, Yao Liang, Lin Xili, o el difunto Gao Kexian. Por alguna razón la prensa es rápida y contundente a la hora de linchar a los colaboracionistas de regímenes antiguos, pero no presta ninguna atención a los héroes que hoy luchan contra ese mismo comunismo.
 
Por alguna razón, la prensa es complaciente con un régimen que va a organizar unos juegos olímpicos con cientos de sacerdotes y obispos en la cárcel, por el único delito de ser católicos en comunión con Pedro, Juan Pablo II y Benedicto XVI. En definitiva, por poner a Cristo por encima del Partido.
Hazte socio

También te puede gustar

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no se va a publicar. campos obligatorios *

Puedes utilizar estas etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>